"Este amigo en particular, que no era ningún tonto, pero era un infeliz, tenia muchas anécdotas que contar, muchas historias para recordar y una tragedia que lo hacia llorar, más o menos todos los días, mas o menos a la misma hora..."
Vos y yo tuvimos una pequeña historia, y charlamos de algunas cosas que todavía recuerdo. Si pudiera cambiar algo del pasado, no lo haría, porque un hombre debe tener en su vida un gran amor y un corazón roto, cuando ambas cosas confluyen, mejor dicho se originan, en una sola persona puede ser una tragedia. Pero son esas historias las que recordamos, después de todo, “Lo que el viento dejo intacto” no es el nombre de ningún clásico del cine. El viento se lleva cosas pero, dicen, los sentimientos quedan, se transforman, pero están.
Una vez un amigo me conto que no podía escribir historias felices, o tan siquiera alegres, y reflexionaba sobre cual seria el destino de sus historias si estas fueran cuentos de hadas. Historias donde un chico conoce a una chica y, sin importar las peripecias, el final, presentido desde la primera línea escrita, es indefectiblemente feliz porque dos terminan juntos y, según la definición universal de felicidad, dos es el número indicado.
Este amigo en particular, que no era ningún tonto, pero era un infeliz, tenia muchas anécdotas que contar, muchas historias para recordar y una tragedia que lo hacia llorar, más o menos todos los días, mas o menos a la misma hora. Lo que escribía estaba atravesado por esa tragedia, una tragedia que bañaba todo de melancolía, una tragedia que, escrita, era imborrable para el que la leyera, como imborrable es la cicatriz de un pecho después de una operación a corazón abierto, probablemente uno se salve, pero la cicatriz va a estar ahí, todos los días cuando nos miramos al espejo.
Los amigos y vecinos de este escritor de tragedias le aconsejaban a diario que olvidara del pasado y, de a poco, dejo de escribir. Mientras el contaba que se olvidaba del pasado, yo me preguntaba si el pasado se había olvidado de él.
En verdad, este amigo mío que solía escribir, y que ya no escribe, me hizo pensar que desde que soy feliz no me acuerdo de mis tragedias, que mis tragedias se olvidan y no me visitan a menudo, pero lo que se vivió, lo que estuvo, en algún lado está, será el inconsciente, pero para mi es alma, que es donde esas cosas siempre, están no tan ocultas, no lejos de nuestro alcance, esto me hace pensar que el olvido propiamente dicho es apenas otra de esas cosas un poco reales un poco abstractas, algo deseable, a veces inalcanzable. El olvido, como la felicidad, es difícil de comprender. Da miedo, espanta. Es difícil de creer…nos preguntamos donde esta la trampa, de que manera nos va a decepcionar. Y la larga decepcionamos, renunciamos antes de la batalla final, preferimos retirarnos a tiempo de que la cosa sea grave, ( ya no se de que estoy hablando, cuando deje de hablar del olvido y empecé a hablar de la felicidad ? Del amor?)
A la larga la gente prefiere retirarse, ser el que decepciona y no el decepcionado. Ser feliz es una trampa y es difícil escaparse. Las personas son así.
Diego Sale a Cenar
Trato de explicar por qué algunos nosotros recorremos las calles de Buenos Aires solitos . Buscamos el amor o una cita, un amor para toda la vida aunque dure solo un día.
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sábado, 3 de diciembre de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
En el Ojo Ajeno.
"...Seguramente vos te encontraste en más de una oportunidad con alguien adorable (el primer día) pero que, luego, resulto ser un psicótico (también el primer día)"
La vida te da esas raras oportunidades de hacer las cosas bien, y como simple mortal elegís no hacerlas. Pareciera que, a veces, las personas eligen el camino más fácil, sin embargo, no me canso de ver personas que están de rodillas y con una mano en el pecho, como tratando de alcanzar el corazón a través de las capas de piel, grasa y musculo, para sacarlo como cuando duele una muela (debería haber un corazón del juicio que extirpar a cierta edad), esas personas, en esas condiciones, saben lo que tienen que hacer, generalmente está al alcance de sus manos hacerlo, pero no lo hacen. Se quedan en un lugar, vaya uno a saber por qué. Les pregunto. Las respuestas son de lo más variadas. En algunas oportunidades la persona con la que estas no es la clase de persona que elegirías ( suena raro si lo escuchas, como a mí me sonó raro cuando lo escuche, pero no me sonó raro cuando yo mismo lo hice a su tiempo), a veces la persona que amas te aclara que no quiere ningún compromiso y eso a vos te parece aceptable(la sinceridad está sobrevaluada a mi entender), a veces si amas a alguien lo único que te genera es dependencia, inseguridad, paranoia y locura en general, sin embargo te quedas a su lado, lo llevas de la mano y no tenés reparos en propagar la noticia de que finalmente “estas con alguien”. Lo querés. No es lo que hubieras querido pero lo querés.
La felicidad no está hecha para todos es bien sabido, algunas personas simplemente no sos felices (nunca). Algunos otros están dispuestos a sacrificar mucho para ganar poco, para ganar algo alguna vez (yo les aconsejaría que vayan al bingo). Es importante en esta vida ganar, ser feliz o poder decir “soy feliz”, sacrificarse para ser feliz es uno de esos mandatos que existe, sacrificarse, poner el interés del otro por sobre el interés propio (sin duda la definición más largamente difundida que existe sobre el amor). Y me pregunto si alguna vez estas dispuesto a que alguien se sacrifique por vos, cada vez que alguien me dijo “te quiero más que a mi vida” supe que era momento de alejarme ¿Por qué con vos sería diferente?, por qué esperas entonces que si vos te sacrificas por el amor de alguien, automáticamente esa persona tiene que valorar tu sacrificio y amarte en consecuencia? Por qué algún ser medianamente normal o un gay daría todo sin esperar una debida retribución? Para mí, si no estás seguro de cuál es la actitud que tenés que tomar con respecto al amor es porque en realidad no sabes qué actitud tomar con respecto a la persona que tenés en frente en ese momento (lo que quiero decir es que sabes que decisión tomar: deberías alejarte). Las personas se encuentran muchas veces ante la posibilidad de elegir. Y tenemos la suerte de poder hacerlo. Quien no se siente afortunado cuando llega el momento de decidir si quedarte solo o estar con un persona que te va romper las pelotas, en el mejor de los casos, o el corazón (casi siempre). Seguramente vos te encontraste en más de una oportunidad con alguien adorable (el primer día) pero que, luego, resulto ser un psicótico (también el primer día). Ser cauteloso con los sentimientos de uno podría ser el consejo que viene al caso, pero sabemos que nadie escucha cuando le recomendás alejarse de otro. El resultado siempre sale a la vista, la verdad avanza y te aplasta, pero parece ser irremediable, te aferras a lo que hay, haces lo que sea necesario, te sacrificas por alguien, le pedís compresión a todo el mundo (debería ser una señal de alerta que tengas que dar explicaciones de por qué estas con alguien, deberías ser una señal que ante la frase “lo quiero” tengas que anteponer “pero”).
Si después de la primera noche te regaló un osito con un corazón y un chocolate, creo que no necesitas esperar hasta tenerlo sollozando en tus brazos pidiendo que no lo dejes , mejor alejate. No es bueno estar con alguien más codependiente que uno mismo.
martes, 26 de julio de 2011
Lo anterior al siguiente paso
"... Una y otra vez querés irte pero te quedas, lo que significa, indefectiblemente que no te querés ir. Tenés miedo de pedirle que te olvide y que él lo haga. Te preguntas que los mantiene unidos,¿sos solo vos? Son tus ganas. "
Es una de esas reglas naturales. Unas de esas cosas que siempre pasan porque tienen que pasar. Te preguntas por qué justo ahora. Es una verdad absoluta. Cuando necesitas enfocarte en algo, digamos como yo en este momento necesito pasar los parciales, es en este momento, es cuando tienen que pasar las cosas, cuando los comentarios más despreocupados y casuales, si son de la persona (no) indicada pueden ser letales. Ese nudo en la garganta. Ese dolor que sube desde panza por el pecho y va por el cuello hasta la nuca y sale por los ojos, como salen las lagrimas cuando las contuviste con esfuerzo, cuando pensás que no vas a poder llegar a tu casa, cuando ya en el ascensor tenés los ojos húmedos, sale por los ojos como salen las lagrimas cuando cerras la puerta y ya no podes hacer un paso más y lloras sentadito en el piso, con las llaves en la mano y usando la puerta de respaldo. Una sola palabra te hace volver a un lugar del que nunca te fuiste en realidad.
Después de pensar (varias veces) que todo iba finalmente bien, te encontrás con los mismos sentimientos que estabas tratando de enterrar hace muchos años. A decir verdad, no pensabas que habías vencido tu adicción completamente, pero decidiste que estabas cansado de la rehabilitación, desintoxicarse no alcanza para estar curado. Para curarse, hay que querer curarse y hay que llorar mucho más todavía.
De que te disfrazas cuando no hay nada que los separe y aun así no están juntos ( de mejor amigo!)
Una y otra vez querés irte pero te quedas, lo que significa, indefectiblemente que no te querés ir. Tenés miedo de pedirle que te olvide y que él lo haga. Te preguntas que los mantiene unidos,¿sos solo vos? Son tus ganas.
Lo ves, y esos abrazos fraternales son lo único que te hace sonreir. Querés que la realidad sea como vos soñás, pero esa no la podes recrear, así que inventas otra realidad, esa donde están siempre juntos, como amigos, como dos personas con cosas en común y espiritu de aventura, dos en busca de algo por separado que no saben aun que es (vos sabes que lo querés, él sabe que no te quiere, pero los dos están juntos, solos, juntos). La realidad (real )sin embargo no es la que vos soñás, ni la que inventas, la única realidad es la verdad, vos lo querés, el no quiere estar solo. Son amigos, no sabes cuándo paso, pero ahora son amigos. Y asi están bien las cosas.
La gente sigue diciendo que tenés todo para ser feliz, quisieras tener algo para hacer feliz, te preguntas si la vida es injusta, como yo me lo pregunto, y pensás que el frio polar es una buena excusa para dar cuando tus amigos y vecinos llaman y te invitan a salir de noche o durante el día. Prometes que es la última vez, como yo prometo ponerme a estudiar. Algunas personas están en tu vida solo para recordarte que en algunas cosas nunca podes ganar. Algunas derrotas son más amargas que otras, alguna batallas son sangrientas y perdés un brazo o una pierna o morís con honor, algunas batallas, las peores, se libran en silencio, con miradas y si perdés, perdés la vida, pero seguís en este mundo y es la peor de las derrotas ver que perdés y que sin embargo nadie gana, perdés en vano. Nadie reclama el estandarte que defendías, simplemente queda tirado en el piso, como están las hojas del otoño cuando no hay viento.
Es una de esas reglas naturales. Unas de esas cosas que siempre pasan porque tienen que pasar. Te preguntas por qué justo ahora. Es una verdad absoluta. Cuando necesitas enfocarte en algo, digamos como yo en este momento necesito pasar los parciales, es en este momento, es cuando tienen que pasar las cosas, cuando los comentarios más despreocupados y casuales, si son de la persona (no) indicada pueden ser letales. Ese nudo en la garganta. Ese dolor que sube desde panza por el pecho y va por el cuello hasta la nuca y sale por los ojos, como salen las lagrimas cuando las contuviste con esfuerzo, cuando pensás que no vas a poder llegar a tu casa, cuando ya en el ascensor tenés los ojos húmedos, sale por los ojos como salen las lagrimas cuando cerras la puerta y ya no podes hacer un paso más y lloras sentadito en el piso, con las llaves en la mano y usando la puerta de respaldo. Una sola palabra te hace volver a un lugar del que nunca te fuiste en realidad.
Después de pensar (varias veces) que todo iba finalmente bien, te encontrás con los mismos sentimientos que estabas tratando de enterrar hace muchos años. A decir verdad, no pensabas que habías vencido tu adicción completamente, pero decidiste que estabas cansado de la rehabilitación, desintoxicarse no alcanza para estar curado. Para curarse, hay que querer curarse y hay que llorar mucho más todavía.
De que te disfrazas cuando no hay nada que los separe y aun así no están juntos ( de mejor amigo!)
Una y otra vez querés irte pero te quedas, lo que significa, indefectiblemente que no te querés ir. Tenés miedo de pedirle que te olvide y que él lo haga. Te preguntas que los mantiene unidos,¿sos solo vos? Son tus ganas.
Lo ves, y esos abrazos fraternales son lo único que te hace sonreir. Querés que la realidad sea como vos soñás, pero esa no la podes recrear, así que inventas otra realidad, esa donde están siempre juntos, como amigos, como dos personas con cosas en común y espiritu de aventura, dos en busca de algo por separado que no saben aun que es (vos sabes que lo querés, él sabe que no te quiere, pero los dos están juntos, solos, juntos). La realidad (real )sin embargo no es la que vos soñás, ni la que inventas, la única realidad es la verdad, vos lo querés, el no quiere estar solo. Son amigos, no sabes cuándo paso, pero ahora son amigos. Y asi están bien las cosas.
La gente sigue diciendo que tenés todo para ser feliz, quisieras tener algo para hacer feliz, te preguntas si la vida es injusta, como yo me lo pregunto, y pensás que el frio polar es una buena excusa para dar cuando tus amigos y vecinos llaman y te invitan a salir de noche o durante el día. Prometes que es la última vez, como yo prometo ponerme a estudiar. Algunas personas están en tu vida solo para recordarte que en algunas cosas nunca podes ganar. Algunas derrotas son más amargas que otras, alguna batallas son sangrientas y perdés un brazo o una pierna o morís con honor, algunas batallas, las peores, se libran en silencio, con miradas y si perdés, perdés la vida, pero seguís en este mundo y es la peor de las derrotas ver que perdés y que sin embargo nadie gana, perdés en vano. Nadie reclama el estandarte que defendías, simplemente queda tirado en el piso, como están las hojas del otoño cuando no hay viento.
lunes, 21 de marzo de 2011
Saber Nadar
"Me voy a arrepentir, ya me lo advirtieron. Siempre cierro los ojos cuando beso. Pero los abrí esta vez para ver si era terrible la verdad. Sí, lo era..."
Qué problema que tengo para completar los pensamientos. No quiero llegar a ninguna conclusión. Las cosas son bastante simples y complicadas a la vez. Vamos por partes. Simples porque sabemos dónde van a parar siempre las historias de amor, a la mierda. Complicadas porque a pesar de conocer el resultado (la mierda), algo nos impulsa a cometer estupideces. Este año tengo planes, metas que quiero alcanzar, lugares que quiero visitar y lugares comunes en los que no quiero caer más. Era una noche de carnaval y hacía calor, y a riesgo de que esto suene a una canción inmunda, diría que la noche era especial justamente porque era carnaval y hacía mucho calor. Nunca pensé en encontrármelo porque tenía otro objetivo, que es inconfesable, para esa noche. Hay personas que me lastiman (de alguna manera retorcida este hecho me parece bueno) con cada palabra que dicen y existe alguien que me puede borrar del planeta con una palabra si me la dice al oído. Y eso era todo, había dejado de lado lo inmanejable para quedarme con…nada. El sentimiento escondido estaba más alejado que nunca y solo pensaba en divertirme y escupir para arriba muchas veces con total impunidad. Y si esto fuera una vida normal diría que todo transcurrió entre cerveza barata, música tan aburrida para mí como es la música que no habla de muerte, dolor y perdida y que volví a casa antes de que saliera el sol para evitar la claridad que tiene (que da) la mañana. Pero no paso eso. Claro que no paso. El estaba parado ahí, tantas veces lo había visto. Tantos habían hablado de él y ahora estaba ahí. Siempre me negué a ser uno más, aunque cabe decir que muy pocas veces escape al destino de los ignotos, pero no importó, él estaba ahí, al alcance de mi mano, cerca como para tirarle un vaso y acertarle en la cabeza, quizás hubiera sido mejor hacer eso. Palabras que volaron por el aire, y no significaban nada, testigos sudorosos que miraban de cerca. Más sudor. Un beso que no voy a olvidar. Y otro más y luego uno más. Y la despedida. Instinto animal reprimido. Nada había pasado, era bastante irreal todo. Era carnaval y también como en el Sueño de los Héroes tratar de repetir esa noche me va reclamar lo poco de sentimiento que me queda y reservo para atravesar mi vejes.
Me voy a arrepentir, ya me lo advirtieron. Siempre cierro los ojos cuando beso. Pero los abrí esta vez para ver si era terrible la verdad. Sí, lo era. La vida es así de simple y complicada. Los sueños están siempre. Ganar una vez, para variar, sería divertido, eso dicen. Nunca, nunca estuve tan seguro de fracasar, nunca estuve tan seguro de nada en realidad. No hay manera, ni plan que valga. Es jugar este juego. No hay nada, ninguna señal, solo lo que se muy adentro mío, que largamente ha sido probado insuficiente. Quisiera escribir tantas cosas pero no sé de dónde vienen estas palabras, mejor guardarlas para cuando sean útiles o tengan significado para alguien. Muchas veces postergue muchas cosas, deje de lado mil veces miles de obligaciones, me reusé a ser un adulto y pensaba que había un significado, una intención, no era un irresponsable sin causa, creía, creí, hace mucho tiempo que el amor iba a salvar el día. Cuando llegué a colmar todas mis expectativas, volví a perder, pensé que era la última vez. Decidí estar solo y crecer. Dejar las ideas locas del amor y los hombres. Y ahora es todo nuevo, quiero cumplir con lo que prometí, quiero, y lo necesito bastante desesperadamente. Pero un beso cambia las cosas como la luna cambia la marea de noche, cuando todos duermen y nadie le presta atención, solo unos pocos, los que como yo viven en la costa y conocen el agua y no saben nadar, los que podemos ahogarnos con facilidad. Sigo solo y tengo ganas de organizar. Tengo ganas de cumplir con ese precepto moderno, estar bien solo. Y todo lo de más? Tu cara, tu cuerpo, ese único beso. Todavia no esta nada dicho, es que no hay nada que decir, existe un beso, existió una noche de carnaval, la risa que me causa y las ganas que me dan de tocarlo. Es una promesa infundada. Es una locura. Es nada. Pero… también es algo.
Qué problema que tengo para completar los pensamientos. No quiero llegar a ninguna conclusión. Las cosas son bastante simples y complicadas a la vez. Vamos por partes. Simples porque sabemos dónde van a parar siempre las historias de amor, a la mierda. Complicadas porque a pesar de conocer el resultado (la mierda), algo nos impulsa a cometer estupideces. Este año tengo planes, metas que quiero alcanzar, lugares que quiero visitar y lugares comunes en los que no quiero caer más. Era una noche de carnaval y hacía calor, y a riesgo de que esto suene a una canción inmunda, diría que la noche era especial justamente porque era carnaval y hacía mucho calor. Nunca pensé en encontrármelo porque tenía otro objetivo, que es inconfesable, para esa noche. Hay personas que me lastiman (de alguna manera retorcida este hecho me parece bueno) con cada palabra que dicen y existe alguien que me puede borrar del planeta con una palabra si me la dice al oído. Y eso era todo, había dejado de lado lo inmanejable para quedarme con…nada. El sentimiento escondido estaba más alejado que nunca y solo pensaba en divertirme y escupir para arriba muchas veces con total impunidad. Y si esto fuera una vida normal diría que todo transcurrió entre cerveza barata, música tan aburrida para mí como es la música que no habla de muerte, dolor y perdida y que volví a casa antes de que saliera el sol para evitar la claridad que tiene (que da) la mañana. Pero no paso eso. Claro que no paso. El estaba parado ahí, tantas veces lo había visto. Tantos habían hablado de él y ahora estaba ahí. Siempre me negué a ser uno más, aunque cabe decir que muy pocas veces escape al destino de los ignotos, pero no importó, él estaba ahí, al alcance de mi mano, cerca como para tirarle un vaso y acertarle en la cabeza, quizás hubiera sido mejor hacer eso. Palabras que volaron por el aire, y no significaban nada, testigos sudorosos que miraban de cerca. Más sudor. Un beso que no voy a olvidar. Y otro más y luego uno más. Y la despedida. Instinto animal reprimido. Nada había pasado, era bastante irreal todo. Era carnaval y también como en el Sueño de los Héroes tratar de repetir esa noche me va reclamar lo poco de sentimiento que me queda y reservo para atravesar mi vejes.
Me voy a arrepentir, ya me lo advirtieron. Siempre cierro los ojos cuando beso. Pero los abrí esta vez para ver si era terrible la verdad. Sí, lo era. La vida es así de simple y complicada. Los sueños están siempre. Ganar una vez, para variar, sería divertido, eso dicen. Nunca, nunca estuve tan seguro de fracasar, nunca estuve tan seguro de nada en realidad. No hay manera, ni plan que valga. Es jugar este juego. No hay nada, ninguna señal, solo lo que se muy adentro mío, que largamente ha sido probado insuficiente. Quisiera escribir tantas cosas pero no sé de dónde vienen estas palabras, mejor guardarlas para cuando sean útiles o tengan significado para alguien. Muchas veces postergue muchas cosas, deje de lado mil veces miles de obligaciones, me reusé a ser un adulto y pensaba que había un significado, una intención, no era un irresponsable sin causa, creía, creí, hace mucho tiempo que el amor iba a salvar el día. Cuando llegué a colmar todas mis expectativas, volví a perder, pensé que era la última vez. Decidí estar solo y crecer. Dejar las ideas locas del amor y los hombres. Y ahora es todo nuevo, quiero cumplir con lo que prometí, quiero, y lo necesito bastante desesperadamente. Pero un beso cambia las cosas como la luna cambia la marea de noche, cuando todos duermen y nadie le presta atención, solo unos pocos, los que como yo viven en la costa y conocen el agua y no saben nadar, los que podemos ahogarnos con facilidad. Sigo solo y tengo ganas de organizar. Tengo ganas de cumplir con ese precepto moderno, estar bien solo. Y todo lo de más? Tu cara, tu cuerpo, ese único beso. Todavia no esta nada dicho, es que no hay nada que decir, existe un beso, existió una noche de carnaval, la risa que me causa y las ganas que me dan de tocarlo. Es una promesa infundada. Es una locura. Es nada. Pero… también es algo.
lunes, 7 de febrero de 2011
Acordate de mi!
"...no quiero sumar ningún recuerdo a los que ya tengo y todavía no ordene en alguna de las categorías que existen cuando uno clasifica su vida. Ahora está todo junto, todo a la vez, todo mezclado. Necesito un poco de orden..."
Borr mensajes viejos de mi teléfono celular, para no leer como, en otros tiempos, había constantes buenos deseos para mi, para no ver que hubo una vez en que alguien me deseaba buenas noches y buenos días, alguien que era lo último en lo que pensaba al ir a dormir y lo primero que necesitaba a la mañana, incluso en la madrugada, si a caso me despertaba para ir al baño, pensaba que era la mañana y miraba mi celular para ver si ya alguien, ese alguien, se había acordado de mí. No quiero leer mas eso, solo quiero leer libros. Borre los números de la agenda de mi teléfono celular, para no mandar mensajes desesperados cuando, en mi afán por olvidar, solo recuerdo como era siempre esperar respuesta a mis mensajes de texto y obtenerla, e intento volver al pasado, grato pasado, como siempre es el pasado comparado con el ingrato presente, también llamado realidad. Deje de beber, porque alcoholizado mi carácter se presta más al cuestionamiento de ciertas decisiones que he tomado, pero más cuestiona aún las decisiones que tomaron algunos sobre mi persona y no lo solo los cuestiono sino que exijo resarcimiento, en vano, si es que es necesaria esta aclaración. Cuando borracho vuelvo a casa, siempre pienso que era divertido estar borracho antes y ahora es solo una forma de traer la melancolía del domingo a cualquier otro día de la semana cuando sea necesaria, como es necesario afrontar el cruel destino, cuanto más tarde peor (la opción cuanto antes mejor no parece tener ningún significado en mi vida), siempre es mas tarde, siempre es tarde, pero es el tiempo justo de pensar que la verdad no tiene remedio, aunque contrariamente al saber popular, creo que la verdad muchas veces ofende, o cuando menos, ofusca.¨
Ahora parece que es un gran paso, para cortar los lazos con alguien, ser capaz de eliminarlo de facebook, uno ha pensado cuan seria era la ruptura con alguien al ver que ya no estábamos conectados, que no éramos mas “amigos”. Es todo un paso en una relación (fallida) el deshacer lo que facebook había unido. Quien no recibió el llamado indignado de algún amigo (cuando estábamos tan bien parados en la vida que éramos capaces de aconsejar calma a los menos afortunados) preocupadísimo de que tal o cual pelotudo los había eliminado, o peor, el olvido, la nada misma, a dimensión fantasma desde donde ni Superman puede volver, el fulano amado lo había bloqueado!!. Con tanta importancia que cobra el tema, pasé a borrar a personas de facebook, por lo tanto, de mi vida. Es así que no voy a estar más a un clic de distancia (bueno, voy a estar a dos) de sus novedades, noviazgos nuevos, fotos maravillosas de paseos por el tigre o los festejos del año nuevo Chino en Belgrano, parece una distancia mucho mayor sin embargo.
No voy a los lugares donde seguramente lo voy a encontrar, porque siempre, pero siempre, siempre, si te descuidas tan solo un momento, lo vas a ver en brazos de otros, y ese descuido, que surgió seguramente porque pensaste que ya lo habías superado (aunque con argumentos cuestionables), se vuelve una fuerza más poderosa que la gravedad, fuerza que ejerce su poder en varias direcciones a la vez, cuando entras te lleva a verlo de lejos, por solo unos segundos te impide ver a nadie más, especialmente al muchacho que lo sostiene del hombro (por algún motivo mis ex me dejan por gente muy alta), cuando lo viste, miras a la salida de emergencia más próxima, cuando volvés a mirar ya no está, no está él ni el alto que estaba con él, cuando corres a la puerta, para irte sin saludar, te lo chocas si o si, te lo chocas, si o si, lo saludas y ya no podes irte impune, ahora tenés que convivir con el (ellos) todo la noche, o por lo menos una cantidad razonable de horas, para que la gente (y los gays) no piensen que te estás yendo a causa del (siempre desafortunado) encuentro con un ex del cual te separaste en buenos términos(“buenos términos”), esas cosas que la gente moderna se empeña en hacer, y yo , que quiero ser moderno, siempre hago.
Ahora no veo sus fotos, no puedo comunicarme con él, ni me lo quiero cruzar, pero como hago para olvidarme?
Olvidarse, tal vez no se puede. A lo mejor es simplemente aprender que las personas tienen sus propios planes y que muchos (todos) de esos planes simplemente no nos incluyen. Quisiera poder borrar de mi mente a esos individuos, quisiera que fuera tan simple como eliminar su número de mi celular, pero nada es así, si pudiera borrarlo sin más, me estaría perdiendo de todos esos recuerdos, todas esas cosas que nos hacen sonreír cuando pasamos por los mismos lugares que recorríamos juntos, me olvidaría también de que soy capaz de amar y ser amado( nunca en ese orden, nunca al mismo tiempo), pensar que podrían haber sido distintas las cosas me lleva mucho tiempo por día, por eso quiero achicar un poco la cantidad de actividades que tengo, no quiero sumar ningún recuerdo a los que ya tengo y todavía no ordene en alguna de las categorías que existen cuando uno clasifica su vida. Ahora está todo junto, todo a la vez, todo mezclado. Necesito un poco de orden, necesito empezar de nuevo. Por lo pronto no lo llamo, no lo busco (sigo, sin embargo, sobresaltándome si suena mi celular con un mensaje)
Borr mensajes viejos de mi teléfono celular, para no leer como, en otros tiempos, había constantes buenos deseos para mi, para no ver que hubo una vez en que alguien me deseaba buenas noches y buenos días, alguien que era lo último en lo que pensaba al ir a dormir y lo primero que necesitaba a la mañana, incluso en la madrugada, si a caso me despertaba para ir al baño, pensaba que era la mañana y miraba mi celular para ver si ya alguien, ese alguien, se había acordado de mí. No quiero leer mas eso, solo quiero leer libros. Borre los números de la agenda de mi teléfono celular, para no mandar mensajes desesperados cuando, en mi afán por olvidar, solo recuerdo como era siempre esperar respuesta a mis mensajes de texto y obtenerla, e intento volver al pasado, grato pasado, como siempre es el pasado comparado con el ingrato presente, también llamado realidad. Deje de beber, porque alcoholizado mi carácter se presta más al cuestionamiento de ciertas decisiones que he tomado, pero más cuestiona aún las decisiones que tomaron algunos sobre mi persona y no lo solo los cuestiono sino que exijo resarcimiento, en vano, si es que es necesaria esta aclaración. Cuando borracho vuelvo a casa, siempre pienso que era divertido estar borracho antes y ahora es solo una forma de traer la melancolía del domingo a cualquier otro día de la semana cuando sea necesaria, como es necesario afrontar el cruel destino, cuanto más tarde peor (la opción cuanto antes mejor no parece tener ningún significado en mi vida), siempre es mas tarde, siempre es tarde, pero es el tiempo justo de pensar que la verdad no tiene remedio, aunque contrariamente al saber popular, creo que la verdad muchas veces ofende, o cuando menos, ofusca.¨
Ahora parece que es un gran paso, para cortar los lazos con alguien, ser capaz de eliminarlo de facebook, uno ha pensado cuan seria era la ruptura con alguien al ver que ya no estábamos conectados, que no éramos mas “amigos”. Es todo un paso en una relación (fallida) el deshacer lo que facebook había unido. Quien no recibió el llamado indignado de algún amigo (cuando estábamos tan bien parados en la vida que éramos capaces de aconsejar calma a los menos afortunados) preocupadísimo de que tal o cual pelotudo los había eliminado, o peor, el olvido, la nada misma, a dimensión fantasma desde donde ni Superman puede volver, el fulano amado lo había bloqueado!!. Con tanta importancia que cobra el tema, pasé a borrar a personas de facebook, por lo tanto, de mi vida. Es así que no voy a estar más a un clic de distancia (bueno, voy a estar a dos) de sus novedades, noviazgos nuevos, fotos maravillosas de paseos por el tigre o los festejos del año nuevo Chino en Belgrano, parece una distancia mucho mayor sin embargo.
No voy a los lugares donde seguramente lo voy a encontrar, porque siempre, pero siempre, siempre, si te descuidas tan solo un momento, lo vas a ver en brazos de otros, y ese descuido, que surgió seguramente porque pensaste que ya lo habías superado (aunque con argumentos cuestionables), se vuelve una fuerza más poderosa que la gravedad, fuerza que ejerce su poder en varias direcciones a la vez, cuando entras te lleva a verlo de lejos, por solo unos segundos te impide ver a nadie más, especialmente al muchacho que lo sostiene del hombro (por algún motivo mis ex me dejan por gente muy alta), cuando lo viste, miras a la salida de emergencia más próxima, cuando volvés a mirar ya no está, no está él ni el alto que estaba con él, cuando corres a la puerta, para irte sin saludar, te lo chocas si o si, te lo chocas, si o si, lo saludas y ya no podes irte impune, ahora tenés que convivir con el (ellos) todo la noche, o por lo menos una cantidad razonable de horas, para que la gente (y los gays) no piensen que te estás yendo a causa del (siempre desafortunado) encuentro con un ex del cual te separaste en buenos términos(“buenos términos”), esas cosas que la gente moderna se empeña en hacer, y yo , que quiero ser moderno, siempre hago.
Ahora no veo sus fotos, no puedo comunicarme con él, ni me lo quiero cruzar, pero como hago para olvidarme?
Olvidarse, tal vez no se puede. A lo mejor es simplemente aprender que las personas tienen sus propios planes y que muchos (todos) de esos planes simplemente no nos incluyen. Quisiera poder borrar de mi mente a esos individuos, quisiera que fuera tan simple como eliminar su número de mi celular, pero nada es así, si pudiera borrarlo sin más, me estaría perdiendo de todos esos recuerdos, todas esas cosas que nos hacen sonreír cuando pasamos por los mismos lugares que recorríamos juntos, me olvidaría también de que soy capaz de amar y ser amado( nunca en ese orden, nunca al mismo tiempo), pensar que podrían haber sido distintas las cosas me lleva mucho tiempo por día, por eso quiero achicar un poco la cantidad de actividades que tengo, no quiero sumar ningún recuerdo a los que ya tengo y todavía no ordene en alguna de las categorías que existen cuando uno clasifica su vida. Ahora está todo junto, todo a la vez, todo mezclado. Necesito un poco de orden, necesito empezar de nuevo. Por lo pronto no lo llamo, no lo busco (sigo, sin embargo, sobresaltándome si suena mi celular con un mensaje)
martes, 11 de enero de 2011
Desaparecer
"Elegí mal, y al final no había nada a lo cual volver. No estaba la opción “deshacer”, tan útil en la vida como en los editores de texto..."
Desaparecer.Es todo demasiado complicado, si bien parece un simple caso de depresión, esta no es como otras veces. El año pasado tuve mi año de euforia, el año que sentí que podía con todo, a diferencia de años anteriores cuando sentía que las cosas me sobrepasaban. El año pasado estaba con la mente en varias cosas, cuando digo cosas quiero decir personas, cuando digo mente quiero decir el corazón.
Elegí mal, y al final no había nada a lo cual volver. No estaba la opción “deshacer”, tan útil en la vida como en los editores de texto. A fin de año levante una copa, y otra y otra más, y me sentí un poco solo mirando los fuegos artificiales por la ventana. Las luces, admito, me distrajeron, y mis amigos me besaron en la frente, algunos me dijeron cosas del tipo: “ya a va pasar”.
El análisis podría ser el siguiente, cuando lo conocí me enamore, pero él estaba casado, y está mal lo que hicimos. Luego el quiso estar solo y yo estuve con él durante ese proceso. Luego él quería estar conmigo y a mí me pareció que era muy joven para mí. Lo quería más al final que al principio. No podía evitar su cuerpo, su forma de entregarse, la libertad que sentía solo con él, la forma de disfrutar, y definitiva todo en el me atraia.
Como yo no quería estar con él, el acepto mi elección, debo decir, que a veces pienso que él podría haber insistido, yo sé que es posible insistir, no se si da resultado y si podes convencer a alguien. Me fui de viaje, y estuve muy lejos, el aprovecho para superarme, según sus dichos, lo logro no sin dificultad.
Para cuando volví, me di cuentas de mis errores, pero hay cosas que perdonadas se vuelven pétreas. Lo que es pasado y perdonado se vuelve inamovible, ya no cambia, se supera y se archiva en lugares inexpugnables. Él me dijo que sufrió, y yo sufrí, pero el dolor lo había causado yo, por lo tanto no existe manera de reclamar (me) un resarcimiento. Es mi pura culpa. Es el dolor autoinflingido el que menos pareciera que se puede evitar, no se puede esquivar ni disimular. Comprobado el hecho de que la historia efectivamente había terminado cuando yo le había puesto un fin, no me quedo otra que ponerme a llorar.
Lo extraño de todo esto es que pareciera que lo difícil no es amar a alguien, si no más bien coordinar el tiempo y el espacio, pero sobre todo el tiempo. Estar enamorado de alguien es complicado pero no imposible lo hemos comprobado en la vida, que existen o existieron ciertos individuos que se han enamorado de uno, también es cierto. Lo que resulta perturbador, casi al grado de locura, es que muy pocas veces dos personas coinciden. Muy pocas veces vi que dos personas se encuentren un día , se amen un tiempo, y luego terminan o no, siempre es estar enamorado de alguien, que ese alguien ni se entere, sufrir, dejar de amar, y que el otro se entere que vos una vez lo amaste, que te empiece a amar una vez que vos ya lo superaste, y que sufra porque no vas a dar vuelta a tras, ni vas a volver sobre tu camino una vez que seguiste adelante y es un ciclo en el que dos personas puede permanecer décadas. Al menos una de ellas a la vez, es la que experimenta los cambios del corazón.
En las situaciones que uno dejo pasar residen muchas preguntas, preguntas profundas relacionadas con nuestra felicidad y nuestra cordura. Como poder saber que lo que no es bueno para uno ahora, va a ser indispensable luego? Estamos acostumbrados a descreer del amor de los demás, creo que es cierta soberbia, o algo que nos ciega. Siempre me pregunto cómo me puedo olvidar de las cosas que pasaron antes, recientemente. Como nos olvidamos de cosas que, a la larga, terminan siendo inolvidables, e insufribles durante mucho tiempo más? Es una simple patología quizás. Lo cierto es que ahora, se que lo quería de antes, pero tenía motivos que hacían que, para mí, una relación no fuera viable, también se ahora que los motivos eran una porquería sin sentido, se ahora que antes, mucho antes, me había prometido reconocer el amor, y también, no dejarlo pasar.
Pero lo deje pasar, y ahora lo quiero de vuelta. Lo vi una vez, y ahora lo quiero ver siempre. Tengo planes que podrían funcionar. Cambios que debería hacer que darían resultado. Ensayos frente al espejo, pruebas y errores. Desafortunadamente, no es así como funciona. Mi descripción de la situación seguramente tiene un alter ego. Una opuesta, quizás más real, o con más fundamentos, lo que demuestra que hay varias realidades que conviven, y son diferentes, que las personas cambian, y que el dolor te hace cambiar, que algunos, para mi desgracia, aprenden y saben cuidarse por si solos(de mi).
Al final te preguntas que queda de vos? que queda de la persona que a los ojos de otros fue ,en algun tiempo (pasado, muy pasado ), alguien especial. Es una especie de involucion, de especial a regular, de regular a irrelevante. Nunca se sabe si el arbol hace ruido y todo lo demas ,son debates que nunca se cierran pero que no son importantes. Si no sos mas lo que eras ante los ojos de otro...quiere decir que desapareces? a lo mejor lo que no se ve, no necesariamente desaparece, tal vez, pasa a otro plano, aparece ...en otros ojos. y los ojos que una vez te vieron ahora miran a otro.
Desaparecer.Es todo demasiado complicado, si bien parece un simple caso de depresión, esta no es como otras veces. El año pasado tuve mi año de euforia, el año que sentí que podía con todo, a diferencia de años anteriores cuando sentía que las cosas me sobrepasaban. El año pasado estaba con la mente en varias cosas, cuando digo cosas quiero decir personas, cuando digo mente quiero decir el corazón.
Elegí mal, y al final no había nada a lo cual volver. No estaba la opción “deshacer”, tan útil en la vida como en los editores de texto. A fin de año levante una copa, y otra y otra más, y me sentí un poco solo mirando los fuegos artificiales por la ventana. Las luces, admito, me distrajeron, y mis amigos me besaron en la frente, algunos me dijeron cosas del tipo: “ya a va pasar”.
El análisis podría ser el siguiente, cuando lo conocí me enamore, pero él estaba casado, y está mal lo que hicimos. Luego el quiso estar solo y yo estuve con él durante ese proceso. Luego él quería estar conmigo y a mí me pareció que era muy joven para mí. Lo quería más al final que al principio. No podía evitar su cuerpo, su forma de entregarse, la libertad que sentía solo con él, la forma de disfrutar, y definitiva todo en el me atraia.
Como yo no quería estar con él, el acepto mi elección, debo decir, que a veces pienso que él podría haber insistido, yo sé que es posible insistir, no se si da resultado y si podes convencer a alguien. Me fui de viaje, y estuve muy lejos, el aprovecho para superarme, según sus dichos, lo logro no sin dificultad.
Para cuando volví, me di cuentas de mis errores, pero hay cosas que perdonadas se vuelven pétreas. Lo que es pasado y perdonado se vuelve inamovible, ya no cambia, se supera y se archiva en lugares inexpugnables. Él me dijo que sufrió, y yo sufrí, pero el dolor lo había causado yo, por lo tanto no existe manera de reclamar (me) un resarcimiento. Es mi pura culpa. Es el dolor autoinflingido el que menos pareciera que se puede evitar, no se puede esquivar ni disimular. Comprobado el hecho de que la historia efectivamente había terminado cuando yo le había puesto un fin, no me quedo otra que ponerme a llorar.
Lo extraño de todo esto es que pareciera que lo difícil no es amar a alguien, si no más bien coordinar el tiempo y el espacio, pero sobre todo el tiempo. Estar enamorado de alguien es complicado pero no imposible lo hemos comprobado en la vida, que existen o existieron ciertos individuos que se han enamorado de uno, también es cierto. Lo que resulta perturbador, casi al grado de locura, es que muy pocas veces dos personas coinciden. Muy pocas veces vi que dos personas se encuentren un día , se amen un tiempo, y luego terminan o no, siempre es estar enamorado de alguien, que ese alguien ni se entere, sufrir, dejar de amar, y que el otro se entere que vos una vez lo amaste, que te empiece a amar una vez que vos ya lo superaste, y que sufra porque no vas a dar vuelta a tras, ni vas a volver sobre tu camino una vez que seguiste adelante y es un ciclo en el que dos personas puede permanecer décadas. Al menos una de ellas a la vez, es la que experimenta los cambios del corazón.
En las situaciones que uno dejo pasar residen muchas preguntas, preguntas profundas relacionadas con nuestra felicidad y nuestra cordura. Como poder saber que lo que no es bueno para uno ahora, va a ser indispensable luego? Estamos acostumbrados a descreer del amor de los demás, creo que es cierta soberbia, o algo que nos ciega. Siempre me pregunto cómo me puedo olvidar de las cosas que pasaron antes, recientemente. Como nos olvidamos de cosas que, a la larga, terminan siendo inolvidables, e insufribles durante mucho tiempo más? Es una simple patología quizás. Lo cierto es que ahora, se que lo quería de antes, pero tenía motivos que hacían que, para mí, una relación no fuera viable, también se ahora que los motivos eran una porquería sin sentido, se ahora que antes, mucho antes, me había prometido reconocer el amor, y también, no dejarlo pasar.
Pero lo deje pasar, y ahora lo quiero de vuelta. Lo vi una vez, y ahora lo quiero ver siempre. Tengo planes que podrían funcionar. Cambios que debería hacer que darían resultado. Ensayos frente al espejo, pruebas y errores. Desafortunadamente, no es así como funciona. Mi descripción de la situación seguramente tiene un alter ego. Una opuesta, quizás más real, o con más fundamentos, lo que demuestra que hay varias realidades que conviven, y son diferentes, que las personas cambian, y que el dolor te hace cambiar, que algunos, para mi desgracia, aprenden y saben cuidarse por si solos(de mi).
Al final te preguntas que queda de vos? que queda de la persona que a los ojos de otros fue ,en algun tiempo (pasado, muy pasado ), alguien especial. Es una especie de involucion, de especial a regular, de regular a irrelevante. Nunca se sabe si el arbol hace ruido y todo lo demas ,son debates que nunca se cierran pero que no son importantes. Si no sos mas lo que eras ante los ojos de otro...quiere decir que desapareces? a lo mejor lo que no se ve, no necesariamente desaparece, tal vez, pasa a otro plano, aparece ...en otros ojos. y los ojos que una vez te vieron ahora miran a otro.
miércoles, 5 de enero de 2011
Otra vez, así como así
"Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas"
Otra vez. Así como así, pensé que estaba loco, pensé que era un capricho, pensé que hacia todo eso porque estaba jugando un juego, pero no, después de muchos días de no hablar de él, después de muchos días de no pensarlo, después de pasar por los brazos de muchos otros como él, me doy cuenta. Estoy enamorado, es la sensación en el pecho, es ese sentimiento que te baja por todo el cuerpo, una especie de reacción que empieza en el momento exacto cuando pienso que no estamos juntos, y, probablemente, nunca lo vamos a estar. Así como pasan los días, como la mañana sigue a la noche, así estoy pendiente una vez mas del teléfono, pendiente de las cosas más insignificantes, de cualquier gesto, enamorado. Con ganas de llorar, enamorado y sin esperanza de felicidad, como es el verdadero amor, no correspondido. Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas. Las canciones de amor fallido, las tardes sentado mirando por el balcón , imaginando recuerdos que recortas de historias que te contaron, tardes pensando, sonriendo un minuto, ocultando el rostro entre las manos al siguiente. Viendo pasar las parejas que caminan de la mano en frente tuyo, y pensás, cuando se volvió esta vida una expectativa. Por qué uno se vuelve confiado y se olvida?, por qué a veces te sentís tan bien, y otras veces te querés morir?, por qué cuando te sentís bien levantas la vista del piso y miras el cielo, pero nunca llegas a mirar para arriba, siempre hay algo que te detiene, siempre hay unos ojos que miran a los tuyos y siempre te distraes a mitad de camino.
Que tan lejos estará el lugar donde las personas son felices siempre?
Habrá un lugar donde esto no tenga que pasar una y otra vez? Es un problemón esto de enamorarse de la persona equivocada.
Siempre buscamos mas, somos inconformistas. Siempre queremos estar con el que más nos gusta, sin pensar que estamos entregándonos a la decisión de los demás, sin pensar que querer a alguien no implica en lo mas mínimo que la otra persona nos ame, es más, ni siquiera hay muchas chances de que se entere que existís.
Para mí, lo peor de el amor no correspondido , es pensar , casi siempre al principio, que hay algo del otro lado que nos llama, que las señales son ciertas, que es mejor creer lo que ven tus ojos, que el otro siente lo mismo por uno. Porque si uno de entrada supiera que no hay chance, seria , tal vez, más sencillo salir de esta locura, pero , a mi me pasa, me pasó ahora, al comienzo alguien estaba a mi lado en todo esto, no lo invente, no lo soñé. Alguien estaba mirándome, alguien no dijo nada cuando sonreí y suspire en un abrazo con los ojos cerrados. Todo comienza siempre de a dos (salvo quizás en la adolescencia) casi nunca son amores platónicos o ideales, siempre empiezan por algo físico, o casi siempre. Una mano en el hombro una caricia, no son señales, estoy hablando de coger, estoy hablando de pasar el domingo en pelotas, comiendo helado entre polvo y polvo, esas cosas son las que confunden. El sexo lo complica todo. Y el amor es final amargo los domingos. El ocaso de la voluntad. Es depender. Es esperar. Es llorar y finalmente entender que las cosas no son como uno las sueña, que las personas suelen ser egoístas y unos hijos de puta, pero muchas más veces , simplemente son buenas personas que no te aman.
Otra vez. Así como así, pensé que estaba loco, pensé que era un capricho, pensé que hacia todo eso porque estaba jugando un juego, pero no, después de muchos días de no hablar de él, después de muchos días de no pensarlo, después de pasar por los brazos de muchos otros como él, me doy cuenta. Estoy enamorado, es la sensación en el pecho, es ese sentimiento que te baja por todo el cuerpo, una especie de reacción que empieza en el momento exacto cuando pienso que no estamos juntos, y, probablemente, nunca lo vamos a estar. Así como pasan los días, como la mañana sigue a la noche, así estoy pendiente una vez mas del teléfono, pendiente de las cosas más insignificantes, de cualquier gesto, enamorado. Con ganas de llorar, enamorado y sin esperanza de felicidad, como es el verdadero amor, no correspondido. Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas. Las canciones de amor fallido, las tardes sentado mirando por el balcón , imaginando recuerdos que recortas de historias que te contaron, tardes pensando, sonriendo un minuto, ocultando el rostro entre las manos al siguiente. Viendo pasar las parejas que caminan de la mano en frente tuyo, y pensás, cuando se volvió esta vida una expectativa. Por qué uno se vuelve confiado y se olvida?, por qué a veces te sentís tan bien, y otras veces te querés morir?, por qué cuando te sentís bien levantas la vista del piso y miras el cielo, pero nunca llegas a mirar para arriba, siempre hay algo que te detiene, siempre hay unos ojos que miran a los tuyos y siempre te distraes a mitad de camino.
Que tan lejos estará el lugar donde las personas son felices siempre?
Habrá un lugar donde esto no tenga que pasar una y otra vez? Es un problemón esto de enamorarse de la persona equivocada.
Siempre buscamos mas, somos inconformistas. Siempre queremos estar con el que más nos gusta, sin pensar que estamos entregándonos a la decisión de los demás, sin pensar que querer a alguien no implica en lo mas mínimo que la otra persona nos ame, es más, ni siquiera hay muchas chances de que se entere que existís.
Para mí, lo peor de el amor no correspondido , es pensar , casi siempre al principio, que hay algo del otro lado que nos llama, que las señales son ciertas, que es mejor creer lo que ven tus ojos, que el otro siente lo mismo por uno. Porque si uno de entrada supiera que no hay chance, seria , tal vez, más sencillo salir de esta locura, pero , a mi me pasa, me pasó ahora, al comienzo alguien estaba a mi lado en todo esto, no lo invente, no lo soñé. Alguien estaba mirándome, alguien no dijo nada cuando sonreí y suspire en un abrazo con los ojos cerrados. Todo comienza siempre de a dos (salvo quizás en la adolescencia) casi nunca son amores platónicos o ideales, siempre empiezan por algo físico, o casi siempre. Una mano en el hombro una caricia, no son señales, estoy hablando de coger, estoy hablando de pasar el domingo en pelotas, comiendo helado entre polvo y polvo, esas cosas son las que confunden. El sexo lo complica todo. Y el amor es final amargo los domingos. El ocaso de la voluntad. Es depender. Es esperar. Es llorar y finalmente entender que las cosas no son como uno las sueña, que las personas suelen ser egoístas y unos hijos de puta, pero muchas más veces , simplemente son buenas personas que no te aman.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Se va el 2010, nos deja
"A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria."
Es el 2010 que se va. Y como todo lo que se va, de alguna manera nos deja. Muchas cosas me pasaron este año y siempre tuve a quien decirlo, siempre hubo causantes de todo y siempre hubo personas que fueron víctimas de la circunstancia. Gente que estuvo en mi camino el 2010 y tengo la suerte de que ya se estén preparando para bancarme el 2011.
Los amigos y vecinos. Las cosas siempre cambian. Las personas vienen miran y se van. Algunas, sin embargo, hacen algo más que solo ser espectadores, muchos propusieron y muchos surtieron efecto. Estuve confundido gran parte del 2010, estuve perdido un par de veces, me aferre a personas y a sentimientos. De todos los amigos que me visitaron este año hay algunos que son nuevos, algunos que son viejos, muchos que son de siempre.
Este año un amigo chiquito leyó entre líneas en lo que escribí, y me cambio mucho la forma de ver las cosas, los colores fueron distintos y la lluvia también. Caminar y sentir el viento en la cara en Alem y Corrientes, agradecer la humedad de la ciudad y de los besos, ser libre, un ratito y de verdad. Claro que eso es solo un momento y no siempre lo mejor es lo que uno elige. Fueron unos días de darse permiso para todo. Fueron días en los que quise cuidar a alguien. Fue un año en el que quise tener todo y todo… como saben todos, no se puede. A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria. Parece que algunos tienen la capacidad de crecer, algunos que todavía no habían crecido, yo crecí hace mucho tiempo y ya no sé si queda algo mas para aprender, no sé si voy a cambiar si no cambie hasta ahora. Quizás en el 2011, quizás nunca.
Al principio de este año todo empezó en el mar, salvo una sola cosa que termino ahí, algo que me dejo con los ojos tan abiertos que no pude dormir en muchos días, incluso cuando estuve de vuelta en la ciudad. La imagen está en mí, una y otra vez se repitió este año, como para advertirme que no la voy a poder olvidar nunca más en mi vida. Y todo de donde sale? me pregunto, todo el amor que sentía y que venía de años anteriores sigue ahí, pero es inalcanzable tanto como incansable, las cosas que nunca empiezan nunca terminan, tal vez en 2011 me olvide de lo que paso en el mar, tal vez es la única manera. El corazón se me rompió este año y me engañaron antes de empezar a ser novios, y era bastante evidente que si así empezaba la cosa , no podía terminar bien, pero al final del año pudimos esclarecer que tan solo el amor no alcanza, que los tiempos podrán ser propicios pero las personas que no están juntas es porque no pueden estar juntas. Todo esto pasó un verano en el que hubo lágrimas que me dejaron por el piso, pero también pasaron otras cosas más. Este año que paso quise ser feliz con alguien que quería ser feliz conmigo, y me pareció que podía conseguirlo si sabia elegir y pensé que elegía lo que más me convenía, en lugar de enfrentar un desafío. Siempre me hubiera gustado que alguien a quien yo quería mucho y que no me quería tanto me diera la chance de estar juntos. La fantasía de que uno puede ganarse el amor del otro siempre me intrigo y pensaba, si yo tengo tantas ganas de estar con el alguien y estoy convencido de que si esa persona me diera la oportunidad yo lo haría feliz entonces si yo le daba una oportunidad a alguien entonces alguien me podría hacer feliz a mi (entonces , si entonces ,si entonces, como para ver que existe cierta lógica en esto) tenía la oportunidad y lo hice. Deje que alguien me hiciera feliz. Por supuesto, fracase, si no , no sería yo, no existirá esta página. Al final esto es lo que más me dolió, no poder hacer feliz a alguien que solo quería estar conmigo y hacerme feliz, y aunque no lo consiguió disfrute mucho el tiempo que compartimos. Y llore cuando me fui, y llore mas cuando me di cuenta que me quede sin nada.
Un día en invierno, conocí a alguien, me acuerdo bien, porque me dolía mucho un pie, y porque estaba parado en la fila para entrar al teatro y me sentí afortunado por ver a alguien y saber que quería estar con él.
Fue antes de la lluvia, que lo vi, y lo conocí, y tomamos café y compartimos una tarde y nunca más lo volví a verlo hasta este fin de año, cuando volví de un viaje, cuando extrañaba más a Buenos Aires que cualquier otra cosa. Lo vi y me vio y estuvimos comiendo juntos y tomamos helado, y me di cuenta que para volver a verlo iban a pasar otra vez las estaciones. Fue una semana en la que todo lo que podía pasar paso. Me di cuenta que estaba en con alguien y que no iba a estar más , me di cuenta que se repetía lo que no tenía que pasar mas y que era difícil pensar en poder evitarlo, como si el sexo fuera más grande que el amor. Me di cuenta que las cosas que eran antes de irme ya no eran más cuando volví, que las personas que eran jóvenes cuando me fui ya habían crecido, y estaban en otro lugar diferente y yo seguía en la misma. Pero no termino todo. Tuve la oportunidad de hablar. De decir una vez más, de pedirle a alguien, que me elija, me di cuenta que no tenía mucho que ofrecer, como si lo que me parecía prometedor al principio del año en realidad era solo ilusión, ilusión de perdedor. Está demás decir que la persona declino gentilmente mi pedido y me ofreció una amistad sincera en su lugar.
Siempre veo las cosas que me pasan como si fuera una peli, y el discurso final que hace que las personas cambien de parecer, en la vida real no dan buen resultado.
Como pasa el tiempo. Como se suspira al final del año. Cuento mentalmente los minutos felices, enseguida ya los enumere, y ahora qué?
Muchas personas me prometieron quererme y yo prometí lo mismo. Quizás es la forma de ser que tengo, siempre estoy en busca de algo, de un sentimiento que se parezca a ser feliz. Siempre junto las imágenes de las personas y me imagino finales con sonrisas, casas con parque alrededor y veranos felices, siempre hay alguien conmigo, nunca es mi fantasía estar solo. Me vengo equivocando y tengo poco tiempo para seguir equivocándome. Tendría que poder ya, a esta altura, prevenir, ver que las cosas que parecen que van a salir mal , por lo general salen mal, tendría que dejar de pensar que puedo arreglar las cosas, tendría que dejar de pensar todo el tiempo en el amor. Quizás en el 2011 lo haga.
Quizás pueda, finalmente en 2011 , salir a cenar.
Por suerte este nuevo año cambian las cosas, como cambian las cosas en los años nuevos, y como son las personas y sus promesas. En 2011 prometo estar con las personas que más quiero. Prometo estar siempre con las personas que mas me quieren. Y prometo compartir con mis amigos mi alegría ( si es que la hubiera) así como prometo compartir las experiencias que me toquen vivir. El 2011 será de búsqueda otra vez, será salir a cenar, responder las invitaciones, y conocer a las personas que dan vueltas por Buenos Aires, saber quiénes son y que me cuenten sus cuentos, como yo estoy contando los míos.
Es el 2010 que se va. Y como todo lo que se va, de alguna manera nos deja. Muchas cosas me pasaron este año y siempre tuve a quien decirlo, siempre hubo causantes de todo y siempre hubo personas que fueron víctimas de la circunstancia. Gente que estuvo en mi camino el 2010 y tengo la suerte de que ya se estén preparando para bancarme el 2011.
Los amigos y vecinos. Las cosas siempre cambian. Las personas vienen miran y se van. Algunas, sin embargo, hacen algo más que solo ser espectadores, muchos propusieron y muchos surtieron efecto. Estuve confundido gran parte del 2010, estuve perdido un par de veces, me aferre a personas y a sentimientos. De todos los amigos que me visitaron este año hay algunos que son nuevos, algunos que son viejos, muchos que son de siempre.
Este año un amigo chiquito leyó entre líneas en lo que escribí, y me cambio mucho la forma de ver las cosas, los colores fueron distintos y la lluvia también. Caminar y sentir el viento en la cara en Alem y Corrientes, agradecer la humedad de la ciudad y de los besos, ser libre, un ratito y de verdad. Claro que eso es solo un momento y no siempre lo mejor es lo que uno elige. Fueron unos días de darse permiso para todo. Fueron días en los que quise cuidar a alguien. Fue un año en el que quise tener todo y todo… como saben todos, no se puede. A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria. Parece que algunos tienen la capacidad de crecer, algunos que todavía no habían crecido, yo crecí hace mucho tiempo y ya no sé si queda algo mas para aprender, no sé si voy a cambiar si no cambie hasta ahora. Quizás en el 2011, quizás nunca.
Al principio de este año todo empezó en el mar, salvo una sola cosa que termino ahí, algo que me dejo con los ojos tan abiertos que no pude dormir en muchos días, incluso cuando estuve de vuelta en la ciudad. La imagen está en mí, una y otra vez se repitió este año, como para advertirme que no la voy a poder olvidar nunca más en mi vida. Y todo de donde sale? me pregunto, todo el amor que sentía y que venía de años anteriores sigue ahí, pero es inalcanzable tanto como incansable, las cosas que nunca empiezan nunca terminan, tal vez en 2011 me olvide de lo que paso en el mar, tal vez es la única manera. El corazón se me rompió este año y me engañaron antes de empezar a ser novios, y era bastante evidente que si así empezaba la cosa , no podía terminar bien, pero al final del año pudimos esclarecer que tan solo el amor no alcanza, que los tiempos podrán ser propicios pero las personas que no están juntas es porque no pueden estar juntas. Todo esto pasó un verano en el que hubo lágrimas que me dejaron por el piso, pero también pasaron otras cosas más. Este año que paso quise ser feliz con alguien que quería ser feliz conmigo, y me pareció que podía conseguirlo si sabia elegir y pensé que elegía lo que más me convenía, en lugar de enfrentar un desafío. Siempre me hubiera gustado que alguien a quien yo quería mucho y que no me quería tanto me diera la chance de estar juntos. La fantasía de que uno puede ganarse el amor del otro siempre me intrigo y pensaba, si yo tengo tantas ganas de estar con el alguien y estoy convencido de que si esa persona me diera la oportunidad yo lo haría feliz entonces si yo le daba una oportunidad a alguien entonces alguien me podría hacer feliz a mi (entonces , si entonces ,si entonces, como para ver que existe cierta lógica en esto) tenía la oportunidad y lo hice. Deje que alguien me hiciera feliz. Por supuesto, fracase, si no , no sería yo, no existirá esta página. Al final esto es lo que más me dolió, no poder hacer feliz a alguien que solo quería estar conmigo y hacerme feliz, y aunque no lo consiguió disfrute mucho el tiempo que compartimos. Y llore cuando me fui, y llore mas cuando me di cuenta que me quede sin nada.
Un día en invierno, conocí a alguien, me acuerdo bien, porque me dolía mucho un pie, y porque estaba parado en la fila para entrar al teatro y me sentí afortunado por ver a alguien y saber que quería estar con él.
Fue antes de la lluvia, que lo vi, y lo conocí, y tomamos café y compartimos una tarde y nunca más lo volví a verlo hasta este fin de año, cuando volví de un viaje, cuando extrañaba más a Buenos Aires que cualquier otra cosa. Lo vi y me vio y estuvimos comiendo juntos y tomamos helado, y me di cuenta que para volver a verlo iban a pasar otra vez las estaciones. Fue una semana en la que todo lo que podía pasar paso. Me di cuenta que estaba en con alguien y que no iba a estar más , me di cuenta que se repetía lo que no tenía que pasar mas y que era difícil pensar en poder evitarlo, como si el sexo fuera más grande que el amor. Me di cuenta que las cosas que eran antes de irme ya no eran más cuando volví, que las personas que eran jóvenes cuando me fui ya habían crecido, y estaban en otro lugar diferente y yo seguía en la misma. Pero no termino todo. Tuve la oportunidad de hablar. De decir una vez más, de pedirle a alguien, que me elija, me di cuenta que no tenía mucho que ofrecer, como si lo que me parecía prometedor al principio del año en realidad era solo ilusión, ilusión de perdedor. Está demás decir que la persona declino gentilmente mi pedido y me ofreció una amistad sincera en su lugar.
Siempre veo las cosas que me pasan como si fuera una peli, y el discurso final que hace que las personas cambien de parecer, en la vida real no dan buen resultado.
Como pasa el tiempo. Como se suspira al final del año. Cuento mentalmente los minutos felices, enseguida ya los enumere, y ahora qué?
Muchas personas me prometieron quererme y yo prometí lo mismo. Quizás es la forma de ser que tengo, siempre estoy en busca de algo, de un sentimiento que se parezca a ser feliz. Siempre junto las imágenes de las personas y me imagino finales con sonrisas, casas con parque alrededor y veranos felices, siempre hay alguien conmigo, nunca es mi fantasía estar solo. Me vengo equivocando y tengo poco tiempo para seguir equivocándome. Tendría que poder ya, a esta altura, prevenir, ver que las cosas que parecen que van a salir mal , por lo general salen mal, tendría que dejar de pensar que puedo arreglar las cosas, tendría que dejar de pensar todo el tiempo en el amor. Quizás en el 2011 lo haga.
Quizás pueda, finalmente en 2011 , salir a cenar.
Por suerte este nuevo año cambian las cosas, como cambian las cosas en los años nuevos, y como son las personas y sus promesas. En 2011 prometo estar con las personas que más quiero. Prometo estar siempre con las personas que mas me quieren. Y prometo compartir con mis amigos mi alegría ( si es que la hubiera) así como prometo compartir las experiencias que me toquen vivir. El 2011 será de búsqueda otra vez, será salir a cenar, responder las invitaciones, y conocer a las personas que dan vueltas por Buenos Aires, saber quiénes son y que me cuenten sus cuentos, como yo estoy contando los míos.
martes, 6 de julio de 2010
Un día (y un amigo) Gris.
"... Tengo la (buena) suerte de poder putear a las personas que, incautas, me preguntan por mi estado de ánimo, y esa facilidad (que a veces es vicio) de poder disimular, y que la tristeza pase por aburrimiento y que el dolor pase por mal humor. El día predispone."
Cuando te pasas el día pensando en las relaciones y sobretodo en sus complicaciones, es mejor tomarse un minuto y mirar por la ventana. Respirar. El día está tan frio y gris que se parece mucho a mi estado de ánimo. Y no sé cual provoca cual. El viento viene de la costa, es sudestada fría. Lluvia molesta que no detiene ningún paraguas, pero aun así, uno elige salir a caminar, muchos insisten en que los días así son agradables también, y enfrentas la calle sosteniendo ante quien pregunte que salís porque a vos te gustan los días así. En verdad, debe haber algunos optimistas que le encuentra el arcoíris y el unicornio a cualquier mierda que les pasa en la vida, incluso a la lluvia y en general a todas las estaciones del año, muchos otros ( entre ellos yo mismo) ven el día gris como un guiño de la naturaleza, algo que nos dice, hoy todo alrededor es igual a lo que sentís por dentro, hoy el frio te pega en la cara, y te parte los labios, y agradeces que sea la garua, y no tus lagrimas, la que cumpla la función de nublarte la vista, y el cielo, cuando caminas por Cabildo para el lado de General Paz.
Tengo esa forma de ser, un poco hostil, un poco en broma y un poco en serio, que me permite andar por la vida (y cuando digo la vida quiero decir la oficina), en los días como hoy, sin la necesidad de dirigirle la palabra nadie y mucho menos sonreír o decir buenos días. Tengo la (buena) suerte de poder putear a las personas que, incautas, me preguntan por mi estado de ánimo, y esa facilidad (que a veces es vicio) de poder disimular, y que la tristeza pase por aburrimiento y que el dolor pase por mal humor. El día predispone.
La gente está como yo, esta como el día , estos días, y todos parecen tener una pequeña nube gris que les llueve en la cabeza incluso en los días en que todo el mundo está de picnic, y no importa que sea un día como hoy o uno soleado, no importa si estas solo o en pareja, no importa nada. Tenés noticias, de fuentes que siempre son confiables (confianza que aumenta proporcionalmente en función del malestar que te causan los comentarios), que te arruinan el día (cuando digo el día quiero decir, la vida) y me hace pensar que no importa cuán idílica sea tu vida, las dudas surgen, y el dolor también. El malestar es gris.
Las relaciones de nuestros ex, de nuestros actuales, de los actuales de nuestros ex, de los ex de nuestros actuales, todo parece influir. Todo existe y nos afecta. Resulta que a los 33 años el significado de “el mundo es tan pequeño como un pañuelo” se vuelve extraordinariamente influyente en mi vida cotidiana, y en la de mis amigos. Uno sigue en contacto con los artífices de nuestros (sufrimientos) pasados, porque aprendimos en la escuela de los (gays) modernos que uno debe superar el hecho de haber fracasado como pareja, y asumir una superioridad digna del propio Deepak Chopra, y convertirse en una especie de amigo de categoría para los ex.
Así ingresas en la zona gris, no podes comentarle a tu actual que sos amigo de tu ex, y tu ex lo sabe, yo digo que si no le podes comentar algo así a tu novio, no es mejor simplemente dejar de ser amigo del ex, es mejor ser ex de tu actual y ex amigo de tu amigo ex, quedarte solo y sufrir a causa de la soledad, que es mejor que sufrir porque estas con alguien, porque ese sufrir es infringido por ese alguien, por lo general alguien que dice que te quiere mucho. Esa zona gris, cuando te preguntas si es mejor irte o quedarte, alejarte y desaparecer o acercarte más y exponerte.
Alguien me dijo que le gusta lo que escribo, alguien que no le puede contar a su novio que lee esta página. Alguien que ni siquiera puede poner “like” en Facebook. Es un amigo gris. Le dedico estas líneas sobre la nada misma, y me pregunto: cuanto uno deja de lado para estar feliz? Cual es la ventaja de estar con alguien, si cuando lo abrazamos vamos a mirar por sobre su hombro (y todo el mundo sabe que lo mejor del mundo es abrazar con los ojos cerrados y un pie en el aire, porque eso es el verdadero amor, el verdadero amor que solo vimos en películas). Esas cosas que uno deja y no quiere dejar, y en definitiva, vuelve a retomar furtivamente, son cosas que se vuelven grises en nuestra vida. Quizás yo mismo soy gris ahora porque estoy en el pasado de alguien que no me deja ir. La ciudad es gris, el tiempo es gris (no me refiero solo al clima).Todo es gris.
Cuando te pasas el día pensando en las relaciones y sobretodo en sus complicaciones, es mejor tomarse un minuto y mirar por la ventana. Respirar. El día está tan frio y gris que se parece mucho a mi estado de ánimo. Y no sé cual provoca cual. El viento viene de la costa, es sudestada fría. Lluvia molesta que no detiene ningún paraguas, pero aun así, uno elige salir a caminar, muchos insisten en que los días así son agradables también, y enfrentas la calle sosteniendo ante quien pregunte que salís porque a vos te gustan los días así. En verdad, debe haber algunos optimistas que le encuentra el arcoíris y el unicornio a cualquier mierda que les pasa en la vida, incluso a la lluvia y en general a todas las estaciones del año, muchos otros ( entre ellos yo mismo) ven el día gris como un guiño de la naturaleza, algo que nos dice, hoy todo alrededor es igual a lo que sentís por dentro, hoy el frio te pega en la cara, y te parte los labios, y agradeces que sea la garua, y no tus lagrimas, la que cumpla la función de nublarte la vista, y el cielo, cuando caminas por Cabildo para el lado de General Paz.
Tengo esa forma de ser, un poco hostil, un poco en broma y un poco en serio, que me permite andar por la vida (y cuando digo la vida quiero decir la oficina), en los días como hoy, sin la necesidad de dirigirle la palabra nadie y mucho menos sonreír o decir buenos días. Tengo la (buena) suerte de poder putear a las personas que, incautas, me preguntan por mi estado de ánimo, y esa facilidad (que a veces es vicio) de poder disimular, y que la tristeza pase por aburrimiento y que el dolor pase por mal humor. El día predispone.
La gente está como yo, esta como el día , estos días, y todos parecen tener una pequeña nube gris que les llueve en la cabeza incluso en los días en que todo el mundo está de picnic, y no importa que sea un día como hoy o uno soleado, no importa si estas solo o en pareja, no importa nada. Tenés noticias, de fuentes que siempre son confiables (confianza que aumenta proporcionalmente en función del malestar que te causan los comentarios), que te arruinan el día (cuando digo el día quiero decir, la vida) y me hace pensar que no importa cuán idílica sea tu vida, las dudas surgen, y el dolor también. El malestar es gris.
Las relaciones de nuestros ex, de nuestros actuales, de los actuales de nuestros ex, de los ex de nuestros actuales, todo parece influir. Todo existe y nos afecta. Resulta que a los 33 años el significado de “el mundo es tan pequeño como un pañuelo” se vuelve extraordinariamente influyente en mi vida cotidiana, y en la de mis amigos. Uno sigue en contacto con los artífices de nuestros (sufrimientos) pasados, porque aprendimos en la escuela de los (gays) modernos que uno debe superar el hecho de haber fracasado como pareja, y asumir una superioridad digna del propio Deepak Chopra, y convertirse en una especie de amigo de categoría para los ex.
Así ingresas en la zona gris, no podes comentarle a tu actual que sos amigo de tu ex, y tu ex lo sabe, yo digo que si no le podes comentar algo así a tu novio, no es mejor simplemente dejar de ser amigo del ex, es mejor ser ex de tu actual y ex amigo de tu amigo ex, quedarte solo y sufrir a causa de la soledad, que es mejor que sufrir porque estas con alguien, porque ese sufrir es infringido por ese alguien, por lo general alguien que dice que te quiere mucho. Esa zona gris, cuando te preguntas si es mejor irte o quedarte, alejarte y desaparecer o acercarte más y exponerte.
Alguien me dijo que le gusta lo que escribo, alguien que no le puede contar a su novio que lee esta página. Alguien que ni siquiera puede poner “like” en Facebook. Es un amigo gris. Le dedico estas líneas sobre la nada misma, y me pregunto: cuanto uno deja de lado para estar feliz? Cual es la ventaja de estar con alguien, si cuando lo abrazamos vamos a mirar por sobre su hombro (y todo el mundo sabe que lo mejor del mundo es abrazar con los ojos cerrados y un pie en el aire, porque eso es el verdadero amor, el verdadero amor que solo vimos en películas). Esas cosas que uno deja y no quiere dejar, y en definitiva, vuelve a retomar furtivamente, son cosas que se vuelven grises en nuestra vida. Quizás yo mismo soy gris ahora porque estoy en el pasado de alguien que no me deja ir. La ciudad es gris, el tiempo es gris (no me refiero solo al clima).Todo es gris.
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