Diego Sale a Cenar

Trato de explicar por qué algunos nosotros recorremos las calles de Buenos Aires solitos . Buscamos el amor o una cita, un amor para toda la vida aunque dure solo un día.

Me Visitaron

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Se va el 2010, nos deja

"A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria."



Es el 2010 que se va. Y como todo lo que se va, de alguna manera nos deja. Muchas cosas me pasaron este año y siempre tuve a quien decirlo, siempre hubo causantes de todo y siempre hubo personas que fueron víctimas de la circunstancia. Gente que estuvo en mi camino el 2010 y tengo la suerte de que ya se estén preparando para bancarme el 2011.
Los amigos y vecinos. Las cosas siempre cambian. Las personas vienen miran y se van. Algunas, sin embargo, hacen algo más que solo ser espectadores, muchos propusieron y muchos surtieron efecto. Estuve confundido gran parte del 2010, estuve perdido un par de veces, me aferre a personas y a sentimientos. De todos los amigos que me visitaron este año hay algunos que son nuevos, algunos que son viejos, muchos que son de siempre.
Este año un amigo chiquito leyó entre líneas en lo que escribí, y me cambio mucho la forma de ver las cosas, los colores fueron distintos y la lluvia también. Caminar y sentir el viento en la cara en Alem y Corrientes, agradecer la humedad de la ciudad y de los besos, ser libre, un ratito y de verdad. Claro que eso es solo un momento y no siempre lo mejor es lo que uno elige. Fueron unos días de darse permiso para todo. Fueron días en los que quise cuidar a alguien. Fue un año en el que quise tener todo y todo… como saben todos, no se puede. A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria. Parece que algunos tienen la capacidad de crecer, algunos que todavía no habían crecido, yo crecí hace mucho tiempo y ya no sé si queda algo mas para aprender, no sé si voy a cambiar si no cambie hasta ahora. Quizás en el 2011, quizás nunca.

Al principio de este año todo empezó en el mar, salvo una sola cosa que termino ahí, algo que me dejo con los ojos tan abiertos que no pude dormir en muchos días, incluso cuando estuve de vuelta en la ciudad. La imagen está en mí, una y otra vez se repitió este año, como para advertirme que no la voy a poder olvidar nunca más en mi vida. Y todo de donde sale? me pregunto, todo el amor que sentía y que venía de años anteriores sigue ahí, pero es inalcanzable tanto como incansable, las cosas que nunca empiezan nunca terminan, tal vez en 2011 me olvide de lo que paso en el mar, tal vez es la única manera. El corazón se me rompió este año y me engañaron antes de empezar a ser novios, y era bastante evidente que si así empezaba la cosa , no podía terminar bien, pero al final del año pudimos esclarecer que tan solo el amor no alcanza, que los tiempos podrán ser propicios pero las personas que no están juntas es porque no pueden estar juntas. Todo esto pasó un verano en el que hubo lágrimas que me dejaron por el piso, pero también pasaron otras cosas más. Este año que paso quise ser feliz con alguien que quería ser feliz conmigo, y me pareció que podía conseguirlo si sabia elegir y pensé que elegía lo que más me convenía, en lugar de enfrentar un desafío. Siempre me hubiera gustado que alguien a quien yo quería mucho y que no me quería tanto me diera la chance de estar juntos. La fantasía de que uno puede ganarse el amor del otro siempre me intrigo y pensaba, si yo tengo tantas ganas de estar con el alguien y estoy convencido de que si esa persona me diera la oportunidad yo lo haría feliz entonces si yo le daba una oportunidad a alguien entonces alguien me podría hacer feliz a mi (entonces , si entonces ,si entonces, como para ver que existe cierta lógica en esto) tenía la oportunidad y lo hice. Deje que alguien me hiciera feliz. Por supuesto, fracase, si no , no sería yo, no existirá esta página. Al final esto es lo que más me dolió, no poder hacer feliz a alguien que solo quería estar conmigo y hacerme feliz, y aunque no lo consiguió disfrute mucho el tiempo que compartimos. Y llore cuando me fui, y llore mas cuando me di cuenta que me quede sin nada.

Un día en invierno, conocí a alguien, me acuerdo bien, porque me dolía mucho un pie, y porque estaba parado en la fila para entrar al teatro y me sentí afortunado por ver a alguien y saber que quería estar con él.
Fue antes de la lluvia, que lo vi, y lo conocí, y tomamos café y compartimos una tarde y nunca más lo volví a verlo hasta este fin de año, cuando volví de un viaje, cuando extrañaba más a Buenos Aires que cualquier otra cosa. Lo vi y me vio y estuvimos comiendo juntos y tomamos helado, y me di cuenta que para volver a verlo iban a pasar otra vez las estaciones. Fue una semana en la que todo lo que podía pasar paso. Me di cuenta que estaba en con alguien y que no iba a estar más , me di cuenta que se repetía lo que no tenía que pasar mas y que era difícil pensar en poder evitarlo, como si el sexo fuera más grande que el amor. Me di cuenta que las cosas que eran antes de irme ya no eran más cuando volví, que las personas que eran jóvenes cuando me fui ya habían crecido, y estaban en otro lugar diferente y yo seguía en la misma. Pero no termino todo. Tuve la oportunidad de hablar. De decir una vez más, de pedirle a alguien, que me elija, me di cuenta que no tenía mucho que ofrecer, como si lo que me parecía prometedor al principio del año en realidad era solo ilusión, ilusión de perdedor. Está demás decir que la persona declino gentilmente mi pedido y me ofreció una amistad sincera en su lugar.
Siempre veo las cosas que me pasan como si fuera una peli, y el discurso final que hace que las personas cambien de parecer, en la vida real no dan buen resultado.
Como pasa el tiempo. Como se suspira al final del año. Cuento mentalmente los minutos felices, enseguida ya los enumere, y ahora qué?
Muchas personas me prometieron quererme y yo prometí lo mismo. Quizás es la forma de ser que tengo, siempre estoy en busca de algo, de un sentimiento que se parezca a ser feliz. Siempre junto las imágenes de las personas y me imagino finales con sonrisas, casas con parque alrededor y veranos felices, siempre hay alguien conmigo, nunca es mi fantasía estar solo. Me vengo equivocando y tengo poco tiempo para seguir equivocándome. Tendría que poder ya, a esta altura, prevenir, ver que las cosas que parecen que van a salir mal , por lo general salen mal, tendría que dejar de pensar que puedo arreglar las cosas, tendría que dejar de pensar todo el tiempo en el amor. Quizás en el 2011 lo haga.
Quizás pueda, finalmente en 2011 , salir a cenar.
Por suerte este nuevo año cambian las cosas, como cambian las cosas en los años nuevos, y como son las personas y sus promesas. En 2011 prometo estar con las personas que más quiero. Prometo estar siempre con las personas que mas me quieren. Y prometo compartir con mis amigos mi alegría ( si es que la hubiera) así como prometo compartir las experiencias que me toquen vivir. El 2011 será de búsqueda otra vez, será salir a cenar, responder las invitaciones, y conocer a las personas que dan vueltas por Buenos Aires, saber quiénes son y que me cuenten sus cuentos, como yo estoy contando los míos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Viaje a la Esperanza (no es optimismo)

"... Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no."






A veces, pensás que cuando la tormenta se calme y el gris del cielo sea azul, y el gris de tu corazón sea un poco menos gris, que cuando el momento de claridad este adelante tuyo, no solo lo vas a reconocer, sino que también le vas a dar la bienvenida, te vas a aferrar y la etapa de felicidad que vos mereces, finalmente, te va a llegar. Vas a ser Feliz. Vas a hacer Feliz (a alguien que es mejor persona que vos). Por lo menos es lo que a uno le enseñan, que después de la tormenta siempre llega la calma. La esperanza es nuestro último bote. Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no.
Pero aun con todo lo mal que nos sentimos, la cantidad de helado ingerido y las deudas de tarjeta de crédito contraídas en pos de un bienestar material, aun así, siempre volvemos a enamorarnos. Siempre cometemos el mismo error.
Pasamos por la vida de las personas y no reparamos que quizás surtimos el mismo efecto en ellas que el que ellas (bueno, ellos) surten en nosotros. Lo que quiero decir, es que toda esta miseria que acumulamos, digo, todo este amor que sentimos y no nos correspondieron, puede, o podría haber sido, equivalente el sufrimiento, perdón, amor, que sintió algún incauto por nosotros. La duda es la siguiente, cuando me siento mal porque el amor de mi vida se murió, o cuando deseamos que el amor de nuestra vida estuviera muerto, que son cosas bastante diferentes conceptualmente hablando, si bien tienen un punto de encuentro, un gran pu(n)to en común, estamos ahí solos, sufrientes, en compañía de la ausencia de alguien amado (prefiero el estado de viudez, sinceramente), cuando estamos solos y no es por nuestra elección, es justo tener una relación con alguien más?.
Es sabido que luego de un gran amor (no correspondido) viene un periodo de duelo, a veces pensamos que se terminó, y sonreímos y vemos que el sol sale y comemos medialunas a la mañana, y decidimos salir a salir con alguien, por supuesto termina mal. Causa dolor al pobre tipo que se pensó que éramos normales, y uno, en general, se da cuenta que no había superado nada.

Otras veces, cuando superaste todos los hombres de tu pasado, cuando te va bien en la vida, cuando no necesitas nada, sentís que necesitas necesitar, sentís que estás listo para querer a alguien, y le rezas a la virgen desatanudos para que esta vez consigas el hombre indicado. Es bien sabido que cuando alguien se recupera, se vuelve un poco inestable, pasas de un estado en el que sentías todo el tiempo, a no sentir nada (porque es del conocimiento popular que la nada asusta) Cuando es esa época en la que no pasa nada, y nada es lo único que pasa en tu vida, se te ocurre que algo debería estar pasando.
El sufrimiento, la rabia, el llanto, el insomnio, el dolor en general, son sentimientos que nos pasan, que tienen lugar en nuestra vida, pensar siempre en alguien que no nos ama es en definitiva pensar siempre en alguien. Ya no está el que siempre faltaba, ya no nos falta, su ausencia no está presente en nuestros días, y el helado solo lo pedimos para ver una peli el domingo con alguna amiga. Es el momento de estar solo, o, en la vida del puto, es el momento de ponerse de novio con alguien que nos gusta, alguien a quien queremos, alguien que no nos puede hacer sufrir, alguien que nos quiere con locura, y que nos parece tierno, alguien que es presumiblemente una buena persona, alguien a quien no amamos.
Antes que estar con alguien a quien no amamos nos convencemos de que lo amamos, claro no somos monstruos, cometemos un error. Le damos una oportunidad a alguien que nos quiere, como no nos la dieron a nosotros, damos a alguien la oportunidad de que gane nuestro amor, como siempre soñamos que él nos la hubiera dado. Es bien sabido, que cuando cualquiera de nosotros esta de novio, es una especie de imán, para los hombres que nos ven pasar caminando de la mano con un lindo muchacho. Es sabido que hombres más bellos que tu novio van a tratar de seducirte, es sabido que cuando estés de novio con alguien simple y que te quiere, alguien, de lo menos indicado, se te va a cruzar por la calle y te vas a enamorar. Es obvio, que si te pones de novio con alguien a quien no amas, vas a ser infiel, vas a provocar dolor en el que nos quiere. Vamos a demostrar que no amamos al que está al lado nuestro.
Tenemos quien nos quiere, y promete amarnos, tenemos al que estamos seguros es el más conveniente, tenemos la seguridad de que es posible “llegar a querer a alguien” y tenemos a un loquito que de repente te mueve el piso. Alguien que no sabes que puede pasar con él pero querés averiguarlo, alguien que sentís puede terminar de la peor manera, pero no importa.

Querés dejar al que no amas, por uno al que no conoces. Sabes que el que te quiere va a aceptar con resignación si lo dejas, como vos te resignabas a ser solo el amigo del hombre de tus sueños, haces sufrir, sentís culpa.
Hoy viajaba en el tren, un tren lleno de gente como son los trenes a las 9 de la mañana, y entre toda la gente, trataba de ver cual estaría feliz y cual simplemente resignada a la vida que le toco. Miraba la foto de una chica con una sonrisa de oreja a oreja, que estaba pegada en el vagón, y decía algo así como, “Ayúdanos a Encontrarla” y el número de Missing Children, la chica tiene 18 años y nadie sabe dónde está, en la foto se la veía feliz. Me pregunto si podre poner un cartel para que la gente me ayude a encontrarme. Me pregunto si la vida es simplemente incertidumbre o si estoy perdido momentáneamente, un momento largo, eso sí.
Existe la posibilidad de que esto sea una etapa. Cuando estaba mal y triste y solo y etc., pensaba que cuando esa etapa pasara las cosas iban a hacer, de alguna manera, mejores, cuando el tren llego a la estación, baje y tome el subte, me preocupe por no morir aplastado y me preocupe por encontrar un espacio para aguantar el viaje. Eso es lo que hacemos, tratar de acomodarnos en el lugar más cómodo del vagón para pasar el viaje lo mejor posible. Las caras de la gente van cambiando, siempre es gente distinta, pero es la misma gente, son iguales no tienen cara, te rodean y un poco te oprimen, pero estas acostumbrado. Las fotos en las paredes son de gente perdida, gente que no va a aparecer más, en tu vida.
Hablo con los amigos y vecinos, hablo de los amantes y los novios del pasado, un pasado que no es compatible con la esperanza. Después del subte Salí a la luz y el sol de una primavera que no me hace sentir bien para nada, no veo ni un pajarito, ni una mariposa, ni el amor esta en el aire, veo que cada vez es más difícil decidir, creo que todo pasa por mí. Siento que se acerca otra vez ese tiempo, ese tiempo cuando vez caer las cosas que te rodean, ves que se va despejando el camino, pero también te das cuenta que te vas quedando solo, ves que, otra vez, la esperanza está ahí, lista para ser tu último recurso.

sábado, 14 de agosto de 2010

El chico que podía llorar.

“…al fin todos te iban a mirar distinto, porque ibas a estar de la mano del hombre perfecto. Cuando pensabas que la peleas y las lagrimas , aunque frecuentes, eran, apenas, pasajeras. Pensabas en la suerte que tenias en haber conseguido el amor de tu vida ( el que solo duró un año. Quizás la vida solo dura un año )”



Cuando pasa mucho mucho tiempo, cuando realmente te acostumbras a la tristeza, al dolor o la ausencia, o ( como en mi caso) a todo eso junto, realmente convivís con vos mismo en paz(por llamarlo de alguna manera), calmado, sin estar pendiente de alguna mejora, tus motivos para la miseria están a la vista, están bien identificados, y todos conocen tus respuestas amargas cuando temas relacionados al corazón surgen. Pensás que los mejores años de la vida ya pasaron, y tenés dos alternativas, recordar todos los años que viviste en la inocencia, los años en los que estabas ajeno, los años en los que sufrías por que no te gustaban las chicas, cuando todavía no sabias que sufrir , realmente sufrir todavía te esperaba de la mano del verdadero amor. La etapa en la que te reías hasta caer al piso, te emborrachabas ( sin razón alguna, no como ahora), te drogabas y usabas la plata que te daban los tíos, hermanos mayores, y padres sin importar el lunes, solo vivías feliz, sin importar mañana, no tenias fantasías del futuro, no tenias fantasías aterradoras del futuro. La otra opción es aferrarte a esos días, a esos momentos, en los que pensabas que al fin habías encontrado el amor, pensabas que al fin todos te iban a mirar distinto, porque ibas a estar de la mano del hombre perfecto. Cuando pensabas que la peleas y las lagrimas , aunque frecuentes, eran, apenas, pasajeras. Pensabas en la suerte que tenias en haber conseguido el amor de tu vida ( el que solo duro un año. Quizás la vida solo dura un año ). Tenés esas dos etapas de felicidad. La inocencia de cuando sos joven ,un niño y la inocencia/ceguera que produce el encanto que el hombre hermoso nos genera. En cualquier caso, siempre elegimos recordar el tiempo de nuestra vida, en el estamos de a dos, borramos los recuerdos de nuestra soledad sana. Nos quedan esos recuerdos, que nos hacen llorar durante esta etapa ( eternidad) que nos toca vivir cuando estamos en el limbo de la vida, cuando el amor no esta. Cuando es un recuerdo, cuando es una realidad que no podemos alcanzar. Muy pocas veces tenemos la suerte de que el amor de nuestra vida muera en nuestros brazos durante la fiesta de casamiento. La mayoría de la veces vemos como nuestra pareja se va desmembrando ( lo cual no es difícil , solo se trata de dos miembros), vemos como perdemos el amor que conseguimos. Saber que es el amor, de que se trata, lo feliz que somos cuando somos felices es una maldición. Es como una pequeña tortura en tu corazón, que solo sentís vos, que nadie ve desde afuera, ni siquiera el torturador. Los recuerdos de la inocencia nos hacen llorar, añorar, incluso perdonar a veces. Lloramos escuchando las canciones que compartíamos, lloramos mucho tiempo del día, durante todos los días, al principio. Luego solo cuando miramos una película, el sábado a la tarde en el Arteplex de Belgrano.

Tenés esas ganas de llorar, que te llevan a pasarte todo una tarde mirando esa serie en la que las personas rubias y con ojos claros mueren de la manera mas imaginativa y triste, y pensar que es la muerte la que separa a los amantes te hace llorar. Tal vez es mejor no pensar en el porque . Porque si pensamos quizás lleguemos a la conclusión que llorar una perdida irreparable es mejor que llorar por las decisiones que se toman con respecto a la vida, llorar por una muerte que nos asalta por sorpresa, es noble. Uno aprende rápido a clasificar que día de la semana es el que nos trae mas tristeza, cual es el mas indicado para beber, cual para mirar la tele solo ,y cual de tus amigos es el que te va a abrazar mientras sollozas . A veces pasa tanto tiempo viviendo así que las lagrimas son parte de tu vida.
Pero, a veces te sorprende la noche y vos que no lloraste en todo el día, y miras para todos lados, te preguntas si alguien lo notó, y te dormís. A veces lo que pensás que nunca va a terminar, termina. El dolor, y las lagrimas también se acaban, como se acaba la felicidad, como se cierran los ojos cuando vamos a dormir. Dejamos de llorar/ser felices porque en algún lugar de nuestra alma ( gay) sabemos que tanto las lagrimas como el amor van a llegar a nuestra vida eventualmente otra vez.
Es difícil, no lo podes creer, pero a veces miras una temporada completa de Grey’s Anatomy y no lloras ni una vez. Y da miedo pensar, por un lado superamos esa persona que pensábamos nunca olvidar. Nos da pánico pero el amor que era tan grande, tan grande como el dolor que nos causo al dejarnos, se va, se desvanece , se olvida. Por qué? Por fin hicimos caso a todos, y nos olvidamos del hijo de puta? O será que maduramos, será que la calvicie no es la única consecuencia de pasar los treinta? En mi caso, estoy asustado . Tanto amor, tantas paginas escritas sobre el amor no correspondido, tantas lagrimas en el teclado, tantas alergias que justificaron tantas tardes con la nariz chorreando y los ojos mas rojos que los de un hippie de la FUA, tanto dolor… ya no esta? Donde se fue? Y por que? Ya no lloro, George se murió todo desfigurado y a mi no se me movió un pelo ( de la sien). Donde se fue ese sentimiento? Pocas respuestas me vienen a la cabeza. Pocas. No quiero, en realidad, pensar que puede ser esto. Esta tranquilidad de que la vida es mas compleja de lo que parece. Esta sensación es la sensación de los nuevos amores tal vez. La nueva fantasía. Por suerte, mi calvicie ( y mis 33 años) me hacen cauto. Tanto como para no hacerme mas preguntas por hoy.

viernes, 30 de julio de 2010

Siempre se esta volviendo

"...Más conviene ocultar ese rasgo de nuestro carácter (como si uno cambiara en función de otro, como si pudiéramos suprimir quienes somos individualmente, para que nuestro individuo deje de ser individual y sea compuesto, que es el único estado que nos hace colectivos, o sea aceptables para este arca de Noé en que se transforma la vida cuando tenés muchos amigos de mas treinta años.)"








Es difícil tener la valentía de disfrutar y es que es muy difícil aceptar las cosas buenas. Desconfías, y desconfías. Ya te engañaron en el pasado, no hablo de los cuernos que tenés en el medio de la frente, esos les tocaron a más de uno en más de una oportunidad, hablo del engaño que es decepción. Conoces a alguien nuevo, lo ves, te ve, lo tenés todo nuevo, todo por delante. Te llama, en justa medida, te dice que le gustas mucho y te susurra cosas al oído, casi por equivocación va diciendo que te extraña con frases del estilo:”ayer pensé en vos”, y te asustas. Pensas que es un tarado, pensas que tenés todas las ganas de entregarte y de que las cosas sean fabulosas. Pero sabes, siempre sabes, que al final, todo te va a decepcionar, y en el mejor de los casos no te va a romper el corazón, aunque es muy probable que sí. Cómo protegerse de lo que es desconocido?, es un asunto importantísimo, es lo que hace que tanta gente permanezca aislada y tema a lo que no puede ver, y que está del otro lado de cualquier puerta, a la vuelta de cualquier esquina de cualquier pasillo de cualquier empresa donde trabajes o entre las góndolas de un Coto que te hacia el 5% de descuento los martes. Es un temor bastante estándar y comprensible. Casi que no tenés que ir a terapia y lo solucionas con una conexión a internet y el teléfono de (en mi caso) Los Tres Dragones. Te quedas en tu casa y listo.
El temor a lo que reconoces fácilmente, a lo que es familiar ( ojo , no es el miedo a tu Tía Lita y sus lunares, lo familiar quiere decir lo que ya experimentaste con anterioridad), el miedo a un sentimiento que ya sufriste (en el buen/ pésimo y verdadero sentido de la palabra ) y que, sabes, es capaz de abrirte el pecho y sacarte el corazón, para clavarlo en un estaca en el medio del camino , para dejarlo como advertencia para los viajeros de todo el mundo que se arriesgan a ese camino desconocido/conocido. No sos capaz de volver a confiar, no ahora, ni tampoco después. La confianza solo llega al final, al final final, a final “es hora de que hablemos “final, cuando no pensabas en el final. Cuando el miedo parecía vencido. Al principio tenés terror a enamorarte, sobre todo si no sabes si lo que el pibe te está diciendo es verdad. Seguramente es verdad, pero es sencillamente imposible para las personas (y para los putos más aún) atenerse a las palabras de otra persona, cuando alguien te dice que ayer pensó en vos, por dios, lo más probable es que estaba al medio día comiendo las sobras del día anterior, de una cena que te preparo y vos te desviviste por elogiar y simplemente se acordó de vos, pero, claro, no es sencillo. Uno piensa, ah (sonido de suspiro) me extraña! O, la mas de las veces, Ah! (sonido de Psycho) me extraña!, y corres la cortina del baño desesperado para ver si lo tenés ahí, metido en el baño, a punto de liquidarte con la baguete que compraste vos en esa panadería artesanal/careta , pero que se puso igual de dura que la compras en el chino. Tenés miedo de que alguien te quiera, querés que te quieran, pero por un motivo (el que recién vas a vislumbrar al cuarto año de terapia) pensas que es mentira.
Pensas que es mejor hacer todo lo posible para desalentar al pobre tipo que la vida, irónicamente, puso enfrente tuyo justo después de que te dieron el alta en el Moyano, después de la depresión causada por tu último “amor de tu vida”. Y haces todo lo que está a tu alcance para interponerte entre el pobre diablo interesado en vos y…vos mismo. Te convertís en tu propio guardián armado, que no deja acercarse a nadie sospechoso, te convertís en tu único amigo, el que te va a decir la verdad imparcialmente aunque sea la más terrible, te convertís en tu vieja, que te da de comer todo el tiempo, como medida irrefutable para hacerte sentir mejor, te convertís en tu psiquiatra, y te auto medicas para calmarte. Y así, con vos como tu propio ejército privado, te alistas para dar batalla, la última gran batalla de tu vida (o por lo menos hasta el mes que viene cuando te toca empezar el gym para prepararte para el verano), la batalla para evitar ser lastimado.
Todos sabemos, que uno se cruza con buena y mala gente en la vida, y cuando digo que es gente buena y mala, no quiero decir que te encontras con gente buena alguna vez y después en una oportunidad distinta te cruzas con alguien que es malo, hablo que de las personas que uno se cruza, todos, son buenos y malos a la misma vez. Todos son unos panes de dios, pero también pueden atropellarte con su auto. Cualquiera puede hacerte reír, y al siguiente minuto, puede herirte tanto que no pares de llorar hasta la próxima estación del año. Pero a lo mejor lo que me pasa ahora, digamos en estos días, es encontrarme una y otra vez a las mismas dos personas, bueno una es la misma, y la otra es la misma persona en muchas. La misma persona que va y viene, y va y va y vuelve a ir, y cuando pensas que va, es que se va pero después viene y la segunda persona son los hombres con buena voluntad de acercarse a mí, sin conocer la existencia de la primera persona (y tampoco de la primera persona del singular, o sea yo y mis disfunciones). Protegerse, prevenir, cuidarse de no cometer el mismo error dos (o 18) veces, esperar, ubicarse, llamarse a conciencia, cualquier excusa es válida, lo importante es no exponerse. No amar.

Tengo un amigo que va a los saunas (y cuando digo un amigo lo digo en serio, no estoy hablando de mi mismo), y al parecer es capaz de tener sexo sin siquiera pronunciar palabra. Y yo me pregunto: Por qué necesito hacerle tantas preguntas a las personas? Qué es lo que quiero saber? Si en definitiva el resultado es el mismo, conocer a una persona antes de acostarte parece ser lo PC de esta coyuntura social, donde todos quieren que se nos respete, tratando de asumir posturas que los heterosexuales abandonaron hace décadas , si es que alguna vez las tuvieron, me refiero a las conductas sexuales.
Uno trata de mantenerse a salvo aunque no está bien visto que tengas esa mirada irónica y el sarcasmo aflorando cada tres palabras. Mas conviene ocultar ese rasgo de nuestro carácter (como si uno cambiara en función de otro, como si pudiéramos suprimir quienes somos individualmente, para que nuestro individuo deje de ser individual y sea compuesto, que es el único estado que nos hace colectivos, o sea aceptables para este arca de Noé en que se transforma la vida cuando tenés muchos amigos de mas treinta años.)


Conocer los sentimientos de los demás puede ser contraproducente, pueden ocurrir dos cosas, primero, puede pasar que te guste alguien mucho, y luego cuando hablas es un perfecto imbécil, lo que no es malo, cuando los muchachos son bellos y tontitos son fáciles, es sencillo descubrir cuáles son sus necesidades (nunca mejor dicho) básicas. Podes entablar una relación, que por lo general dura una cantidad de días inversamente proporcional al grado de satisfacción sexual alcanzado. Y cuando pasa, estas contento, porque pensas que alguien menos afortunado que vos lo debe estar disfrutando en lugar tuyo en ese momento. Cuando conoces a alguien y tiene es personalidad especial que te divierte. Esa cualidad que te interesa, leyó los libros que vos leíste, le gustan las mismas películas, etc., etc., (ETC; ETC; ETC; ETC; ETC), Cuando te encontras con uno de esos, es inevitable pensar, en el final, el indefectible final que llegara, solo por el hecho de que realmente te gusta y querés conocerlo aun mas. Si vos sos lo suficientemente inteligente para desistir de una relación con alguien porque sabes que hay muchos aspectos que no te convienen, si además le sumas que la persona que te gusta es lo suficientemente inteligente como para terminar una relación con alguien (como vos) que en muchos aspectos no es favorable, esto da como resultado que existe el doble de posibilidades de que la relación termine. Por lo tanto, para ahorrar tiempo y lágrimas es mejor no involucrarse. Buenos así no es la (mi) vida. Siempre volvemos (a equivocarnos).

martes, 6 de julio de 2010

Un día (y un amigo) Gris.

"... Tengo la (buena) suerte de poder putear a las personas que, incautas, me preguntan por mi estado de ánimo, y esa facilidad (que a veces es vicio) de poder disimular, y que la tristeza pase por aburrimiento y que el dolor pase por mal humor. El día predispone."





Cuando te pasas el día pensando en las relaciones y sobretodo en sus complicaciones, es mejor tomarse un minuto y mirar por la ventana. Respirar. El día está tan frio y gris que se parece mucho a mi estado de ánimo. Y no sé cual provoca cual. El viento viene de la costa, es sudestada fría. Lluvia molesta que no detiene ningún paraguas, pero aun así, uno elige salir a caminar, muchos insisten en que los días así son agradables también, y enfrentas la calle sosteniendo ante quien pregunte que salís porque a vos te gustan los días así. En verdad, debe haber algunos optimistas que le encuentra el arcoíris y el unicornio a cualquier mierda que les pasa en la vida, incluso a la lluvia y en general a todas las estaciones del año, muchos otros ( entre ellos yo mismo) ven el día gris como un guiño de la naturaleza, algo que nos dice, hoy todo alrededor es igual a lo que sentís por dentro, hoy el frio te pega en la cara, y te parte los labios, y agradeces que sea la garua, y no tus lagrimas, la que cumpla la función de nublarte la vista, y el cielo, cuando caminas por Cabildo para el lado de General Paz.
Tengo esa forma de ser, un poco hostil, un poco en broma y un poco en serio, que me permite andar por la vida (y cuando digo la vida quiero decir la oficina), en los días como hoy, sin la necesidad de dirigirle la palabra nadie y mucho menos sonreír o decir buenos días. Tengo la (buena) suerte de poder putear a las personas que, incautas, me preguntan por mi estado de ánimo, y esa facilidad (que a veces es vicio) de poder disimular, y que la tristeza pase por aburrimiento y que el dolor pase por mal humor. El día predispone.

La gente está como yo, esta como el día , estos días, y todos parecen tener una pequeña nube gris que les llueve en la cabeza incluso en los días en que todo el mundo está de picnic, y no importa que sea un día como hoy o uno soleado, no importa si estas solo o en pareja, no importa nada. Tenés noticias, de fuentes que siempre son confiables (confianza que aumenta proporcionalmente en función del malestar que te causan los comentarios), que te arruinan el día (cuando digo el día quiero decir, la vida) y me hace pensar que no importa cuán idílica sea tu vida, las dudas surgen, y el dolor también. El malestar es gris.
Las relaciones de nuestros ex, de nuestros actuales, de los actuales de nuestros ex, de los ex de nuestros actuales, todo parece influir. Todo existe y nos afecta. Resulta que a los 33 años el significado de “el mundo es tan pequeño como un pañuelo” se vuelve extraordinariamente influyente en mi vida cotidiana, y en la de mis amigos. Uno sigue en contacto con los artífices de nuestros (sufrimientos) pasados, porque aprendimos en la escuela de los (gays) modernos que uno debe superar el hecho de haber fracasado como pareja, y asumir una superioridad digna del propio Deepak Chopra, y convertirse en una especie de amigo de categoría para los ex.
Así ingresas en la zona gris, no podes comentarle a tu actual que sos amigo de tu ex, y tu ex lo sabe, yo digo que si no le podes comentar algo así a tu novio, no es mejor simplemente dejar de ser amigo del ex, es mejor ser ex de tu actual y ex amigo de tu amigo ex, quedarte solo y sufrir a causa de la soledad, que es mejor que sufrir porque estas con alguien, porque ese sufrir es infringido por ese alguien, por lo general alguien que dice que te quiere mucho. Esa zona gris, cuando te preguntas si es mejor irte o quedarte, alejarte y desaparecer o acercarte más y exponerte.

Alguien me dijo que le gusta lo que escribo, alguien que no le puede contar a su novio que lee esta página. Alguien que ni siquiera puede poner “like” en Facebook. Es un amigo gris. Le dedico estas líneas sobre la nada misma, y me pregunto: cuanto uno deja de lado para estar feliz? Cual es la ventaja de estar con alguien, si cuando lo abrazamos vamos a mirar por sobre su hombro (y todo el mundo sabe que lo mejor del mundo es abrazar con los ojos cerrados y un pie en el aire, porque eso es el verdadero amor, el verdadero amor que solo vimos en películas). Esas cosas que uno deja y no quiere dejar, y en definitiva, vuelve a retomar furtivamente, son cosas que se vuelven grises en nuestra vida. Quizás yo mismo soy gris ahora porque estoy en el pasado de alguien que no me deja ir. La ciudad es gris, el tiempo es gris (no me refiero solo al clima).Todo es gris.

jueves, 24 de junio de 2010

El ingrediente secreto (e)X

"En las relaciones, es verdad, uno tiene memoria selectiva. Y queda afuera de tu mente en ese momento todo lo malo que hizo, y lo malo tuyo que hizo surgir, capaz demasiado fácilmente..."



Las cosas no se terminan nunca, son como un ciclo. En algún punto de la vuelta dejamos de hablar de eso y es como que desaparecieran, pero siguen ahí.
Laten, algunas veces más fuerte que otras, a veces el latido es taquicardia y te falta el aire. Las personas que cumplen un ciclo se quedan en silencio y solo las escuchas a la noche cuando te vas a la cama, justo antes de quedarte dormido, y pensas que hubiera pasado si las cosas que se dijeron no hubieran sido dichas y las que te callaste hubieran sido verdad.
Cuando pienso en los hombres del pasado, en la historia de mi vida, no puedo evitar la máxima que dice que la historia siempre se repite. Si uno no aprende de sus errores los vuelve a cometer. Pero, si sabes cómo son las cosas, y ya sabes a qué atenerte, aunque claro, aun no sabes cómo manejarlo, por qué estaría mal volver a ver a la persona que prometiste no volver a ver? Sería un error? Puede premeditarse un error?
Las debilidades que uno tiene, pueden ser el chocolate o la comida en general, la ropa de Levi’s, o todas las anteriores, por qué no puede uno tener debilidad por cierta persona en particular?. Si los padres tienen un hijo preferido, los maestros un alumno preferido, las nenas una Barbie favorita, y los nenes (putitos) al profesor de gimnasia, por qué un hombre no puede tener un ex favorito? Defina favorito. A saber, el ex favorito, puede ser el que todavía te gusta, desde el punto de vista sexual, digamos. Ese que uno dejó, pero que extraña, sobre todo en esos momentos cuando conoces a alguien que pensas que vale la pena, alguien que mereció cena, cine y sillón pero que en el momento de acostarte con él, resulto menos interesante que mirar la ceremonia de apertura del mundial ( e igual de tedioso). Ahí lo extrañas a tu ex, te llevabas tan bien, la combinación era perfecta, el tamaño ideal, todo lo cóncavo que él tenía encajaba justo con todo lo convexo que dios te dio. En las relaciones, es verdad, uno tiene memoria selectiva. Y queda afuera de tu mente en ese momento todo lo malo que hizo, y lo malo tuyo que hizo surgir, capaz demasiado fácilmente, pero no voy a discernir acá el motivo por el que cada ex llego a ser tal, sino los lindos recuerdos que hacen que los extrañemos casi como a una persona. A veces te reis solito, de algo que escuchas en la calle, de alguna persona que pasa, o se te ocurre el pensamiento mas políticamente incorrecto que hayas imaginado nunca. Y recordás que semejante incorrección no se puede compartir con nadie ahora, pero hubo un momento en que pasabas horas el sábado a la tarde de muchos veranos , criticando y riéndote , fumando porro, y comiendo bizcochos, viendo a la gente pasar desde el balcón, del departamento de un ex. Y extrañas a ese ex que sacaba lo peor de vos, sacaba lo más negro de tu humor y te festejaba los chistes, y extrañas que ese ingenio, que aun hoy conservas, no lo aprecie nadie ahora, y pensas que a lo mejor no está bien reírse de los demás.
A veces cuando vas al cine con un amigo, y lo miras de costado, y tu amigo seguro te dice: “qué miras pelotudo?”, ahí extrañas a tu ex, ese que estudiaba cine y te llevaba al BAFICI (quien no tiene un ex actor/estudiante de cine/productor de tv) , de tanto ir al cine sabias cuando mirarlo para ver si en su cara estaba la expresión que vos pensabas, que seguramente iba a ser parecida a la tuya. Y estabas seguro de lo que iban a charlar comiendo una porción de pizza en Guerrin, después de ver una película en el Cine Cosmos de la Av. Corrientes. Y ahora tenés que ir a ver Avatar 3D al Cinemark de Puerto Madero, y no es lo mismo, extrañas a esa persona que te hacía pensar, que tenia opiniones rebuscadas, que hablaba de la luz, la fotografía, de la biografía del director, y de otras películas parecidas, extrañas todo eso mientras el muchacho que fue tu cita, elige para ver la última película de Jennifer López, y vos puteas el haber intentado ser generoso con él, y odias haber pensado que te gustaba y odias que se ría cuando una gorda se tira un pedo en la pantalla súper HD de un cine cheto.

El ex favorito es el que uno extraña a veces, sin razones aparentes. Caminando una mañana apenas con frio, en los primeros días de invierno, mientras miras las ultimas hojas que quedan en los arboles, y esquivas la mierda de los perros por las veredas de Nuñez, pensas y pensas en él, y te preguntas que tan malo podría ser volver. Qué vinculo no puede arreglarse si dos personas se lo proponen?. Te lo preguntas y te lo seguís preguntando, él era el único bajito/alto/gordo/pelado de todos tus ex, el único que tenia mal humor, el único que realmente te rompió el corazón. El único que nunca pudiste manejar, el único que te hace sentir vulnerable, el único que no soportas, el único con el que las cosas no terminaron de la mejor manera, y único que extrañas como si se hubiera muerto en el mejor momento de la relación. El más lindo de todos, sin ser el más lindo de todos. El único que se integro a tu grupo de amigos, el único tan disfuncional como vos, el único que no llego a ser tu amigo después de que lo dejaste. El único que no formo una nueva pareja. El único que te dijo te amo, por primera vez luego de un año y medio de haber terminado la relación. El que te emociona de solo pensarlo. El único que te vio tal cual SOS. El único que te tuvo a su merced, el único que hiciste sufrir simplemente siendo vos mismo. El único del que tenés presente, como si hubiera pasado ayer, todos y cada uno de los motivos por los que lo dejaste. El que te irrita de cuerpo y alma. Ese es tu ex favorito. El único que tiene el titulo de ser el menos indicado. El que no te atreves a ver en persona. El único con el que no volverías ni loco y el único que tiene un numerofavoritogratislibredeporvidaparatodolavida en tu celular, el que llamas por error hasta cuando querés revisar el voicemail. El único que no conoció tu mamá, el único que conoció a tu mamá. El que te hace llorar si no te llama y si te llama te enfureces con el mundo y todos se dan cuenta que era él en el teléfono. El único que tu abuela recuerda aunque no se acuerde de sus propios hijos. El único que sabe cuál es la tumba de tu viejo en el cementerio de Ezpeleta. El único con el querés volver y no vas a volver nunca.

miércoles, 16 de junio de 2010

Esa Forma de caminar de la mano y lo que se dicen

"Querés estar rodeado de otras almas solitarias, rodeado de miseria, si, miseria, se la pasa uno mejor contemplando la miseria que la felicidad"




Esta semana me propongo evitar la envidia. Cuando cada lunes te propones cambiar tu vida, quiere decir que nunca lo haces, así que lo que parece una actitud positiva orientada al cambio, es nada más (ni nada menos) que una muestra más de que vivís una vida, cuando menos, no feliz. ¿Quien vive una vida feliz? bueno, todos los que están alrededor tuyo. Las personas andan por ahí felices, de la mano, no cantan y bailan, pero la forma de caminar de la mano y lo que se dicen, podrían perfectamente ser parte de una canción de un musical de los años 50’s. Todos parecen protagonizar su propia versión de La Novicia Rebelde, todos parecen vivir felices y comiendo perdices, o lo que sea que coma esa gente (nunca comí perdiz, por cierto). Me esfuerzo por encontrar la respuesta, la solución, aquello que me iguale a la gente que es feliz, como no sé de qué se trata todos eso de tener el corazón lleno de amor, me remito a observar a las parejas, a envidiar, a desear lo que no tengo ( podría decir que envidio sanamente pero no existe tal cosa). Quiero lo que no tengo y otros tienen , a veces quiero tanto ser como alguien que empiezo a querer lo que esa persona tiene, me pongo frente al espejo y practico la sonrisa que le vi en el rostro , esa noche cuando me dijo que al fin, alguien, un x, el boludo de turno, el único estúpido que no se había acostado con el hasta ahora, mi ex , su ex, su profesor de yoga, Roberto, o el que sea que aplique, le dijo te amo. Y parece ser, que eso da alguna clase de orgullo. Envidio a la persona que sabe a quién amar, bueno yo sé a quién amo pero eso es bastante diferente. La culpa que por lo general acompaña la envidia me abandono hace mucho, cuando vi que las personas son felices y siguen adelante a pesar de que yo estoy solo y me paso las horas sin parpadear, porque cerrar los ojos no significa otra cosa que verlo . Lo cual no sería algo malo, muchas personas se enamoran de amores imposibles, o siguen enamorados de alguien que se murió, o que se fue a Disney, amar un ser idealizado, le pasa a todo el mundo, eso es amar a alguien equivocado, pero no le hace mal a nadie, o solo a uno mismo, cuando amas a alguien que está con alguien mas, queres lo que otra persona quiere, envidias el novio de la persona que amas , queres ser él, a veces se llega al punto de pensar como deshacerte de la competencia. Lo normal de la envidia es que uno la suprima, la evite. Se intentan terapias (cuando digo terapias quiero decir terapia) y distintos métodos para no envidiar a nadie.


El dinero, las posesiones en general mucho no me preocupan, más bien lo normal, digamos que si alguien se compro un auto nuevo, seguramente pienso (y digo):” de donde habrá sacado la plata?...”, o “porque unos tanto y otros (ósea yo) tan poco”. Pero las personas y sus relaciones, esas si me dan envidia, Me gustaría que se separen, que lloren (por lo general lo hacen) y se sientan como yo me siento. Viendo los puestos de flores, pensando en que bueno sería comprar un ramo y regalárselas, me convenzo a mi mismo de que con ese simple y mágico acto el objeto de mi afecto sea mío para siempre, claro tardo dos segundos en pensar en la ironía, estoy ahí mirando las flores, enfocado en ese pequeño espacio de color, pero que si me alejo unos pasos, si tomo las cosas en perspectiva, si apenas levanto la mirada, veo que en mi deambular por la ciudad buscando y buscando ,las flores, que están ahí cerca, parecen ser alguna especie de espacio propicio para estar enamorado , bueno esas flores son para los muertos, y las caminatas por la ciudad son para la gente que lleva una vida sana o para los turistas. Ver la vida a través de los ojos de la envidia, no es más que una consecuencia que de haber visto la vida a través de los ojos vidriosos de la soledad por demasiado tiempo, sintiendo frio incluso en verano (bueno, capaz era el aire acondicionado, pero estoy casi seguro que es por dormir solo).Es consecuencia de haber escuchado demasiadas veces a los enamorados hablar, parecen abstraídos de la realidad, del mal humor generalizado, de la falta de guita, de los terceros, de mí. Tienen su mundo perfecto, alguna vez lo tuve y ya no más. Ahora ando por ahí, disconforme, mirando de costado como quien le lee el diario de contrabando al que tiene al lado en el bondi, compartiendo interminables cafés, escuchando como se conoció un amigo con su novio, como lo conquisto, como se sobrepusieron a los problemas, nunca entiendo eso, cómo la gente se sobrepone a los inconvenientes. Envidio la tolerancia de los enamorados, en realidad ya me olvide de cómo era, si es que alguna vez la tuve. Esa tolerancia que te lleva a esperar, a explicar una y otra vez, a ponerte enfrente del otro una y otra vez , sin importar cuantas veces te den vuelta la cara, porque sabes que cuando te mire a los ojos va a reconocer el motivo por el que están juntos desde el primer día. Envidio el primer día de los novios, siempre parecen ser escenas de películas de Meg Ryan, siempre pasa algo inolvidable.


Envidio la sencillez con las que las personas eligen, muchas veces por sobre mí, a sus enamorados/novios/esposos. La certeza me da envidia, porque a mí me es esquiva hace años. Los hombres solteros parecemos perdedores, somos una decoración para las parejas, que nos invitan a cenar en sus casas para besarse delante de nosotros pero no descaradamente, no, claro, no quieren ser desubicados, se besan con pretextos, cuando piensan que no los ven, mientras tomo vino con mi copa en alto. La gente casada entre tanta certeza, a veces, duda. Duda, sobre la fidelidad, sobre la confianza, sobre donde ir de vacaciones, sobre los celos, pero no dudan sobre una cosa, la relación con su pareja existe, es real, independiente del resto de nosotros. Mis relaciones últimamente son ideales, aunque no en forma absoluta, me pregunto si algo que no es completamente ideal, sería un poco real, o real a secas. Tengo la mirada puesta en esas estructuras que me rodean, esos territorios inescrutables, las parejas. Quiero una pareja, o sea, no es que quiero para mí a unas de esas parejas que veo a diario, podría ser (y es gracioso porque a veces uno conoce parejas, que es su conjunto son geniales, pero sus miembros individualmente carecen de todo encanto), pero no, quiero a un persona, a un hombre, que forme una pareja conmigo, y así dejar de sentir cierto encono por las parejas felices en particular, y las parejas en general.


La envidia es un sentimiento que a veces tenemos todos, estando o no en pareja.Pero por sobre todas las cosas sin maldad hacia nuestros amigos, aunque...lo de la maldad es relativo, ¿a qué llamamos maldad? ¿A pensar en algo malo para esa pareja? ya sea que se separen y/o que se peleen y/o esas cosas. Supongo que a veces lo pensas, pero bueno, en un sentido creo que es natural, ósea...no es en serio...pero lo pensás. Claro que el razonamiento, no resiste análisis. Ese pensamiento se descarta enseguida, pero, a veces, se te ocurre que no tenés más ganas de apreciar la felicidad de los demás. Querés estar con las almas solitarias, rodeado de miseria, si, miseria, se la pasa uno mejor contemplando la miseria que la felicidad. Pero, aspiramos a encontrar ese alguien especial, después de todo hasta las parejas más disfuncionales, tienen su momento de gloria y de amor sin esfuerzo y son, en algún punto, envidia de todos.