Diego Sale a Cenar

Trato de explicar por qué algunos nosotros recorremos las calles de Buenos Aires solitos . Buscamos el amor o una cita, un amor para toda la vida aunque dure solo un día.

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sábado, 15 de enero de 2011

Cerrar

“Era inocente no hace mucho tiempo, y ahora soy siempre culpable. Una vez fui la víctima, pero ahora siempre soy el que mata, el que despide, el que arruina, el que no siembra lo que cosecha, el que convence y se desencanta y desencanta”




Cerrar.La cosas que me molestan están siempre ahí, son siempre iguales y siempre son diferentes. Cuando estoy con alguien muchas veces no entiendo como alguien así de especial puede ver algo especial en. Mi especialidad, creo, no está a la vista. La gente me confunde con otros, me confunde con personas que yo quisiera ser. Tal vez les miento y los persuado, no creo que lo inventen, en algún lugar el mito empieza. Con el tiempo se dan cuenta, me parece y de alguna manera descubren lo difícil que puede ser entender de lo que estoy hablando cuando hablo y cuando les hablo. Si tuviera que convencer a alguien de quedarse conmigo le diría que soy macanudo. Pero a la gente eso no le importa. Lo que soy realmente es más complejo, pero si sirve para después quizás aquí lo pueda explicar.
Toda mi vida pensé que era complicado vivir, ser, permanecer. Me cuesta entender cuando las personas me dicen que no. Como crecí sin ningún límite, soy lo que se dice un malcriado. No sé lo que es NO, ni entiendo porque las personas no me complacen cuando lo único que quiero es que se queden conmigo. Cuando sos adulto te encontras con que nadie suaviza sus decisiones ni te avisa con un tiempo prudencial, ni te disuelve la aspirina en agua y azúcar. Los otros adultos viven su vida y toman sus decisiones y no piensan en que me pueden afectar. Por qué habrían de hacerlo de cualquier manera? Como cambian las cosas de un día para el otro. Como abrir los ojos, girar la cabeza, ponerme los anteojos (que no uso en público), leer cambia mi vida, todas esas cosas cambian mi vida, la cambian solo para que no cambie, solo para volver al mismo lugar, para seguir siendo la misma vida de la misma persona. Para volver al mismo lugar una y otra vez.

Soy malcriado, soy egoísta, me disperso, me asusto y me paralizo. No quiero confrontar, me escondo y niego lo que me hace llorar con la esperanza de que desaparezca, me quedo solo maldiciendo mi suerte. Lloro en la obscuridad, lloro a la luz del día. Miento para no herir y siempre termino hiriendo a todos por decir la verdad. No se encontrar explicaciones. Actúo por impulsos que no tengo idea donde se originan. Me gustan las personas que hablan del amor, me gustan las personas que piensan, me gustaría no hablar tanto de amor, me gustaría pensar un poco más. A veces creo que soy muy feo y gordo, a veces creo que soy más lindo que alguien, y otras veces soy tan lindo que me creo que puedo seducir hombres hermosos. A veces como tanto que quedo tirado en el piso, a veces no siento mi brazo izquierdo como si no lo tuviera. No quiero dejar a nadie y no quiero que me dejen los que quiero. Me gusta ser amigo de las personas que son más inteligentes que yo, para poder aprender. Me gusta hacer reír a las personas, me hace sentir bien. Odio cuando no ven que estoy sufriendo, disimulo muy bien cuando algo me afecta. Me enamoro siempre a destiempo. Me decepciono fácilmente. Miro mucho por la ventana. La parte del día que más me gusta es cuando voy de casa al trabajo escuchando música, es el único momento en el que no estoy en obligación de hacer nada más que pensar mientras trascurre el viaje. Pienso e imagino cómo sería mi vida si fuera diferente. Siempre hay alguien conmigo, siempre también hay un perro, siempre una casa con jardín, muchas veces hay una fiesta, baile, y regalos. De tanto en tanto pienso en como seria la vida con esa persona, como sería si yo fuera normal y pudiera hacer feliz a alguien. Otras veces vuelvo muy atrás de mi cabeza y rescato esos días de verano, esas fiestas de año nuevo comiendo helado en la pileta, y esos primeros de enero bajando las escaleras corriendo, cuando las cosas eran nuevas y estas ideas que tengo ahora solo eran parte del subconsciente. Vuelve el año nuevo, lo que paso aquel primero de enero. Siempre está, siempre está Quilmes, la plaza, Will Smith y una de vampiros y los besos en el cuello, como te caíste y como te hiciste la cicatriz en la nariz, las llamadas perdidas y el corazón roto, pero elijo detenerme antes de ese final, o llego al centro y me bajo del bondi


Era inocente no hace mucho tiempo, y ahora soy siempre culpable. Una vez fui la víctima, pero ahora siempre soy el que mata, el que despide, el que arruina, el que no siembra lo que cosecha, el que convence y se desencanta y desencanta. Me gusta escuchar canciones que le gustan a todo el mundo, y algunas que no conoce nadie, la canciones que me gustan hablan de amor, de perdidas, y a veces, de redención. A veces las canto y otras veces simplemente las escucho una y otra vez lo que dura el viaje. Tengo imaginación, siento pasión por las personas, también soy honesto y tengo sentido critico. Miro la vida pasar y algunos meses al año como comida sana. Puedo viajar al otro lado del mundo solo para decirte que te quiero, quizás soy mejor amigo de mucha gente. Me gusta que se discuta a quien prefiero. Me gusta hacerte sonreir. Siempre estoy predispuesto a escuchar y a dar mi opion, trato de aprender de las opiniones de los demás y las repito como si fueran propias, porque esa es la confianza que me generan las personas. No me gusta la gente que tiene buen humor todo el tiempo. La gente que dice malas palabras me gusta mas que la gente que baja la voz para decir “la concha de tu madre”. Quiero a mi familia y me llevo bien con mis sobrinos. Se que quiero formar una familia propia.

Tengo nuevas historias a las que volver mientras voy o vuelvo de Buenos Aires, historias que tienen finales felices en mi cabeza y que en la vida real tienen finales felices también (solo que no para mí), son finales que son comienzos, gente que quiero que quiere a otros, otros que seguramente son mas lindos que yo(así es como me siento hoy), mejores personas, o más jóvenes, o simplemente eligieron bien y consiguieron lo que se proponían siendo honestos consigo mismos, estas historias que quedan en mi , que por ahora son recuerdo pero quizás luego sean un sueño de lo que me gustaría ser. Personas que me ven y siguen de largo, en mis ideas me miran y se olvidan del mal que hice, o me perdonan y vuelven, se quedan para ver qué pasa, me ayudan, me curan. Solíamos decir que hacíamos llover, solías pedirme que me quede con vos hasta que dejaste de pedírmelo, pero en la vida que imagino siempre llueve y siempre estás conmigo, y somos gente de la lluvia y el cielo nublado. Y nos gustan a los dos los días fríos y yo sigo con vos y no te lastimo y el color gris no es solo un color. En mi mente todo sale bien y encuentro la manera de no cometer siempre el mismo error. En mi vida, la del día a día, solo quedan unas calles vacías, Av. Corrientes sin autos y veredas sin gente. Volver a Quilmes, de donde soy, dejar la ciudad por un tiempito, dejar de leer el libro que estoy leyendo (aunque no lo termine aun) y empezar a contar de nuevo, una historia conocida pero que sea nueva, con final que no sea el de siempre. Un final distinto.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Viaje a la Esperanza (no es optimismo)

"... Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no."






A veces, pensás que cuando la tormenta se calme y el gris del cielo sea azul, y el gris de tu corazón sea un poco menos gris, que cuando el momento de claridad este adelante tuyo, no solo lo vas a reconocer, sino que también le vas a dar la bienvenida, te vas a aferrar y la etapa de felicidad que vos mereces, finalmente, te va a llegar. Vas a ser Feliz. Vas a hacer Feliz (a alguien que es mejor persona que vos). Por lo menos es lo que a uno le enseñan, que después de la tormenta siempre llega la calma. La esperanza es nuestro último bote. Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no.
Pero aun con todo lo mal que nos sentimos, la cantidad de helado ingerido y las deudas de tarjeta de crédito contraídas en pos de un bienestar material, aun así, siempre volvemos a enamorarnos. Siempre cometemos el mismo error.
Pasamos por la vida de las personas y no reparamos que quizás surtimos el mismo efecto en ellas que el que ellas (bueno, ellos) surten en nosotros. Lo que quiero decir, es que toda esta miseria que acumulamos, digo, todo este amor que sentimos y no nos correspondieron, puede, o podría haber sido, equivalente el sufrimiento, perdón, amor, que sintió algún incauto por nosotros. La duda es la siguiente, cuando me siento mal porque el amor de mi vida se murió, o cuando deseamos que el amor de nuestra vida estuviera muerto, que son cosas bastante diferentes conceptualmente hablando, si bien tienen un punto de encuentro, un gran pu(n)to en común, estamos ahí solos, sufrientes, en compañía de la ausencia de alguien amado (prefiero el estado de viudez, sinceramente), cuando estamos solos y no es por nuestra elección, es justo tener una relación con alguien más?.
Es sabido que luego de un gran amor (no correspondido) viene un periodo de duelo, a veces pensamos que se terminó, y sonreímos y vemos que el sol sale y comemos medialunas a la mañana, y decidimos salir a salir con alguien, por supuesto termina mal. Causa dolor al pobre tipo que se pensó que éramos normales, y uno, en general, se da cuenta que no había superado nada.

Otras veces, cuando superaste todos los hombres de tu pasado, cuando te va bien en la vida, cuando no necesitas nada, sentís que necesitas necesitar, sentís que estás listo para querer a alguien, y le rezas a la virgen desatanudos para que esta vez consigas el hombre indicado. Es bien sabido que cuando alguien se recupera, se vuelve un poco inestable, pasas de un estado en el que sentías todo el tiempo, a no sentir nada (porque es del conocimiento popular que la nada asusta) Cuando es esa época en la que no pasa nada, y nada es lo único que pasa en tu vida, se te ocurre que algo debería estar pasando.
El sufrimiento, la rabia, el llanto, el insomnio, el dolor en general, son sentimientos que nos pasan, que tienen lugar en nuestra vida, pensar siempre en alguien que no nos ama es en definitiva pensar siempre en alguien. Ya no está el que siempre faltaba, ya no nos falta, su ausencia no está presente en nuestros días, y el helado solo lo pedimos para ver una peli el domingo con alguna amiga. Es el momento de estar solo, o, en la vida del puto, es el momento de ponerse de novio con alguien que nos gusta, alguien a quien queremos, alguien que no nos puede hacer sufrir, alguien que nos quiere con locura, y que nos parece tierno, alguien que es presumiblemente una buena persona, alguien a quien no amamos.
Antes que estar con alguien a quien no amamos nos convencemos de que lo amamos, claro no somos monstruos, cometemos un error. Le damos una oportunidad a alguien que nos quiere, como no nos la dieron a nosotros, damos a alguien la oportunidad de que gane nuestro amor, como siempre soñamos que él nos la hubiera dado. Es bien sabido, que cuando cualquiera de nosotros esta de novio, es una especie de imán, para los hombres que nos ven pasar caminando de la mano con un lindo muchacho. Es sabido que hombres más bellos que tu novio van a tratar de seducirte, es sabido que cuando estés de novio con alguien simple y que te quiere, alguien, de lo menos indicado, se te va a cruzar por la calle y te vas a enamorar. Es obvio, que si te pones de novio con alguien a quien no amas, vas a ser infiel, vas a provocar dolor en el que nos quiere. Vamos a demostrar que no amamos al que está al lado nuestro.
Tenemos quien nos quiere, y promete amarnos, tenemos al que estamos seguros es el más conveniente, tenemos la seguridad de que es posible “llegar a querer a alguien” y tenemos a un loquito que de repente te mueve el piso. Alguien que no sabes que puede pasar con él pero querés averiguarlo, alguien que sentís puede terminar de la peor manera, pero no importa.

Querés dejar al que no amas, por uno al que no conoces. Sabes que el que te quiere va a aceptar con resignación si lo dejas, como vos te resignabas a ser solo el amigo del hombre de tus sueños, haces sufrir, sentís culpa.
Hoy viajaba en el tren, un tren lleno de gente como son los trenes a las 9 de la mañana, y entre toda la gente, trataba de ver cual estaría feliz y cual simplemente resignada a la vida que le toco. Miraba la foto de una chica con una sonrisa de oreja a oreja, que estaba pegada en el vagón, y decía algo así como, “Ayúdanos a Encontrarla” y el número de Missing Children, la chica tiene 18 años y nadie sabe dónde está, en la foto se la veía feliz. Me pregunto si podre poner un cartel para que la gente me ayude a encontrarme. Me pregunto si la vida es simplemente incertidumbre o si estoy perdido momentáneamente, un momento largo, eso sí.
Existe la posibilidad de que esto sea una etapa. Cuando estaba mal y triste y solo y etc., pensaba que cuando esa etapa pasara las cosas iban a hacer, de alguna manera, mejores, cuando el tren llego a la estación, baje y tome el subte, me preocupe por no morir aplastado y me preocupe por encontrar un espacio para aguantar el viaje. Eso es lo que hacemos, tratar de acomodarnos en el lugar más cómodo del vagón para pasar el viaje lo mejor posible. Las caras de la gente van cambiando, siempre es gente distinta, pero es la misma gente, son iguales no tienen cara, te rodean y un poco te oprimen, pero estas acostumbrado. Las fotos en las paredes son de gente perdida, gente que no va a aparecer más, en tu vida.
Hablo con los amigos y vecinos, hablo de los amantes y los novios del pasado, un pasado que no es compatible con la esperanza. Después del subte Salí a la luz y el sol de una primavera que no me hace sentir bien para nada, no veo ni un pajarito, ni una mariposa, ni el amor esta en el aire, veo que cada vez es más difícil decidir, creo que todo pasa por mí. Siento que se acerca otra vez ese tiempo, ese tiempo cuando vez caer las cosas que te rodean, ves que se va despejando el camino, pero también te das cuenta que te vas quedando solo, ves que, otra vez, la esperanza está ahí, lista para ser tu último recurso.

jueves, 24 de junio de 2010

El ingrediente secreto (e)X

"En las relaciones, es verdad, uno tiene memoria selectiva. Y queda afuera de tu mente en ese momento todo lo malo que hizo, y lo malo tuyo que hizo surgir, capaz demasiado fácilmente..."



Las cosas no se terminan nunca, son como un ciclo. En algún punto de la vuelta dejamos de hablar de eso y es como que desaparecieran, pero siguen ahí.
Laten, algunas veces más fuerte que otras, a veces el latido es taquicardia y te falta el aire. Las personas que cumplen un ciclo se quedan en silencio y solo las escuchas a la noche cuando te vas a la cama, justo antes de quedarte dormido, y pensas que hubiera pasado si las cosas que se dijeron no hubieran sido dichas y las que te callaste hubieran sido verdad.
Cuando pienso en los hombres del pasado, en la historia de mi vida, no puedo evitar la máxima que dice que la historia siempre se repite. Si uno no aprende de sus errores los vuelve a cometer. Pero, si sabes cómo son las cosas, y ya sabes a qué atenerte, aunque claro, aun no sabes cómo manejarlo, por qué estaría mal volver a ver a la persona que prometiste no volver a ver? Sería un error? Puede premeditarse un error?
Las debilidades que uno tiene, pueden ser el chocolate o la comida en general, la ropa de Levi’s, o todas las anteriores, por qué no puede uno tener debilidad por cierta persona en particular?. Si los padres tienen un hijo preferido, los maestros un alumno preferido, las nenas una Barbie favorita, y los nenes (putitos) al profesor de gimnasia, por qué un hombre no puede tener un ex favorito? Defina favorito. A saber, el ex favorito, puede ser el que todavía te gusta, desde el punto de vista sexual, digamos. Ese que uno dejó, pero que extraña, sobre todo en esos momentos cuando conoces a alguien que pensas que vale la pena, alguien que mereció cena, cine y sillón pero que en el momento de acostarte con él, resulto menos interesante que mirar la ceremonia de apertura del mundial ( e igual de tedioso). Ahí lo extrañas a tu ex, te llevabas tan bien, la combinación era perfecta, el tamaño ideal, todo lo cóncavo que él tenía encajaba justo con todo lo convexo que dios te dio. En las relaciones, es verdad, uno tiene memoria selectiva. Y queda afuera de tu mente en ese momento todo lo malo que hizo, y lo malo tuyo que hizo surgir, capaz demasiado fácilmente, pero no voy a discernir acá el motivo por el que cada ex llego a ser tal, sino los lindos recuerdos que hacen que los extrañemos casi como a una persona. A veces te reis solito, de algo que escuchas en la calle, de alguna persona que pasa, o se te ocurre el pensamiento mas políticamente incorrecto que hayas imaginado nunca. Y recordás que semejante incorrección no se puede compartir con nadie ahora, pero hubo un momento en que pasabas horas el sábado a la tarde de muchos veranos , criticando y riéndote , fumando porro, y comiendo bizcochos, viendo a la gente pasar desde el balcón, del departamento de un ex. Y extrañas a ese ex que sacaba lo peor de vos, sacaba lo más negro de tu humor y te festejaba los chistes, y extrañas que ese ingenio, que aun hoy conservas, no lo aprecie nadie ahora, y pensas que a lo mejor no está bien reírse de los demás.
A veces cuando vas al cine con un amigo, y lo miras de costado, y tu amigo seguro te dice: “qué miras pelotudo?”, ahí extrañas a tu ex, ese que estudiaba cine y te llevaba al BAFICI (quien no tiene un ex actor/estudiante de cine/productor de tv) , de tanto ir al cine sabias cuando mirarlo para ver si en su cara estaba la expresión que vos pensabas, que seguramente iba a ser parecida a la tuya. Y estabas seguro de lo que iban a charlar comiendo una porción de pizza en Guerrin, después de ver una película en el Cine Cosmos de la Av. Corrientes. Y ahora tenés que ir a ver Avatar 3D al Cinemark de Puerto Madero, y no es lo mismo, extrañas a esa persona que te hacía pensar, que tenia opiniones rebuscadas, que hablaba de la luz, la fotografía, de la biografía del director, y de otras películas parecidas, extrañas todo eso mientras el muchacho que fue tu cita, elige para ver la última película de Jennifer López, y vos puteas el haber intentado ser generoso con él, y odias haber pensado que te gustaba y odias que se ría cuando una gorda se tira un pedo en la pantalla súper HD de un cine cheto.

El ex favorito es el que uno extraña a veces, sin razones aparentes. Caminando una mañana apenas con frio, en los primeros días de invierno, mientras miras las ultimas hojas que quedan en los arboles, y esquivas la mierda de los perros por las veredas de Nuñez, pensas y pensas en él, y te preguntas que tan malo podría ser volver. Qué vinculo no puede arreglarse si dos personas se lo proponen?. Te lo preguntas y te lo seguís preguntando, él era el único bajito/alto/gordo/pelado de todos tus ex, el único que tenia mal humor, el único que realmente te rompió el corazón. El único que nunca pudiste manejar, el único que te hace sentir vulnerable, el único que no soportas, el único con el que las cosas no terminaron de la mejor manera, y único que extrañas como si se hubiera muerto en el mejor momento de la relación. El más lindo de todos, sin ser el más lindo de todos. El único que se integro a tu grupo de amigos, el único tan disfuncional como vos, el único que no llego a ser tu amigo después de que lo dejaste. El único que no formo una nueva pareja. El único que te dijo te amo, por primera vez luego de un año y medio de haber terminado la relación. El que te emociona de solo pensarlo. El único que te vio tal cual SOS. El único que te tuvo a su merced, el único que hiciste sufrir simplemente siendo vos mismo. El único del que tenés presente, como si hubiera pasado ayer, todos y cada uno de los motivos por los que lo dejaste. El que te irrita de cuerpo y alma. Ese es tu ex favorito. El único que tiene el titulo de ser el menos indicado. El que no te atreves a ver en persona. El único con el que no volverías ni loco y el único que tiene un numerofavoritogratislibredeporvidaparatodolavida en tu celular, el que llamas por error hasta cuando querés revisar el voicemail. El único que no conoció tu mamá, el único que conoció a tu mamá. El que te hace llorar si no te llama y si te llama te enfureces con el mundo y todos se dan cuenta que era él en el teléfono. El único que tu abuela recuerda aunque no se acuerde de sus propios hijos. El único que sabe cuál es la tumba de tu viejo en el cementerio de Ezpeleta. El único con el querés volver y no vas a volver nunca.

miércoles, 16 de junio de 2010

Esa Forma de caminar de la mano y lo que se dicen

"Querés estar rodeado de otras almas solitarias, rodeado de miseria, si, miseria, se la pasa uno mejor contemplando la miseria que la felicidad"




Esta semana me propongo evitar la envidia. Cuando cada lunes te propones cambiar tu vida, quiere decir que nunca lo haces, así que lo que parece una actitud positiva orientada al cambio, es nada más (ni nada menos) que una muestra más de que vivís una vida, cuando menos, no feliz. ¿Quien vive una vida feliz? bueno, todos los que están alrededor tuyo. Las personas andan por ahí felices, de la mano, no cantan y bailan, pero la forma de caminar de la mano y lo que se dicen, podrían perfectamente ser parte de una canción de un musical de los años 50’s. Todos parecen protagonizar su propia versión de La Novicia Rebelde, todos parecen vivir felices y comiendo perdices, o lo que sea que coma esa gente (nunca comí perdiz, por cierto). Me esfuerzo por encontrar la respuesta, la solución, aquello que me iguale a la gente que es feliz, como no sé de qué se trata todos eso de tener el corazón lleno de amor, me remito a observar a las parejas, a envidiar, a desear lo que no tengo ( podría decir que envidio sanamente pero no existe tal cosa). Quiero lo que no tengo y otros tienen , a veces quiero tanto ser como alguien que empiezo a querer lo que esa persona tiene, me pongo frente al espejo y practico la sonrisa que le vi en el rostro , esa noche cuando me dijo que al fin, alguien, un x, el boludo de turno, el único estúpido que no se había acostado con el hasta ahora, mi ex , su ex, su profesor de yoga, Roberto, o el que sea que aplique, le dijo te amo. Y parece ser, que eso da alguna clase de orgullo. Envidio a la persona que sabe a quién amar, bueno yo sé a quién amo pero eso es bastante diferente. La culpa que por lo general acompaña la envidia me abandono hace mucho, cuando vi que las personas son felices y siguen adelante a pesar de que yo estoy solo y me paso las horas sin parpadear, porque cerrar los ojos no significa otra cosa que verlo . Lo cual no sería algo malo, muchas personas se enamoran de amores imposibles, o siguen enamorados de alguien que se murió, o que se fue a Disney, amar un ser idealizado, le pasa a todo el mundo, eso es amar a alguien equivocado, pero no le hace mal a nadie, o solo a uno mismo, cuando amas a alguien que está con alguien mas, queres lo que otra persona quiere, envidias el novio de la persona que amas , queres ser él, a veces se llega al punto de pensar como deshacerte de la competencia. Lo normal de la envidia es que uno la suprima, la evite. Se intentan terapias (cuando digo terapias quiero decir terapia) y distintos métodos para no envidiar a nadie.


El dinero, las posesiones en general mucho no me preocupan, más bien lo normal, digamos que si alguien se compro un auto nuevo, seguramente pienso (y digo):” de donde habrá sacado la plata?...”, o “porque unos tanto y otros (ósea yo) tan poco”. Pero las personas y sus relaciones, esas si me dan envidia, Me gustaría que se separen, que lloren (por lo general lo hacen) y se sientan como yo me siento. Viendo los puestos de flores, pensando en que bueno sería comprar un ramo y regalárselas, me convenzo a mi mismo de que con ese simple y mágico acto el objeto de mi afecto sea mío para siempre, claro tardo dos segundos en pensar en la ironía, estoy ahí mirando las flores, enfocado en ese pequeño espacio de color, pero que si me alejo unos pasos, si tomo las cosas en perspectiva, si apenas levanto la mirada, veo que en mi deambular por la ciudad buscando y buscando ,las flores, que están ahí cerca, parecen ser alguna especie de espacio propicio para estar enamorado , bueno esas flores son para los muertos, y las caminatas por la ciudad son para la gente que lleva una vida sana o para los turistas. Ver la vida a través de los ojos de la envidia, no es más que una consecuencia que de haber visto la vida a través de los ojos vidriosos de la soledad por demasiado tiempo, sintiendo frio incluso en verano (bueno, capaz era el aire acondicionado, pero estoy casi seguro que es por dormir solo).Es consecuencia de haber escuchado demasiadas veces a los enamorados hablar, parecen abstraídos de la realidad, del mal humor generalizado, de la falta de guita, de los terceros, de mí. Tienen su mundo perfecto, alguna vez lo tuve y ya no más. Ahora ando por ahí, disconforme, mirando de costado como quien le lee el diario de contrabando al que tiene al lado en el bondi, compartiendo interminables cafés, escuchando como se conoció un amigo con su novio, como lo conquisto, como se sobrepusieron a los problemas, nunca entiendo eso, cómo la gente se sobrepone a los inconvenientes. Envidio la tolerancia de los enamorados, en realidad ya me olvide de cómo era, si es que alguna vez la tuve. Esa tolerancia que te lleva a esperar, a explicar una y otra vez, a ponerte enfrente del otro una y otra vez , sin importar cuantas veces te den vuelta la cara, porque sabes que cuando te mire a los ojos va a reconocer el motivo por el que están juntos desde el primer día. Envidio el primer día de los novios, siempre parecen ser escenas de películas de Meg Ryan, siempre pasa algo inolvidable.


Envidio la sencillez con las que las personas eligen, muchas veces por sobre mí, a sus enamorados/novios/esposos. La certeza me da envidia, porque a mí me es esquiva hace años. Los hombres solteros parecemos perdedores, somos una decoración para las parejas, que nos invitan a cenar en sus casas para besarse delante de nosotros pero no descaradamente, no, claro, no quieren ser desubicados, se besan con pretextos, cuando piensan que no los ven, mientras tomo vino con mi copa en alto. La gente casada entre tanta certeza, a veces, duda. Duda, sobre la fidelidad, sobre la confianza, sobre donde ir de vacaciones, sobre los celos, pero no dudan sobre una cosa, la relación con su pareja existe, es real, independiente del resto de nosotros. Mis relaciones últimamente son ideales, aunque no en forma absoluta, me pregunto si algo que no es completamente ideal, sería un poco real, o real a secas. Tengo la mirada puesta en esas estructuras que me rodean, esos territorios inescrutables, las parejas. Quiero una pareja, o sea, no es que quiero para mí a unas de esas parejas que veo a diario, podría ser (y es gracioso porque a veces uno conoce parejas, que es su conjunto son geniales, pero sus miembros individualmente carecen de todo encanto), pero no, quiero a un persona, a un hombre, que forme una pareja conmigo, y así dejar de sentir cierto encono por las parejas felices en particular, y las parejas en general.


La envidia es un sentimiento que a veces tenemos todos, estando o no en pareja.Pero por sobre todas las cosas sin maldad hacia nuestros amigos, aunque...lo de la maldad es relativo, ¿a qué llamamos maldad? ¿A pensar en algo malo para esa pareja? ya sea que se separen y/o que se peleen y/o esas cosas. Supongo que a veces lo pensas, pero bueno, en un sentido creo que es natural, ósea...no es en serio...pero lo pensás. Claro que el razonamiento, no resiste análisis. Ese pensamiento se descarta enseguida, pero, a veces, se te ocurre que no tenés más ganas de apreciar la felicidad de los demás. Querés estar con las almas solitarias, rodeado de miseria, si, miseria, se la pasa uno mejor contemplando la miseria que la felicidad. Pero, aspiramos a encontrar ese alguien especial, después de todo hasta las parejas más disfuncionales, tienen su momento de gloria y de amor sin esfuerzo y son, en algún punto, envidia de todos.

viernes, 14 de mayo de 2010

Con los ojos cerrados

“Se que no debería verte, pero es la ciudad, es Buenos Aires, que se achica y se dobla, se expande a voluntad, y también se contrae, y cuando menos lo espero, estas ahí.”






Cuando te conocí me dijiste que querías hablar más conmigo pero yo solo quería que me beses, Quería que me beses porque cuando besas cerras los ojos y así no me miras, porque ya no aguanto la risa cuando me miras. Se me estremece el cuerpo, siento alegría. Sabía como iba a terminar todo cuando te vi la primera vez. Y sí, termino. Casi sin empezar, termino.
Quizás si esta historia hubiera sido hace mucho tiempo, en otra época, en una ciudad que no fuera Buenos Aires, podríamos decir que las cosas terminaron y eso significaría el olvido. (Pero) Buenos Aires tiene es capricho conmigo, y nunca me deja salirme con la mía, siempre expone mis mentiras, y expone mi corazón justo de la forma que mas me duele, como expone la basura cuando el horario de oficina se termina y todo se vuelve mas real para los que no tienen a nadie esperando en casa y, por lo tanto, no hay motivos para volver temprano.
A veces pienso que quizás lo nuestro hubiera funcionado si me hubieras conocido de la forma que mis amigos me conocen…pero cuando estoy con vos soy un perfecto idiota. No se que decir o como actuar. No si esta bien mirarte a los ojos, no se si quiero escuchar lo que tenés para decirme, se que no me alcanza con lo que tenés para darme.
Se que no debería verte, pero es la ciudad, es Buenos Aires, que se achica y se dobla, se expande a voluntad, y también se contrae, y cuando menos lo espero, estas ahí. Junto a mí en el subte. Paradito, haciendo equilibrio. Me pones la mano en el hombro y me preguntas si te podes agarrar de mí. Y te digo que si. Compartimos el viaje y me sostenes para que no me caiga por el anden. Para mí, que la ciudad se divierte conmigo, me empuja a las vías, solo para que me sostengas, con una sonrisa casual, y un “boludo!”, para mi todo pasa en cámara lenta, siento cada uno de tus dedos en mi brazo, me imagino que dejaron marca. Lo digo y lo sostengo, es Buenos Aires, ella quiere que piense que sos indispensable para mí, quiere que yo piense que en este momento estaria muerto si no nos hubiéramos cruzado en el subte en la hora pico.

Me despedí como pude. Como siempre. Y unos minutos después ahí estaba yo, listo para hacer mi pedido de un ¼ de libra grill con queso, como siempre que me cruzo con vos. Como siempre, pensaba en la vida, en la ciudad, en mi mala suerte, y el aire me empezó a faltar, y el sudor que me bajaba por la frente se volvió frío, y me encerré en el baño, de cara a la pared, con mi frente sobre mi antebrazo, como si me dispusiera a contar hasta cien, o a hasta mil, y me miraba los zapatos y no me acordaba de habérmelos puesto a la mañana.
Y pensé que nada podía ser peor.

Y mi celular empezó a sonar. Y atendí sin mirar quien llamaba, porque no importaba quien llamaba. Pero eras vos, otra vez, de nuevo. Querías saber si había llegado sano y salvo a mi casa. Tal vez te preocupaste por mi, quizás las líneas se cruzaron, o tal vez querías asegurarte que no fuera yo el que te llamara para ver como estabas, porque había sido insistente al pedirte precaución antes de que cruzaras el parque solito, cuando te bajaste en tu estación y el tren me dejo seguir en paz mi camino. Por cualquier motivo, tus palabras fueron devastadoramente simples, “quería saber si habías llegado bien”. Y eso es demasiado para mi corazón de treinta y tres. No me sirve de nada pensar que en ese mismo momento estabas en brazos de alguien, o lo sumo unos momentos después lo estarías. Entre el momento en que corte el teléfono y recupere la respiración y abrí la puerta, ¿estabas ya pensando en la cena?, o ¿en un plan para hacer en pareja el fin de semana? Quizás pasear por Buenos Aires, tomar un taxi y parar en algún café a leer el diario, o algo así de alegre y maravilloso. Y me comí mi hamburguesa. Saque mi birome bic negra y escribí algunas de estas lineas en las servilletas que me quedaron después de sonarme la nariz y secar alguna lagrima que se quería escapar. Y pensé, una vez más en tus planes del fin de semana, y en mi mala suerte. Y sonreí, porque se que tus planes te los arruina la lluvia o el corte de un puente, porque se bien que Buenos Aires no ve con buenos ojos a las parejas felices, le gustan mas los amantes angustiados, y los recuerdos de cosas que nunca pasaron escritos en servilletas de un bar, cuando te refugias de la lluvia a tomar un café por Corrientes.

Volver a casa, a mí mirar mi programa favorito, seguir teniendo un amor de mi vida dando vueltas en mi vida y no poder tocarlo, parece devastador. Y parece suficiente para vencer a cualquier persona, bueno, no es suficiente para vencer a alguien como yo, a alguien como vos, sabemos que no hay nada que nos mate. Ni la cuidad, ni el ex oculto en cada esquina. Ni los recuerdos de una vida mejor que esta. Lo único que hace falta para recuperar el aliento es caminar. Caminar unas cuadras o ir al chino de la vuelta, todo el mundo sabe que por mas nublada que tengas la vista, cuando keres, podes ver bien, y sonreír. Y reírte de nuevo porque cuando ves al muchacho que atiende el kiosco que te mira con esa cara de “que miras puto te voy a matar”, entonces sabes que estas bien. Sabes que la vida sigue y simulas detenerte para hablar por teléfono. Sacas tu celular y llamas a un amigo que entiende perfectamente que el motivo de la llamada es simple: es solo una excusa para poder pararte y seguir mirándolo un ratito más, antes de volver. El Congreso no parece tan gris y caminar sigue siendo una aventura. La excusa se puede convertir en salida, y una película en un cine barato, con un amigo tan disfuncional como uno mismo, a las once de la noche en un día de semana, en Buenos Aires, en otoño, en las puertas del Bicentenario, es una cita perfecta. La charla a lo largo de la Av. De Mayo intercala el pasado, el presente, Mirtha, Susana, lo que pasó ayer y lo de hoy, lo bello de los edificios Art Nouveau, y lo bello de los muchachos que pasan a tu lado y hacen que interrumpas la conversación y la retomes hablando de cualquier otra cosa. El viento sopla mas, por eso te das cuenta que llegas a 9 de Julio, y tenés que volver a casa, porque el día de mañana va a ser muy complicado, o sea, igual que el de hoy. Lo noche nos da reparo. El Bondi que no viene nunca por fin llega, y sentís que Buenos Aires de da una palmada en la espalda a ultimo momento, como para que no te enojes con ella y vuelvas mañana.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Imagina. Mejor no.

"...el día que tanta injusticia, tanta impericia, tan imprudencia, finalmente, sea reparada, el día que el pelotudo mas grande del mundo, también conocido con el amor de nuestra vida, se dé cuenta que nos ama. Eso sería un día perfecto en serio."







Imagínate como seria el día perfecto para vos. Imagínate que podes dejar de ser egoísta y cambiar el mundo. Lo que te propongo es que te imagines dos cosas distintas pero al mismo tiempo. Lo cierto es que cuando primero se me vino a la mente imaginarme un día perfecto lo primero que me imagine fue que podía cambiar los sentimientos de una persona. Y con una pequeña reflexión, me di cuenta que no importa el mundo, ni importa el 2012, en la mente de la persona enamorada/enajenada esta siempre el mismo pensamiento. Es un egoísmo un poco raro. Porque de poder elegir, lo que imagine fue, que tal o cual persona me ame. En lugar de lo más sencillo, dejar de pensar constantemente en el mismo individuo, que por cierto, para elegir esto último uno no necesita de Genios o lámparas maravillosas.
El día perfecto perfecto seria, no sé, digamos:”la paz mundial”. Si no pensamos en algo tan altruista, podríamos decir, “un poco de paz”. Y el egoísta podría decir. “que me dejen todos en paz”.


Pero hay otra clase de día perfecto, el día en que finalmente, uno se imagina, que va a ganar. ¿Qué va a ganar la lotería? ¿Qué va a ganar un ascenso o las elecciones presidenciales? , no, claro que no, el día que tanta injusticia, tanta impericia, tan imprudencia, finalmente, sea reparada, el día que el pelotudo mas grande del mundo, también conocido con el amor de nuestra vida, se dé cuenta que nos ama. Eso sería un día perfecto en serio. Pero, (claro, siempre pero), hay algo en nuestro egoísmo que nos hace olvidar de lo más importante, la persona en cuestión, siempre la misma, aunque pueden ser muchas persona que representen lo mismo, seguramente anda por la vida de lo más feliz. Porque no se hace estos planteos sin salida que propongo a menudo, porque seguramente .está enamorado de alguien o, mucho peor (para nosotros), está en una feliz relación con alguien mejor que nosotros. Si el amor que sentimos es real, porque es, cuando menos, raro que nos enamoremos justo de la persona que no nos corresponde, deberíamos pensar que el día perfecto seria que la persona que amamos pueda ser feliz.
De donde salen las fantasías, esas fantasías alocadas, donde las personas, por algún tipo de accidente cerebro-vascular grave, están con alguien, o con muchas personas, en lugar de estar con nosotros. ¿Por qué no nos eligen?, es un misterio que nos desvela, noche a noche y que no nos deja ni dormir la siesta el sábado a la tarde. ¿Por qué, en algún punto de nuestra salida del viernes, entre ese momento donde nos clavamos la primera pinta después de la oficina y volver a casa con camisa y sin corbata, con olor a alcohol y sin orgullo, nos preguntamos por qué no esta acá conmigo? La respuesta, si pudiéramos alguna vez sobreponernos a nuestro propio derrame cerebral, es sencilla, porque no quiere, o es que acaso ¿existe alguna clase de fuerza gravitacional que se lo impide? A caso nuestro “novio” (el editor de texto no me deja poner más de un solo juego de comillas, pero mentalmente estoy poniendo como mil a cada lado de la palabra novio) vive en Berlín Oriental entre 1949 y 1990? No. Lo que nos separa no es la distancia, no es la condición social, ni siquiera la condición sexual, ni siquiera es algo, si no la ausencia de algo. La inexistencia de un sentimiento por parte del otro. Es difícil expresar que lo que nos separa es justamente la nada, el vacio, la falta de, una cosa que jamás estuvo, algo que no surgió. Sería más sencilla la vida si perteneciéramos a familias rivales de la mafia china y nuestro amor fuera imposible por ese motivo.

Hablaba con alguien que me dijo, “estoy enamorado”, y me lo escribió por MSN, con signos de admiración que eran como unos muñequitos verde manzana que tenían sonrisa y bailaban, y le pregunte si era correspondido, bueno, él no sabía. Y yo recordé que bueno que era el amor antes, y como es de bueno el amor en esa instancia, cuando conoces a alguien y estas contento y sonreís, y te pones nervioso cuando lo tenes cerca. En ese momento al principio de todo, donde es amor que sentís te hace feliz, y no depende de nadie más que de vos mismo. Habría que disfrutar mas eso y no apresurarse a saber que tan mutuo es el Sentimiento.
Me imagino que la vida sería distinta sin amor. Pensaran muchos que de lo que vengo hablando una y otra vez es, justamente, de que no lo encuentro. Bueno relean, porque el amor lo encontré hace rato me hizo feliz exactamente 13 días, y luego fue solo desazón. Pero no me imagino ninguna otra forma de vivir, no sé que será cuando me enamore de nuevo. No sé de qué voy a hablar en ese momento.
Pero me imagino que voy a poder dar consejos, Voy a poder decirles a mis amigos con el corazón roto que no se hagan más problema, que todo va a estar bien, voy a poder exigir que salgan adelante, que se olviden del pasado. Ahora no puedo hacer eso.


Imagínense el día perfecto, imagínese que la felicidad es tangible, que miramos al costado y está ahí con nosotros, la persona que amamos. Imagínense un pasar las horas del día alegres porque a la noche vamos a poder estar juntos. Imagínense que la comida es rica, que las historias son divertidas , que el domingo a la mañana aun cuando lees el diario no te pones de mal humor y sos capaz de interpretar el horóscopo de la revista viva de tal manera que te pronostica amor y pájaros cantando por el resto de la semana. Imagínense un mundo sin guerras, imagínense cosas buenas. Imagínense que entienden las canciones de amor y lo que quiere decir la luna con una canción acerca de la paz.
Imagínate el día perfecto donde la paz que sentís es igual a la paz mundial y al cielo.
Imagínate que el amor no duele, imagínate un amor mutuo. Si podes ver un poco mas allá, y reflexionar sobre tu propio egoísmo, a lo mejor vas a poder ver, y quizás , con suerte, el viento a favor, y después de pisar mierda descalzo , te d cuenta que hay alguien que siente amor por vos. Y esto es lo más optimista que puedo decir.

viernes, 19 de marzo de 2010

La misma vieja cancion de siempre...

“…¿Cuantas maneras existen de recibir la noticia de que una relación se termina, o que una relación no va a prosperar, o para simplemente aceptar que esa persona no va a estar en nuestra vida ?”



A veces escucho canciones un día y me alegran la tarde, al siguiente día escucho la misma canción y me dan ganas de llorar, evidentemente no es la canción que afecta a nuestro delicado corazón de manera distinta con diferencia de una tarde de lluvia a la otra, es el corazón el que esta estropeado por algún motivo, y nos falla justo cuando pensábamos que ya estábamos bien. Lo que un día nos alegra al otro día nos hace caer al piso y dar vueltas, como cuando Curlie estaba excitado (pero de dolor, claro). Si bien no lo hacemos literalmente, se nos acongoja algo por dentro, y no lloramos, pero ponemos esa cara (de orto, porque no existe un eufemismo para esa expresión) con la esperanza de que la gente (bueno, si se puede llamar gente a los compañeros de trabajo) no nos dirija la palabra por, al menos, un día. Y escuchamos las canciones que nos gustan, hasta que encontramos la perfecta, la canción justa que nos clava una estaca de madera en el medio del pecho, como no somos ninguno de los vampiros maricas de Crepúsculo (por mas que algunos si se lo crean) no morimos al instante, nos quedamos vivos contemplando como se nos escapa la sangre y nuestra ropa se va poniendo roja como la misma tarde cuando anochece y el día se va muriendo como nosotros desearíamos morir. Algo nos hizo cambiar el humor de repente tal vez una palabra, un gesto, un mensaje de texto, o una amistad de Facebook, estar online con los movimientos de algún amor del pasado (que casi nunca es un ex propiamente dicho) puede resultar un poco difícil de asimilar. Algunas personas necesitan cerrar las historias y olvidarse del pasado. Otras, como yo, somos grandes, somos modernos, somos respetuosos de los vínculos amorosos que hemos tenido a lo largo de nuestra vida adulta y andamos para todos lados con el discurso de que somos amigos, buenos amigos de un ex, y pensamos que podemos aplicar la misma teoría a todos lo que de alguna u otra manera nos hacen suspirar en silencio. Es una teoría conocida, es casi un estandarte de la filosofía de avanzada que pregonan muchos gays. Y de nuevo, uno en constante lucha por no quedarse a fuera de la comunidad gay progre, piensa que puede superar el sentimiento de amor, el que te hace llorar si no se concreta, el que te lleva el cielo por esos instantes ( días?, semanas? Meses?) Cuando parece que la felicidad esta al alcance de la mano, y ser amigo del ex, o amigo del que te dijo que solo quiere ser tu amigo, incluso amigo del que te dijo que por favor te retires por que molestabas. ¿Hasta que punto puede estar todo bien? Es mas , ¿que mierda quiere decir todo bien?. ¿Cuantas maneras existen de recibir la noticia de que una relación se termina, o que una relación no va a prosperar, o para simplemente aceptar que esa persona no va a estar en nuestra vida ?

En lugar de echarte a llorar desconsolado por tres días seguidos, elegimos el camino difícil, que finalmente implica llorar por meses y meses , hasta años. Al momento de la separación mantenemos esa conversación civilizada y cometemos ese error : “ esta todo bien” decimos, sueltos de cuerpo, usando esa habilidad increíble de sonreír y llorar con lagrimas que van para adentro( si, directo al cerebro) en lugar de dirigirlas sanamente hacia el exterior . Con ese “esta todo bien” uno habilita al objeto de nuestro afecto a sentirse bien y relajado y a invitarnos a cenar con su nuevo novio ( y encima nos hace llevar el vino!). Quizás vendría bien decirle a nuestro amado que es un reverendo hijo de puta por no amarnos. Pero eso tampoco es verdad. Aunque si se sentiría completamente expiador. Pero lo que seria mejor es decir solo la verdad objetiva, seria algo como: me estas partiendo el corazón y me apena tanto que no me quieras de la misma manera que yo que parece que me dan ganas de irme a al Bolsón a cultivar fruta fina en lugar de quedarme acá parado frente a vos sin poder besarte. Pero eso no pasa.
Tengo un amigo, que tiene una técnica interesante, a el lo abandonaron, lo estafaron, lo dejaron por otro mas joven, lo insultaron, lo dejaron en la calle, pero aun necesita la palabra , la frase completa, un fuerte y claro: “no te quiero mas en mi vida como pareja porque no te amo” y entonces el considera que puede ser verdad que la relación termino. Yo por mi parte veo venir el final desde antes y lo tomo con un poco de resignación y me voy preparando para la charla que antes mencionamos. Si no funciona , no funciona, pienso o pensaba, porque la idea para este año seria seguir la política de otras personas , dado que las implementadas por mí hasta ahora no dieron como resultado la felicidad.

El verano que disfrute paso con mucha pena, que es la pena que indefectiblemente acompaña a la gloria. La gloria fueron mis amigos, inconmensurables fueron las aventuras en la costa atlántica, estar tirado el día entero con resaca, dormir la siesta todos juntos, pasar el año nuevo con desconocidos solo por que no encontramos lugar en ningún restaurante. O ver tirados de la risa un dúo tipo Pinpinela pero de música judía en Miramar. Compartir sin compromisos, me refiero a compartir sin ninguna clase de obligación solo por la dicha de reírnos de nosotros mismos ( pero sobre todo de los demás) . Antes de irme de vacaciones con los Pochinscksjsjjsjhaahgeekgky, antes de las charlas de padre a hijo (pero tipo American pie) con Jeff( un oso con ojos color del cielo), antes de sentarme a tomar sol y comer churros en cantidades industriales aprovechando de excusa el embarazo de mi amiga , antes de cruzarme con Ricky Fort en una fiesta, ( y antes de pasar quizás la noche mas inolvidable de mi vida) antes de todo eso, me enamore, Lo conocí como quien no quiere la cosa, en Facebook, y tenia algunos amigos en común conmigo mas que interesantes , en el sentido de que si eran todos conocidos mas allá de lo virtual, y sin embargo nunca lo había visto, así intercambiamos mensajes y demostró pronto su interés por mi. Interés que podría simplificar diciendo que fue, cuando menos, intermitente. Al final hubo algunas lágrimas y consternación. El me dijo que no podía estar a la altura de la relación que yo proponía, de alguna manera yo propuse la relación (aunque yo creí que había aceptado la relación), mas allá de todo los acontecimientos (algunos ciertamente maravillosos) se llego a un final, (en el medio me fui de vacaciones y lo extrañe casi todos los días) y en los últimos momentos se produjo la charla en la que me propuso la amistad, el reconocimiento a mi corazón de oro, a mi honradez y al buen sentido que le doy a la vida en general. Y yo, acepté. Fue una relación particular. Al mismo tiempo, un sábado, mientras estaba en el cumpleaños de una de mis mejores amigas (que incluía novio que había hecho torta y decorado él mismo el salón) un mensaje de texto a las cinco de la mañana me urgía a responder una pregunta, y de alguna forma me precipito a “formalizar”, el mensaje en cuestión, era de mi ex novio, Pasteles (para mis amigos), el quería saber por ese medio si yo estaba de novio o no. No respondí y el insistió. El domingo finalmente hablamos por teléfono y le conteste que si, aunque no le pregunte a que venia la pregunta, hablamos de la vida, y del año que pasamos sin hablar, y prometimos volver a hablar y encontrarnos( de nuevo mi intención era que estuviera todo bien). Para la siguiente semana volvimos a hablar y esta vez yo ya no tenia novio, lo cual lo alegro, o mejor dicho le causo gracia, por que empezó a reír, lo que me pareció simpático, su única referencia a lo accidentado de mi romance fue: “te metiste otra vez con un pendejo”. Y bueno, si, quizás cometí el error, quizás no fue un error, bueno si, fue un error, Lo que ya dije antes, y quizás lo diga en el futuro, es que siempre puedo adivinar como resultan las cosas y aun así me embarco en aventuras pensando que con tan solo mi encanto voy a poder cambiar lo irremediable.

El sábado siguiente iba a encontrarme con el, con pasteles. Pero no fue así, por que él tenía otras cosas que hacer, y yo no tenía otras cosas que hacer, simplemente estaba cansado y me quería ir a casa. De camino a casa, me encontré con mi ultimo ex, no nos habíamos visto desde la charla-esta-todo-bien y fue un poco incomodo. Así que esta semana y en función de probar técnicas nuevas, la charla va a ser en serio, y orientada a la frustración que sentí por el final, que era anunciado, pero no por eso menos final. También consultando a un amigo sobre esto respecto obtuve la siguiente reflexión: quizá es simplemente dejarlo ir, olvidarte, de que te sirve seguir si después lo ves con alguien y eso te hace sentir mal, y lo que mas me gusto y lo pongo textual:” es como que tenés que olvidarlo para resguardarte vos mismo”, (el conector “es como que” me encanta, por cierto). Y pensándolo bien, tendría que haber empezado por mi interlocutor. Aunque eso para mi es imposible de momento. Pensar en resguardarme no pareciera una opción, por lo menos el concepto de resguardo no me queda muy claro, nunca aprendí. La aventura este fin de semana será tratar de esclarecer cualquier punto de resentimiento con los muchachos que me besaron en el pasado...eso voy a intentar, a lo mejor lo logro. Por lo pronto Escucho canciones lindas, escucho canciones tristes y alegres pero todas me parecen un poco tristes de a ratos, y me imagino que podrían ser mejores si las escuchara en casa tirado en la cama, pero cuando estoy tirado en la cama, me parece que seria mejor estar tirado en el sillón, cuando estoy tirado en el sillón, mejor parece ser la cocina, escuchando la radio chiquita, pero en la radio chiquita solo se escucha AM y el tango que pasan los sábados a la mañana hacen llorar a cualquiera. No hay lugar, parece, donde la alegría sea mi compañera y el problema quizás sea que me gustaría estar en cualquier lado, escuchando música o el sonido de los autos de la avenida pero me gustaría que sea con alguien (con alguien en particular). Veremos que pasa este fin de semana, actividad social se descuenta. Oportunidades hay.

domingo, 14 de marzo de 2010

Diego Sale a Cenar de nuevo.

“... Esto parece contradecir tantos años de terapia que uno ha hecho, o mejor dicho, parece que toda la terapia fue al pedo, o que simplemente estamos tan rotos, somos tan disfuncionales que no existe posibilidad de arreglo alguno.”


La primera vez que escribí sobre lo que me pasaba tenía la esperanza, o sea, solo eso, esperanza, por alguna razón, desobedecía mi experiencia, y pensaba que la próxima vez iba a ser la defenitiva. Luego comprobé, a lo largo, del año que las cosas no resultan tal cual uno las espera, es más, ni siquiera se acercan un poco (!)(era un optimista quizás?). Y, en el principio del 2010 descubrí que no importa cuanta gana le pongas y cuanto des, la cosa siempre depende del otro. Esto parece contradecir tantos años de terapia que uno ha hecho, o mejor dicho, parece que toda la terapia fue al pedo, o que simplemente estamos tan rotos, somos tan disfuncionales que no existe posibilidad de arreglo alguno. Aprendemos de nuestros papas, de nuestros hermanos mayores y de nuestros mejores amigos, que la felicidad empieza por uno mismo, que la relación con el otro puede funcionar solo si uno está en armonía consigo mismo. Bueno yo no sé donde se encuentra la armonía y todo, si la vida cuando uno está solo esta buena, mejor quedarse así, pero no (claro que no, era obvio), lo que se nos inculca es que para que la felicidad sea completa uno tiene que compartirla con un ser amado (los perros de menos de 2 kg de peso no cuentan). Así, con semejante contradicción en la cabeza, salimos a la vida todos los días. Tenes que estar bien solo pero tenes que tener una pareja estable. Te lo dicen los que están solos, y los otros, esa gente, los que te dan esperanza para seguir adelante, los que son felices, los que tienen pareja, los que te invitan a su casa y hablan de cómo les cambio la vida el nuevo sillón que se compraron, los que tienen la esperanza de algún día alcanzar “la mitad de lo que hicieron sus padres”, los que cumplen años el mismo día que su pareja , los que tienen perros con nombre de persona( por lo general gays) y los que tienen hijos con nombres que yo no le pondría ni a un perro ( por lo general heterosexuales), te lo dicen las mamas de tus amigas, esas señoras tan comprensivas con vos, pero para nada atentas con sus propias hijas( si la conoceré!).

Mi plan se sencillo, dar por cerrado un capitulo de mi vida, que por cierto pensé que había terminado en diciembre pasado, pero que se extendió hasta ahora. Una hoja en blanco. El primer problema que tengo es expresar lo mucho que me enoja la condescendencia de las personas que no me quieren (por supuesto sí que me quieren, he ahí la contradicción). No me explico cómo puedo ser tan maravilloso y, sin embargo, no calificar con novio, preferiría una opinión sincera, alguna pista aunque mas no sea, de cómo superar ese inconveniente, ese mínimo detalle, que me hacer ser un buen amigo. Por supuesto, creo que siempre fui claro en por qué no acepte a alguien como novio (tampoco me paso tantas veces). Espero poder expresar (en el futuro)ese sentimiento claramente a lo largo de mi relato.
Mis técnicas vienen fallando desde hace algunos años, más exactamente desde los 19 (¡!). Así que creo que voy a utilizar las técnicas de otras personas. Creo que tendría que explorar el optimismo arrasador de algunos que conozco (aunque calculo que para cuando termine estas líneas esa gente va a estar tan sola como yo, claro es porque mientras escribo esto es domingo y es absoluta depresión la que me inspira).
Los optimistas son buena gente, para mi gusto un poco inocentes, son los que creen (con más fuerza que uno mismo) que esta vez encontraste al amor de tu vida, son los que se ponen a si mismos de ejemplo, los que te dicen “negrito”, yo tendría que empezar a decirles a todos “que haces negrito” a ver qué pasa.

El optimista gay siempre tiene un novio al que ama con locura, y está convencido que es amado a su vez. Cree que después de tanto ingrato que se le cruzo en la vida (muchos), el que tiene ahora (el novio que tiene ahora, luego veremos si le llamamos ingrato también) es el definitivo, que de alguna manera muy karmática, ahora sí, ahora le llego el momento de ser feliz por el resto de su vida. Yo los miro, siempre los miro, en las reuniones el novio del optimista nunca aparece, con una justificación muy plausible (por supuesto), y empiezo a sospechar de la existencia de ese príncipe azul, siempre creo que ese ente novio-de-optimista debe ser algún hijo de puta que lo está cagando con todo lo que se le cruce, porque el buenazo de nuestro amigo (bueno , también les digo boludos a veces) siempre está ocupado esparciendo esperanza y buena voluntad entre los menos afortunados(y solteros). Pero claro, no siempre es así, eventualmente el famoso hombre sobrehumanamente bondadoso aparece, uno lo conoce, y se da cuenta por qué el optimista cree que su novio tiene ojos solo para él, o porque el novio en cuestión es feo (muchas, muchas veces) o porque existe el amor. Porque la actitud positiva siempre ayuda y a veces, solo a veces, el universo se conjuga y dos optimistas se encuentran. Trate de ser optimista este verano. Trate en vano (si no, no estaría esta noche escribiendo esto). Lo que me pasó en este verano es breve, casi fue un abrir y cerrar de ojos. Pero claro, me marcó. También era lo que me parecía que iba a pasar, aunque traté de ser optimista.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Diego sale a cenar.

El domingo al mediodía volvía a casa y pensaba como escribir acerca de mi fiesta de cumpleaños y como describir el sin fin de planes que tenia y no lleve a cabo. En cambio, me dedique a hacer lo que mejor hago en mis fiestas de cumpleaños: sociales. Estaba todo la gente que tenía ganas de ver, y si bien no había un novio que me sostuviera la mano, los amigos me cubrían si quería llorar. Ahí estaba también él , el hombre que tantas veces quise tener cerca, solo para verlo bien y abrazarlo, esa persona con la que, más de una vez, he tenido conversaciones imaginarias donde exponía argumentos maravillosos que solo daban como resultado razones irrefutables que confirmaban que no existía otra posibilidad más que estar juntos los dos. Claro, estaba acompañado y era completamente inocente de todo lo que me pasaba por la cabeza mientras lo miraba de reojo y aceptaba las bebidas que me regalaba la gente. A veces me es muy difícil mantener la cordura pero creo que lo hice bastante bien anoche, a veces me parece que la vida es una película, en este caso la película era de final bien conocido, la había visto tantas veces ya. No quería pero cumplí 33 años y no hay aventuras a esta altura, o por lo menos, se medir las consecuencias antes de que sea tarde, así que respire profundo, y baile. Salir con tantos hombre, clasificarlos, evaluarlos, y finalmente escaparme de ellos (por cierto, muchos también se escaparon de mi) fue un viaje divertido. Pero necesito un pequeño descanso.
Pensaba en estos días pasados, había escuchado muchas veces que no se puede buscar un novio, que mientras más buscas algo, es cuando más ansioso estas, y menos conseguís lo queres. Había vivido mi vida adulta sin confesar que lo que más me gusta es estar enamorado y compartir la vida con una solo persona, no quería desafiar la sabiduría popular o el destino y admitir que me gusta estar con alguien. Sin embargo la estrategia de estar bien solo, como fórmula para conseguir un novio, no había funcionado. Así que pensé que lo opuesto quizás fuera una alternativa. Y salí a buscar un novio por las calles de Buenos Aires. Salí con gente mayor que yo y menor que yo. Me trataron como a un señor mayor al borde de la tumba y me invitaron a ver crepúsculo esperando que salte de alegría, me trataron como si yo tuviera 20 años y escuche frases tales como ‘si yo tuviera 10 años menos me enamoraría de vos’, o , ‘ si no estuviera en pareja me enamoraría de vos’. ‘Sos demasiado lindo para mí’, ‘no puedo verte más porque me gustas demasiado’. Me dijeron papa, bebe, gordo, negro, me llamaron por mi primer nombre y también por mi apellido. Me dieron besos en los parpados (y no me gustan los besos en los parpados). Me quisieron dar besos en el cine, di cabezazos en el mentón por esquivar besos en el cine, también me sostuvieron la mano durante la película y me sentí muy cómodo, me invitaron a jugar play station, ver una peli, tomar una copa de vino, comer algo, buscar algo que me olvide arriba todo para tener sexo. Quizás sin los eufemismos hubiera sido distinto. Me dieron besos con los ojos cerrados, con los ojos abiertos, cerré los ojos al besar, y algunas veces los mantuve abiertos para no perderme ni un segundo de lo que estaba pasando. Me dieron besos con onomatopeya, me dijeron MMUUAAA! MUUAA!! en el medio del sexo. Me llevaron hasta mi casa borracho. Me quede solo en casa un sábado a la noche, me quede muchos sábados con una amiga comiendo helado y maldiciendo a los hombres. Volví corriendo a casa porque me había olvidado el celular. Me rompieron la camisa y el corazón, esquive golpes en la cara, metí el pie dentro de un charco, me escondí atrás de una columna, comí tapas en Puerto Madero, comí pizza en Once. Tome muchas cervezas por Palermo y muchas también por la calle Reconquista. Tome café en la calle Corrientes, demasiados Vanilla Latte en Starbuks y una cantidad inconmensurable de Doble Cuarto de Libra Grill antes de volver a casa luego una cita fallida. Me cruce con hombres a propósito y a veces cuando menos lo esperaba y más lo necesitaba. Una vez me cruce a alguien, que me dejo sin palabras y paralizado, que estaba feliz con su novio en la misma fila que yo para comprar pochoclos. Me dejaron plantado y me dieron excusas ridículas. Llore frente a la computadora, mientras escribía ‘JAJAJA’. Me reuní mucho en bares con mis amigos de siempre y conté mis historias. . Me dijeron nombres falsos y gane nuevos amigos. Volví solo a casa y me dormí en el colectivo. Me abrasé a la almohada para calmarme. Salí, un montón, pensé en lo que más quería y salí a buscarlo. No lo conseguí. Si ya estuve ocupándome de mi mismo y sin preocuparme, si ya estuve buscando sistemáticamente, si ya estuve en pareja y no funciono, tal vez el amor no es para todos. Conozco personas que deben elegir entre su pareja y sus amigos. Gente que está deprimida y que no puede hablar con su ex porque aun lo ama. Conozco gente que tiene terror de separarse y gente que engaña a sus parejas. Muchas personas que quisieron amarme y otras que solo querían cogerme. No encontré alguien a quien amar pero si conocí a muchas personas increíblemente divertidas, gente que me hizo reír y que espero seguir viendo por ahí. Los hombres aparentemente me son esquivos, al menos por ahora. Sin embargo los amigos siempre están, los de siempre y los de ahora, los que fueron el objeto de mi afecto y son ahora mis amigos. De todos los que poblaron las paginas que escribí hay uno que es tan mi amigo como si lo hubiera conocido hace años, hay dos que no me hablan. Hay uno que aprendí a querer como se quiere a un amigo (anoche mismo, en mi fiesta de cumpleaños) aunque en el algún rincón de mi corazón hay, en un cajoncito y guardado, el recuerdo de algunos de los besos que más voy a recordar en mi vida. Otra gente paso sin pena ni gloria. Gente de otros países, gente realmente bella y otros no tanto. Personas del interior del país, en el interior del país y en buenos aires. Gente que deje pasar y que me quería de verdad, esas personas que me alegra mucho haber conocido y que me apena terriblemente no poder sentir lo mismo. Lo que me hace pensar una vez más, y por ultima, en que las personas quieren y aunque son las razones de ese amor misteriosas no dejan de tener peso. Las personas aman solo a quienes aman y los que no son amados no pueden hacer nada para remediarlo. Es irónico. Sería mucho más fácil enamorarse de alguien que te corresponde. Pero (siempre hay un pero) existen parejas felices, quizás es lo que hace todo mas difícil, uno sabe que existe que no es imposible, que las personas están felices de a dos. Uno lo ve, lo sabe, a menudo es invitado de esas personas que son felices y cocinan, y prueban la salsa con cucharas de madera o hacen empanadas caseras. Uno lo ve a diario, lo recuerda, lo sintió alguna vez. El amor, que es el fin último de cualquier persona (o puto) está dando vueltas alrededor. Se respira en el aire y un día, tarde o temprano, en algún momento, si los planetas se alinean, si el dólar vuelve a bajar, si nieva en Buenos Aires el amor va a llegar para quedarse.
Mientras tanto, las cenas seguirán siendo con amigos y las empanadas de delivery.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Ante ultimo episodio

Cuando lo salude al rey oso me dijo que no podía creer como había dejado de lado mucho de la timidez que tenia, mucha de la timidez que me impido, tal vez, acercarme mas él, pero en ese momento era todo alegría. Dieguito, me dicen muchos es esos ámbitos, eso me parecía simpático, cuando el rey oso me abrazo y me dijo,”Dieguito!!”, yo pensé que era un poco grande para ese apodo, y pensé que Dieguito ya era Diego, y me sentí un poco fastidiado de tanta gente y calor y pensé en mi cumple y en las personas que estaban ahí, y que algunas iban a estar en mi fiesta de cumpleaños. Y me canse un poco de la fiesta, y me canse un poco de las fiestas en general.
Pensaba en todas esas personas alegres que un día no me convencieron, pero que si convencieron a alguien más. Quizás estaba buscando un ideal que no existía.
Mientras escribía esto y reflexionaba sobre la vida en pareja en general, y la mía en particular, pensaba en los seis años que pase junto alguien y me parecía que había sido hace mucho (mucho) tiempo atrás, luchaba para convencerme de que no había sido un fracaso en ningún aspecto. Al tiempo que sacaba conclusiones un mensaje de texto llego: ‘’ Hola Diego ! como estas ? como andas de tiempo para vernos? Te invito al cine, quiero verte antes de que envejezcas  chiste!’’ El mensaje era de un muy buen amigo que no veía hace tiempo que se había separado de su mujer hacia una semana y no se lo había contado a nadie. Respondí que cuando él quisiera, y sin esperar una respuesta, después de la oficina me fui directo a buscarlo hasta su trabajo (me había enterado de la noticia de la separación por muy buenas fuentes antes, pero no se lo dije), fuimos a tomar unos mates a su casa. Le dije lo que pensaba del asunto, sobre su relación y sobre su forma de ser (mas bueno que el pan, quizás le falta un poquito de garra , pero yo lo adoro así como es), hable sobre la pareja y las relaciones en general, y era como si pudiera escucharme a mí mismo hablando como si fuera otra persona, me di cuenta que estaba dando consejos y sentí que era un poco más maduro que antes ( no por los consejos, si no porque no le hice ningún chiste acerca de su fracaso con las mujeres y la conveniencia de volcarse al camino de la homosexualidad, lo pensé , no con estas palabras, pero no lo dije)

Hablamos sobre el amor, sobre el sexo, sobre mí y mis relaciones pasadas, sobre que significa fracaso y que significa egoísmo, sobre ceder, poner límites, y el respeto. Sobre cómo encarar el final de una relación y cuando es conveniente luchar hasta lo último. Sobre lo importante que es amar al otro tal cual es, aunque no exista ninguna garantía de retribución o reciprocidad. En definitiva lo escuche hablar, y lo observe tratando de encontrar un camino que seguir, aunque no supiera bien todavía a donde quería llegar . Y me sentí mas amigo de él que antes. El había encontrado a su amor, y pensé (supongo que el también lo pensó) que iba a durar mucho mas. Lo vi sentado ahí, en su departamento lleno de libros, y pensamos en cuanto mejor sería ser adolecentes, por qué haríamos un plan, una estrategia para recupérala mediante trucos románticos, pero ahora estábamos grandes y había que asumir cosas. Y tomar decisiones difíciles.

Mi amigo vive en el 6to piso en el edificio que está justo al lado de donde la fiesta de los osos tuvo lugar el sábado. Así que cuando me iba de su casa, eche una mirada a esa entrada que estaba cerrada con rejas, y también mire las montañas de basura que había a lo largo de la calle Sarmiento, y daba un poco de tristeza todo. Y me fui a casa, encare solito el mismo camino del domingo a la mañana. Sin embargo, en el fin de semana tenía una melancolía diferente, En la fiesta había bailado y sostenido la misma charla de primer encuentro un montón de veces, había prometido volver para continuar esas primeras charlas, pero no lo había hecho en la mayoría de las oportunidades, pensé los besos y las miradas que había habido. Me había quedado hasta el final de la fiesta, cuando ya no bebes más y bailas a tu propio ritmo. Muchos hombres me había invitado a coger, muchas parejas también, muy pocos me invitaron a desayunar, nadie se quedo a mi lado hasta el final, nadie insistió ante mi negativa. Era como si hubiera tanto por ganar en esa fiesta que todos creyeron que iba a aparecer una mejor oportunidad justo después de otra. También los que me habían besado el vienes lo pensaron. Estaban todos eufóricos, todos de buen ánimo.

Cuando me iba de la fiesta, un amigo rezagado me tomo del hombro y me dio a elegir entre el desayuno o compartir un taxi. Elegí el viaje y los dos nos fuimos juntos pero separados, todavía riendo y mirando por la ventanilla gente con suerte parecida a la nuestra que se alejaba sola o en grupos también riendo. Así me fui, baje la ventanilla y los dos pensamos que el viento en los arboles mientras íbamos por 9 de Julio se parecía mucho al que hay cerca del mar. Y los dos pensamos que había pasado la fiesta, que estamos igual que antes y que , en definitiva , una fiesta no te cambia en nada. Mi amigo ,que compartía el taxi conmigo me relataba sus pormenores de la fiesta y lo emocionado que esta de haber conocido a alguien, el es más joven que yo, y quería decirle que cualquier esfuerzo es vano , que no albergara ninguna esperanza, que cuando llegara a mi edad el pesimismo lo iba a alcanzar a él también , quería decírselo a él , pero más que nada quería decírmelo a mí mismo. Pero no pude.
Cuando deje la fiesta faltaban 6 días para mi cumple y era domingo, cuando volví sobre esos pasos por la calle Sarmiento era miércoles y faltaban cuatro días para el cumpleaños número 33. Mi amigo, aun en sus días de penas de amor, lee este blog y me pregunto si de todos eso chicos había invitado a alguien a mi fiesta de cumpleaños. Creo que él quiso de decir que si finalmente había encontrado un candidato más o menos firme, la respuesta es no. Pero si invite a la mayoría de las personas que aparecen a mi lado en estas páginas.

El jueves tengo una cita, con un muchacho con el que hablo bastante seguido y no conozco personalmente aun. Quizás sea él. Pero si algo me dejo semejante fiesta (cerca de 2000 putos todos juntos ) fue que nada es seguro, que hay que disfrutar más y pensar menos (cuando se está en uno de estos eventos) Pero sobretodo que , a pesar de la suerte con los hombres (o las mujeres), siempre vas a tener un amigo que este a tu lado, con una mano firme en tu hombro, si recién te separaste o si no temes a nadie con quien compartir un taxi.
Mi fiesta es en Belle Pop. Una fiesta ochentosa que se pone muy buena. El sábado 21 de noviembre a las 23hs. En San Martin 678 y Viamonte, Buenos Aires.

jueves, 19 de noviembre de 2009

2000 Putos

El sábado a la noche, después de una previa muy (muy) larga, finalmente la fiesta de los Osos de Buenos Aires. Las primeras personas que encontré fueron dos ositos amigos (casi propios) que había conocido hace tiempo a través de un amigo en común. Los dos era personas de más 35 años e independientes. Ambos estaban ahí para relajarse y de algún modo celebrar que eran solteros de nuevo, después de relaciones muy largas, que a menudo vi como algo que me hubiera gustado conseguir para mi mismo. Pero ellos estaba ahí, juntos, y junto a mí, otra vez solos.

Me pregunte en ese momento que era exactamente lo que yo estaba buscando, y ese pensamiento lo tengo ahora también. Si toma tanto trabajo encontrar a alguien especial, y si esa relación especial está sometida a los límites cocidos, esos dolorosos que se alcanzan antes de decir terminar, por qué no conformarse con alguien no tan especial pero, de alguna manera, más posible, o a la mano (y cuya pérdida no nos haga sufrir tanto). Quizás fuera la elección más fácil, por supuesto, esa no es mi intención, la persona especial podía estar en esa fiesta y estaba dispuesto a buscarla, también estaba pensando en lo mucho que me iba a divertir tratando. El primer paso fue dirigirnos a la barra para descorchar el primer New Age, ellos, y yo mi primer fernet. Fuimos a la parte superior, área fumadores, de un salón un poco vacio, y nos dedicamos a ponernos al día, a planear la noche y aplaudir (una ovación de pie) a un negro con pinta de turista que pasaba a cada rato con unos jean muy arriba de la cintura, con una buena razón para llamar la atención de todos. Reímos hasta las lágrimas y conversamos sobre la forma de sentarse en esos sillones blancos, buscábamos la más conveniente para atraer a pasivos o activos según la forma de cruzar las piernas según las elecciones de cada uno. Bajamos al subsuelo, el salón principal, donde la acción me esperaba, al mismo tiempo me encontré con un amigo que había sido mi compañero de andanzas en fiestas anteriores, más gente que me contacto por manhunt, más gente que lo había contactado a él, y así éramos un grupo. Besos cruzados caras conocidas de fotos y nombres que no recordábamos. Fue más o menos lo que iba a pasar el resto de la noche. Tenía tareas asignadas para la noche, entre otras, había recibido recomendaciones de cierto amigo, para observar el comportamiento de varios de los hombres asistentes. Muchos hombres bellos, muchos conocidos y muchos amigos, me encontré con unos de mis mejores amigos, caribeño, ya a esta altura un argentino más, él y sus amigos, junto conmigo hicimos un círculo, nos divertimos bailando y diciendo cosas sin sentido. Como yo, mi amigo caribeño, todo un ejemplo para mi, se dedico a pasearse delante nuestro con sus conquistas y a dejarlos esperando luego con la promesa de reunirse con ellos después. Siempre después, con la esperanza de que alguien especial llegara o por lo menos alguien mucho más lindo aun. Luego recorrí el salón, me divertí con la música.

Me encontré con alguien que durmió conmigo( digo durmió por qué no tuvimos sexo, aparentemente por que el tamaño mínimo de su pene se interpuso entre nosotros) pero el tenia a su lado un novio que no me presento, por lo que tuve que presentarme yo mismo, se conocieron a través de facebook, ciudades diferentes encuentros los fines de semana no muy seguido( me pregunto si una relación así es posible siquiera , si puede ir hacia algún lado, pensé si a lo mejor yo era demasiado vago como para mantener una relación a distancia). Me pregunte en ese momento, si fue casualidad que los viera ahí o me busco para saludarme y mostrarme lo prospero de su relación. El siguiente que encontré fue alguien que siempre me propone acostarme con él, solo y secretamente, o, si es lo que yo prefiero, acostarme con él y su pareja. Nunca accedí pero con el tiempo se convirtió en un amigo. Así que, ya bebido me conto, de sus sentimientos por mi y de su relación, entre las cosas, me conto el por qué de su insistencia en cuanto incluir terceros en la relación, por lo menos en la parte de sexo. El, me dijo, era versátil, y su pareja solo pasivo, su novio no encontraba excitación alguna en cogerlo, solo recibía amor, pero evidentemente no daba el suficiente, por lo menos no el sentido en el que mi amigo necesitaba, así que juntos entendieron que la relación seguiría si encontraban la manera de obtener satisfacción para ambos a la hora de las relaciones sexuales. Y son una pareja abierta. Lo que, otra vez, me dio mucho en lo que pensar. ¿Como se puede amar a alguien y compartirlo? Si amo a alguien lo suficiente, sé muy bien, soy capaz de dejarlo ir, soy capaz de pretender que lo quiero solo como un amigo, si amo a alguien soy capaz de darle todo lo que tengo, pero no soy capaz de quedarme ahí parado viendo que este con otro, prefiero cerrar los ojos y alejarme. Quizás abrir la pareja sea la única manera de estar con alguien por mucho años, quizás esta en la naturaleza de todos los hombres separar el sexo del amor, quizás soy un raro…o sea un raro al cuadrado, un raro entre los raritos. A media que aumentaba la temperatura, la gente circulaba más y mas, las remeras empezaban a ser historia y todos bailaban y era normal saludar a los (apenas) conocidos con un beso en la boca (por lo menos con eso es lo que me encostre, y no me resistí a las tales muestras de afecto). Durante la semana había recibido mensajes misteriosos de alguien que me conocía, pero que no revelaba su identidad, según este admirador misterioso, yo lo había visto a él y lo había mirado fijamente justo antes de darme cuenta de que era el novio de alguien a quien yo conocía. Según él, nos presentaron en ese momento, pero yo no sabía quién era, y trate de ver cuál de mis conocidos en pareja tenía un novio lindo, no para intentar un acercamiento, más bien para averiguar qué tan cercana era esa persona, a fin de contarle las andanzas de su novio por internet. Así que además de recibir invitaciones de parejas consolidadas para tener sexo grupal, también miraba de reojo a los novios de las personas que me saludaban tratando de descifrar alguna señal que delatara su pasión por mí, por su puesto encontré más de uno en esa situación, así que descubrir quién me había confesado su excitación durante la semana fue imposible.
Me encontré con un hombre al que me habían señalado, y yo había conocido por internet, que resulto ser una especie de objeto de afecto para un buen amigo, por supuesto el tipo tenia la misma historia para cada hombre que conocía, pero las historias afectan más o menos a las personas, mientras a mi me causo gracia, a mi amigo le había preocupado un poco(bastante en realidad). Así que iba a conocerlo en persona, para ver de qué se trataba y que me propusiera las mismas cosas solo para ir a contarlas y de esa manera finalmente sacarlo del entorno, pero no salió demasiado bien, el tipo era un oso grandote y muy bien parecido, pero estaba ciertamente drogado y bastante ebrio, eso, sumado a la diferencia de altura y peso, hizo imposible evitar su abrazo entusiasta y su beso en la boca. Me pregunto por qué me resistía, me conto historias que ya me las había contado mi amigo pero con un final bastante distinto. Me aleje rápidamente y pensé que si no fuera un hijo de puta, ese tipo estaba bastante bueno. Los amigos que vieron la secuencia también me preguntaron por qué me resistía, alguno también me dijo que ya lo conocía y no era conveniente tenerlo cerca.

Como me aburro en seguida aproveche la elección del rey oso para escaparme a la siguiente pista. Luego descubrí que durante mi ausencia un osito al que bese una vez, había sido elegido el más lindo de todos

continuara...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Preparivos Previos. A 7 dias del final.

Buenos Aires tiene un encanto especial para los putos, nos encanta caminar por ahí y recorrerla, nos da una sensación de sofisticación y clase (o más bien diferencia de clases) Cuando vas con tus amigos a comprar algo a ZARA, los putos se sienten como si estuvieran comprando algo en 5th Avenue (claro que si pagas en seis cuotas con tarjeta la ilusión se va rápido). Con todo, Buenos Aires, es una ciudad ideal para ser gay y buscar una cita en un sábado soleado y por la tarde. Miles de posibilidades, infinitos lugares para sentarse a tomar un licuado de kiwi y ananá y ver pasar a los muchachos lindos con anteojos obscuros y remeras blancas que caminan, por ejemplo, por Plaza Armenia mientras responden mensajes de texto con mensajes de texto ( heterosexuales y gays en pareja) o responden mensajes de texto con llamadas (gay solteros). Pensaba en todo esto mientras me preparaba para salir, era sábado era soleado, soy gay y soltero, hubiera sido una tarde ideal para pasear por Palermo, una previa perfecta para la Fiesta de los Osos del sábado por la noche, pero yo tenía otros planes.
En un último intento desesperado por encontrar a alguien que me acompañe, pase por Belgrano, a buscar a una amiga antes de dirigirme al barrio de Flores, para celebrar el cumpleaños de la Hija de mi otra amiga. La fiesta tuvo lugar en una unidad básica peronista (¿donde más?) en el Pasaje Moner Sanz, en el límite entre Flores y Villa Devoto. Cuando asomamos al pasaje distinguimos el lugar con muchos chicos jugando en la puerta y además el marido de la anfitriona (ex jefe y actual persona influyente de la barra brava de All Boys, chofer de un reparto de mozzarella, peronista y gran bebedor de cerveza apodado Gancho), el agitaba su brazo en alto y saludaba a gritos, ¿Qué gritaba el buenazo de Gancho?, ¿gritaba mi nombre? (no), ¿gritaba puto de mierda? (podría haber sido, pero no). El saludaba al grito de ¡Pasteles!, que es el sobrenombre por el que es recordado, aun hoy, mi último ex novio (enero 2008-enero 2009, QEPD). Agarre fuerte de la mano a mi amiga y le pregunte si había traído el espray de pimienta al tiempo que sonreí y salude con la otra mano en alto.

Entramos al lugar y no sonaba LazyTown o Casi Ángeles, la banda de sonido de la tarde era el Reggaetón, yo vestía zapatillas converse a tono con mi remera y mi amiga y acompañante unas hawaianas blancas. Estábamos en desventaja con respecto al resto de los invitados, que tenían zapatillas con doce resortes, en dos aspectos, estábamos como cinco centímetros más abajo, y nuestro calzado no era tan cómodo en caso de que hiciera falta salir corriendo ante el ataque de hinchas de una barra brava contraria. Nos dirigimos en busca de nuestra amiga y anfitriona de la fiesta, saludamos rápidamente a la pequeña cumpleañera (como en concurso de belleza la reina saluda a la primera princesa al momento de la coronación y la descarta), pasamos junto al castillo inflable (curiosamente todos le decían pelotero, aunque no había ninguna pelotita) y fuimos directo a la cocina. Salían pizzas y panchos y, aunque era un cumpleaños de 8, había un freezer lleno de cerveza Palermo y algúna Brahma. Ahí estaba la anfitriona con un vestido al cuerpo con gasas con los colores del orgullo gay, plataformas blancas altísimas, sus rulos color borgoña recogidos y el flequillo característico de la zona(ella es una mujer hija de artistas que recibió la educación de la clase alta de San Isidro, conoció la vida en las calles, fue madre soltera y se las arreglo sola para criar a su hija y más tarde conquistar a cuanto hombre se le cruzo hasta conquistar a quien la acompaña, por ahora, en su vida como persona influyente del barrio y mujer intocable de la barra de All Boys. Tiene masajista personal y, claro, es una de mis mejores amigas además de ser, según ella misma, ‘’un puto mas’’). Lo primero que hicimos fue abrazar a nuestra amiga y pedirle que no nos dejara pero ella estaba ocupada sacando pizzas del horno. “A remontarla con cerveza” fue la consigna. Enjuagamos dos vasitos de plásticos y destapamos una Palermo, practicamos perreo y bebimos sentados en el cordón de la vereda entre posters de Hanna Montana deseando Happy Birthday y demasiados Renault 12 blancos. Celebramos estar juntos y ser tan distintos, hicimos chistes racistas irreproducibles y pensamos que quizás el look para este verano, en esta parte de la ciudad, se diferencia bastante según la edad. Mujeres jóvenes con pantalón babucha de algodón, remera musculosa pelo largo con flequillo y un cuerpo espectacular y un bebe en brazos. Mujeres mayores, de edad indefinida, cabello en varios tonos de rojo o naranja con las raíces bien definidas, con uno o dos chicos de entre 3 y 5 años . Los hombres eran, sin embargo muy distintos, mientras las mujeres jóvenes estaban solas con sus bebes, las mujeres mayores tenían al lado hombres fuertes, masculinos, con brazos trabajados, panza sexy de cerveza, piernas de jugador de futbol, jean o bermuda con zapatillas deportivas impecables y las llaves del auto siempre en la mano, pelo corto, afeitados, verdaderos hombres que no conversan con sus esposas pero son cariñosos con sus hijos, que son como una versión mini de ellos mismos. Pensaba en esos hombres (y los observaba detenidamente) mientras trataba de descifrar cuál de ellos podría haber tenido una experiencia homosexual y que hombre gay tenía ese estilo y, sobre todo, donde podía encontrar uno.
El nombre de mi ex sonaba en mí cabeza, hubiera sido divertido estar ahí con él, se llevaba muy bien con mis amigas y era muy gracioso cuando interactuaba con Gancho, que le decía Pasteles aunque se suponía que ese sobrenombre era un secreto, cuando la hija de mi amiga le preguntaba quién era, el me miraba de reojo y me sonreía, los dos sabíamos quienes éramos y lo que significaba estar juntos, sabíamos que todo el mundo disfrutaba de nuestra compañía, éramos un combo, sabíamos que eran nuestras aventuras, y yo sabía que ahora estas aventuras eran solo mías y quizás por eso las escribo , para compartirlas con alguien. Lo extrañaba a él, es verdad, pero extrañaba mas tener una relación, un cómplice, alguien que se ría de mis chistes más que nadie. Alguien.

La tarde se iba muriendo y nos despedimos de todos, no sin antes sacarle foto a todo. Tomamos el 114 hasta Belgrano. Tenía que prepararme para la Fiesta de los Osos, evento que había sido largamente anticipado por todo el mundo (gay) durante la semana previa. Incluso la noche anterior los muchachos que había besado me enviaron mensajes de texto para confirmar mi presencia. Contactos de Facebook, contactos de otros sitios de internet, muchos encuentros fueron arreglados durante los días anteriores. Alguien, nuevo o no, conocido previamente o no, tenía que dar como resultado lo que estaba esperando hace rato, una cita para el día de mi cumpleaños. Faltaban 7 días. Muchos hombres pusieron expectativas en mi (y yo en ellos pero no lo admito), hombres para los que esa noche era la oportunidad de conocerme y otros para los esa fiesta seria una (reivindicatoria) segunda cita. Muchos hombres que conocía, muchos que representaban la competencia, hombres que me moría por ver, algún ex novio, y sobre todo algunos buenos amigos, dispuestos a pasarla bien(y criticar a todo el mundo).
Me tome el 152 hasta Santa Fe y Talcahuano y camine. La noche estaba clara y fresca, ideal podría decirse, y disfrute de la brisa mientras me fumaba un pucho. A medida que me acercaba a la Av. Corrientes veía cada vez más caras conocidas, aunque cuerpos no tanto. Llegue a Sarmiento y entre a la fiesta.

continuara...

domingo, 15 de noviembre de 2009

Viernes por la madrugada

El viernes por la noche decido a relajarme y simplemente olvidar el hecho de que la suerte, en cuanto a lo que hombres se refiere, me era tan esquiva como la lluvia en Córdoba, cambie los planes que tenia, ir al gimnasio y comerme un Doble cuarto de Libra grill con queso antes de volver a casa, y me hice a la idea de participar de una reunión con 12 mujeres y un montón de chupetines en forma de pene, una despedida de soltera. En principio mi idea era tan solo pasar a saludar un rato y besar a la novia (en la boca), pero encontrarme con una casa repleta de penes creo que me inspiro o quizás fue la cerveza que me tome(después de la oficina con un norteamericano de ojos azules que me ofrecia pasar la noche en el hotel cinco estrellas donde se hospedaba pero me pareció demasiado),buenas amigas me esperaban. El lugar elegido para ir, la Diosa, con show de striptease y banda de covers divertidos incluidos en el menú. Ahí estaba el único gay del lugar, salvo el transformista que animaba todo el show, rodeado de mujeres. Así que hice lo que cualquiera hubiera hecho en mi lugar (bueno, cualquier otro puto): beber. El nuevo O2 light estaba por todos lados y las promotoras, que al parecer querían irse rápido a casa, lo obsequiaban sin mayor desafío que decir un numero del 1 al 10. Cuando entras a un lugar a las diez de la noche es lógico pensar que a las tres de la mañana la fiesta decaiga un poco, las chicas que no beben alcohol y tienen noviazgos de más de 6 seis años de duración empiezan a mirar a la novia con cara de orto y las señoras mayores del grupo directamente yacen inertes al lado de una pila de carteras y, en este caso, penes inflables. Pero yo, claro, estaba en ese punto en el que la inhibición quedo a tras pero todavía uno es capaz de articular palabras y no vomitar al besar a alguien. Algunas de las chicas solteras que parecian salidas de un cuerpo de baile, por supuesto no tienen ningún problema en dejar ir al resto. Y yo no tengo problemas en tomar un taxi y buscar un mejor lugar, donde poder hacer lo que más me gusta(o por lo menos cuando se bebo), besar hombres con barba. Y así lo hice, entre al lugar cerca de las cuatro de la mañana, y lo primero que vi fue un muchacho que reconocí, vivía cerca de mi casa, aunque no me gustaba siempre había estado atento a mis movimientos en el pasado y, llegado el caso, me había acompañado hasta la puerta de mi casa, quizás con la esperanza de que a cambio yo algún día lo bese, quizás esa fuera su noche, pero solo me duro un segundo ese pensamiento.
Vi al primer hombre de la noche, con una barba renegrida con un porrón de Quilmes en la mano, sonriéndome apoyado en una columna. Habíamos salido un vez, y habíamos tenido sexo una noche, con horarios laborales opuestos a los míos nunca volvimos a encontrar el momento y lo que empezó bien un dia ,se disolvió. Pero esa noche estaba ahí. Me acerque y lo bese. Nos besamos. Alrededor nuestro, bailaban. Pero algo llamo mi atención, así que fui a buscar mi consumición hasta la barra y volví, pero antes me detuve ,al lado de mi hombre de barba estaba, bajito, rubio, sin remera y con el pelo mas revuelto que había visto, bailaba y sonreía, en una lugar donde muchos me sonreían, era de puerto rico, en buenos aires, en su ultimo día en la cuidad, Y lo tome de la cintura y nos besamos. Se sintió muy bien. Tenía la altura indicada y besaba muy bien pero se tenía que ir y así lo hizo. Me pidió mi correo electrónico, pero no se lo dí, “capaz nos cruzamos otro día, en la vida” le dije y volví a la columna donde había dejado a alguien esperando. Me bese por varios minutos, deje que me abrazaran, baile. Fuimos a un lugar más tranquilo y hablamos y quedamos en vernos al día siguiente, en la fiesta. El se fue yo me quede. Subí las escaleras en búsqueda de un cigarrillo y quizás el hombre de mi vida. Pero me encontré con alguien que me tomo de las manos y fue amigable conmigo por segunda vez en la vida(y nos habíamos visto mucho más que dos veces), traía noticias propias que sin embargo, me hicieron recordar algunas cosas, que esa noche, hasta ese momento, no habían cruzado mi mente. El se había peleado con su mejor amigo cuyo novio no aceptaba algunas actitudes que esta persona expreso en alguna reunión. Su mejor amigo era el chico que yo conocí un año nuevo, y me pareció que yo nunca me interpondría entre mi novio y sus amigos, pero que llegado el momento me gustaría que mi novio me eligiera a mi por sobre cualquier otra persona. Y pensé en el amor, y cuanto uno puede dejar de lado por alguien, pensé en que necesitaba una tregua, un descanso, había hecho mucho, había si bueno con muchas personas, que merecía alguien que me eligiera por sobre todas las cosas o personas. Subí esas escaleras como en cámara lenta y pensé mil cosas en esos segundos que tardas en subir escaleras cuando toda la concurrencia parece estar bajando. Pensé en el verano, y la playa y en estar parado con alguien mirando el mar de pie, con los brazos cruzados por que hace frio y es el atardecer, riendo y recordando los sucesos del día que se parecen a los de cualquier día pero que a vos crees que son extraordinarios solamente porque alguien está con vos, viviéndolos, divirtiéndose igual que vos, guardando en la memoria cada segundo que pasas con él, llegue al salón fumador. Lo primero que me golpeo fue el rumor de la gente hablando, un rumor decadente, después el humo y después la música a todo volumen, con un parpadeo y un suspiro seguí. Me prendí un cigarrillo, un gitanes blonde, curiosamente los fumo en honor a un amigo, a quien no veo hace rato porque su novio no me banca. Vi a mi vecino, con amigos de él, dos brasileños que habían venido para la fiesta del día siguiente, pero además había un petiso. Un gordito y bajito con pelo corto y una camisa abierta como chofer de la línea 60. Me gusto, pero era difícil. Me invitaron a unirme al grupo, mi vecino estaba interesado un brasilero muy alto que parecía estar interesado en mi, otro brasilero, el más lindo del lugar ese día, que no conversaba con nadie, dos argentinos más que están cada uno en pareja, uno ya querido volver a casa para ver a su novio, el otro que era abogado ( no me pregunten porque pero cuando un puto es abogado uno siempre se entera de eso) y estaba en pareja con un policía, trataba de pensar a qué lugar podíamos ir todos juntos a tener sexo, todos juntos, también había una mujer heterosexual. El brasilero más lindo se fue solo en un taxi y el resto fuimos a desayunar. En frente mío, en la mesa, estaba el petiso que me conto los pormenores de una noche alocada. En la que había besado a varios. Me dijo que era de tortuguitas y tenía que irse. Compartimos un taxi a retiro, y nos besamos a lo largo del viaje que duro $ 8.00. Caminamos hasta el andén y le di mi número de celular y me dijo que nos veríamos a la noche en la fiesta.
Volvi a casa a las ocho de la mañana. Y dormi hasta el medio dia. Al despertar me tome 1.5 lt de fanta naranja light sin gas y bien fría. Me prendí un cigarrillo pero lo apegue enseguida. Era sábado. Tenía varios mensajes de texto. El primero me recordaba de uno de los compromisos que tenía esa tarde. El otro era del petiso que me decía que esperaba verme y que guarde su número de celular. El otro me preguntaba donde estaba y me había llegado como a las cuatro de la mañana. Era el sábado de la fiesta , y la ultima parada antes de ‘mi’ fiesta de cumpleaños

Continuara…

lunes, 9 de noviembre de 2009

En agosto es verano en Madrid.

El mes de agosto me dio un respiro en esta búsqueda frenética. Un viejo amigo había vuelto de España a quedarse en Buenos Aires por un mes.
Nos habíamos conocido en el primer año del colegio secundario, el Colegio Nacional de Quilmes. Pasamos por mucho los dos, cada uno con su propia adolescencia problemática encontramos, cada uno en el otro, la forma de pasarla bien y divertirnos como locos.. En ese entonces , aprovechando la ausencia de padres , pasábamos los días en su casa, y los pasábamos animadamente, excepto claro, los fines de semana , cuando salíamos e íbamos a recitales ( los que más me gustaban era los de Fabulosos Cadillacs) o simplemente salíamos a los bares de Quilmes , o nos tomábamos el colectivo 22, para ir a la capital y visitar toda clase de antros de música Heavy metal( La cruz) o de rock & roll ( la Negra), así hasta que un día a mí se me ocurrió que estaba enamorado de un hombre y por supuesto se lo conté a mi amigo el gordo, sobre todo porque tenia que explicar mis reiteradas ausencias. Y, entonces, se lo conté. Una noche de viernes en su casa, como tantas otras noches, nos preparábamos para salir, el se estaba bañando y yo esperaba en su habitación, en la otra habitación había un grupo de chicas, amigas de su hermana, disfrutando un Pijama party, al verlo cruzar el pasillo envuelto en una toalla, le gritaron bastantes cosas (por no decir de todo) y para cuando entro a la habitación ya estaba todo colorado. Se sentó en la cama junto a mí , y antes de que se pusiera los calzones le dije:”la razón por la que no estuve saliendo últimamente es que tengo un novio y soy gay “, la verdad, paso de colorado a un poco pálido y me respondió, mientras se ponía sus calzoncillos color turquesa con estampado de Bugs Bunny, que estaba todo bien, que a él le parecía que había que tener huevos para tomar una decisión así y decirlo , y me aclaro, que entre él y yo nunca iba a pasar “nada” , lo que me causo mucha gracia y me hizo reír, pero le respondí que yo sabía que iba a estar todo bien igual y que iba a yo iba poder vivir con eso.
Apenas volvió me llamo y arreglamos para vernos en una esquina en el centro de Quilmes, y mientras esperaba, tenía la sensación de que quizás las cosas entre nosotros, después de cuatro o cinco años sin vernos pudieran haber cambiado, que quizás estaríamos en lugares distintos. Mientras esperaba en la esquina lo veía venir, el me miraba casa vez con una sonrisa cada vez más grande y antes de llegar a donde yo estaba, se escondí atrás de una puesto de flores como si yo no lo hubiera vista y asomo la cabeza por el otro lado. ”Sigue siendo un pelotudo” pensé, nos abrazamos un buen rato y fuimos amigos como siempre.

Hablamos y hablamos de los que habíamos hecho todo ese tiempo cada uno por su lado y recorrimos algunos bares, era martes a las once de la noche en Quilmes, pero no importaba. Tomamos las primeras cervezas con pizza en la Continental y después seguimos por lugares que nos parecían los mismos, nosotros habíamos cambiado la forma de verlos.

En uno de los fines de semana que pasamos juntos, me acompaño a una pequeña fiesta organizada por amigos míos en el barrio de Belgrano, cerca de Monroe y Moldes, donde bebimos, para variar y fumamos, conoció algunas personas muy importantes para mí, incluso algunos de los que poblaron algunas de las entregas anteriores, nos retiramos para seguir la fiesta en otro lada, nos acompaño una de mi amigas. Primero fuimos a San Telmo, a tomar un moscato cerca de la plaza Dorrego. Luego nos fuimos para el microcentro, al bar Rede Bell, conocido por ser un bar de motoqueros, por la calle Rivadavia, cerca de la Plaza de Mayo, la música era básicamente, heavy metal y hard rock de la década del 80, y bailamos al ritmo, y bebimos fernet, mi amiga bailaba entre los dos, girando y besándonos alternadamente, a mi amigo bastante más intensamente que a mí, que ya la había (solo) besado con anterioridad. Las luces se encendieron y nos desalojaron. Y el batido de los pelos de los parroquianos se empezaba a desinflar, el próximo destino fue la Boca, donde mi amiga vive en un departamento con vista a la Bombonera, pero antes faltaba algo. “Uds., hijos de puta van a coger, así que primero vamos a conseguir un chongo para mi, así también la pongo” dije más o menos con esas palabras. Así que nos desviamos hasta la calle Marcelo T. de Alvear, para encontrar alguno Taxi (boy). Ya era la mañana , así que no había ninguno, pero si hubiera habido alguno estoy (casi)seguro de que no lo hubiera llevado con nosotros, Pero fue muy divertida la cara de espanto de mi amiga, y el gesto de resignación de mi amigo que lo único que dijo fue:” mira lo que me haces hacer gordo”. Me desperté al medio día, y me asome al balcón. Era un día hermoso y la tribuna se veía perfecta. Había dormido en un sillón, que era una butaca de F-100 con tres gatos siameses gordos. Volvimos manejando a Quilmes por el acceso sudeste. Teníamos otra anécdota más, para una larga lista que tenia ahora 20 años, hecho sobre el que reflexionamos mi amigo, el godo, y yo.

El vivía en España, se había casado y separado, y cuando le pregunte al respecto, inmediatamente contesto:” A mí me preguntas, sabes cómo soy, soy como vos, no estamos hechos para eso”. Pensé en esa idea, mientras nos fumábamos un porro en la terraza, y legue a una conclusión. El gordo se equivocaba y recordé, como pude, el motivo por el cual yo no había viajado a España cuando él y otros amigos lo hicieron, en aquel momento, (no había terminado la universidad y) estaba enamorado. EL gordo me dijo que esperaba que la próxima vez que nos viéramos fuera en Madrid, que la vida gay en la ciudad era fabulosa y que a mí me eso me iba a volar la cabeza, y que Chueca tenia las mejores fiestas.
Quizás fue porque lo tenía otra vez al gordo codo a codo, o porque en ese momento me dolía el corazón , quizás porque soñaba que si expresaba ese deseo en voz alta alguien me iba a pedir que reflexione y me quede, porque a lo mejor pensaba que alguien me iba a querer acompañar. Por uno de esos motivos le prometí a él, y a mí mismo, ir.
Se fue el 15 de Setiembre y se lamento porque no iba a estar el día de mi cumpleaños (Faltaban poco mas de 2 meses), según él, porque iba a estar lleno de mujeres, pero yo que es (también) porque no va a poder emborrarse conmigo como hacíamos en mi cumpleaños y en el suyo.
El día antes de irse salimos por última vez, fuimos a una fiesta Drum & Base en Bharein y bebimos champagne con Speed., volvimos a Quilmes, pero antes paramos en Avellaneda, frente al Hospital Fiorito, a comer panchos. Después me dejo en casa y ahora lo extraño un poco.
Faltan, mientras escribo esto, 17 días para mi cumpleaños y no puedo dejar de pensar que, de algún modo, los novios van y (a veces) vienen, pero los verdaderos amigos están siempre con vos y, aunque estés muy lejos, brindan por vos, en Madrid o en Lomas de Zamora, y cuentan tus anécdotas el día de tu cumpleaños. Hoy tengo una cita , a las 19.30 en el Alto Palermo.