"Elegí mal, y al final no había nada a lo cual volver. No estaba la opción “deshacer”, tan útil en la vida como en los editores de texto..."
Desaparecer.Es todo demasiado complicado, si bien parece un simple caso de depresión, esta no es como otras veces. El año pasado tuve mi año de euforia, el año que sentí que podía con todo, a diferencia de años anteriores cuando sentía que las cosas me sobrepasaban. El año pasado estaba con la mente en varias cosas, cuando digo cosas quiero decir personas, cuando digo mente quiero decir el corazón.
Elegí mal, y al final no había nada a lo cual volver. No estaba la opción “deshacer”, tan útil en la vida como en los editores de texto. A fin de año levante una copa, y otra y otra más, y me sentí un poco solo mirando los fuegos artificiales por la ventana. Las luces, admito, me distrajeron, y mis amigos me besaron en la frente, algunos me dijeron cosas del tipo: “ya a va pasar”.
El análisis podría ser el siguiente, cuando lo conocí me enamore, pero él estaba casado, y está mal lo que hicimos. Luego el quiso estar solo y yo estuve con él durante ese proceso. Luego él quería estar conmigo y a mí me pareció que era muy joven para mí. Lo quería más al final que al principio. No podía evitar su cuerpo, su forma de entregarse, la libertad que sentía solo con él, la forma de disfrutar, y definitiva todo en el me atraia.
Como yo no quería estar con él, el acepto mi elección, debo decir, que a veces pienso que él podría haber insistido, yo sé que es posible insistir, no se si da resultado y si podes convencer a alguien. Me fui de viaje, y estuve muy lejos, el aprovecho para superarme, según sus dichos, lo logro no sin dificultad.
Para cuando volví, me di cuentas de mis errores, pero hay cosas que perdonadas se vuelven pétreas. Lo que es pasado y perdonado se vuelve inamovible, ya no cambia, se supera y se archiva en lugares inexpugnables. Él me dijo que sufrió, y yo sufrí, pero el dolor lo había causado yo, por lo tanto no existe manera de reclamar (me) un resarcimiento. Es mi pura culpa. Es el dolor autoinflingido el que menos pareciera que se puede evitar, no se puede esquivar ni disimular. Comprobado el hecho de que la historia efectivamente había terminado cuando yo le había puesto un fin, no me quedo otra que ponerme a llorar.
Lo extraño de todo esto es que pareciera que lo difícil no es amar a alguien, si no más bien coordinar el tiempo y el espacio, pero sobre todo el tiempo. Estar enamorado de alguien es complicado pero no imposible lo hemos comprobado en la vida, que existen o existieron ciertos individuos que se han enamorado de uno, también es cierto. Lo que resulta perturbador, casi al grado de locura, es que muy pocas veces dos personas coinciden. Muy pocas veces vi que dos personas se encuentren un día , se amen un tiempo, y luego terminan o no, siempre es estar enamorado de alguien, que ese alguien ni se entere, sufrir, dejar de amar, y que el otro se entere que vos una vez lo amaste, que te empiece a amar una vez que vos ya lo superaste, y que sufra porque no vas a dar vuelta a tras, ni vas a volver sobre tu camino una vez que seguiste adelante y es un ciclo en el que dos personas puede permanecer décadas. Al menos una de ellas a la vez, es la que experimenta los cambios del corazón.
En las situaciones que uno dejo pasar residen muchas preguntas, preguntas profundas relacionadas con nuestra felicidad y nuestra cordura. Como poder saber que lo que no es bueno para uno ahora, va a ser indispensable luego? Estamos acostumbrados a descreer del amor de los demás, creo que es cierta soberbia, o algo que nos ciega. Siempre me pregunto cómo me puedo olvidar de las cosas que pasaron antes, recientemente. Como nos olvidamos de cosas que, a la larga, terminan siendo inolvidables, e insufribles durante mucho tiempo más? Es una simple patología quizás. Lo cierto es que ahora, se que lo quería de antes, pero tenía motivos que hacían que, para mí, una relación no fuera viable, también se ahora que los motivos eran una porquería sin sentido, se ahora que antes, mucho antes, me había prometido reconocer el amor, y también, no dejarlo pasar.
Pero lo deje pasar, y ahora lo quiero de vuelta. Lo vi una vez, y ahora lo quiero ver siempre. Tengo planes que podrían funcionar. Cambios que debería hacer que darían resultado. Ensayos frente al espejo, pruebas y errores. Desafortunadamente, no es así como funciona. Mi descripción de la situación seguramente tiene un alter ego. Una opuesta, quizás más real, o con más fundamentos, lo que demuestra que hay varias realidades que conviven, y son diferentes, que las personas cambian, y que el dolor te hace cambiar, que algunos, para mi desgracia, aprenden y saben cuidarse por si solos(de mi).
Al final te preguntas que queda de vos? que queda de la persona que a los ojos de otros fue ,en algun tiempo (pasado, muy pasado ), alguien especial. Es una especie de involucion, de especial a regular, de regular a irrelevante. Nunca se sabe si el arbol hace ruido y todo lo demas ,son debates que nunca se cierran pero que no son importantes. Si no sos mas lo que eras ante los ojos de otro...quiere decir que desapareces? a lo mejor lo que no se ve, no necesariamente desaparece, tal vez, pasa a otro plano, aparece ...en otros ojos. y los ojos que una vez te vieron ahora miran a otro.
Diego Sale a Cenar
Trato de explicar por qué algunos nosotros recorremos las calles de Buenos Aires solitos . Buscamos el amor o una cita, un amor para toda la vida aunque dure solo un día.
Me Visitaron
martes, 11 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Año Nuevo Canciones Viejas
"Todo lo que me paso con vos parece solo un recuerdo, un recuerdo que me quiere arrastrar a un pasado que no existe, y que, a pesar de su inexistencia, pesa, como pesan los sentimientos de los demás en el alma de uno, pesan pero siguen siendo ajenos"
Estoy acá solo y escuchando las canciones que me visitan cada vez que estoy solo.
Los amigos ya se fueron y lo que pensaste que iba a durar solo un día, finalmente duro solo eso. El contestador automático me dice una y otra vez que me vas a llamar, pero mi celular sigue sin sonar, y la lista de música vuelve a empezar. Cuando uno piensa en cómo va a pasar el siguiente día, quizás sea normal pensar que mañana va a ser mejor, pero que pasa cuando pensás que lo mejor que te podía pasar ya te paso?
Pensé muchas veces en los diálogos que mantuvimos, trato de encontrar las claves. Los repito en mi cabeza. Ensayo una y otra vez las preguntas que voy a hacer en nuestra próxima conversación y tengo un cuaderno lleno de respuestas posibles, por si dudas de mí en algún modo. Escribo palabras que te convenzan de seguir conmigo, como si fuera real la relación que alguna vez tuvimos. Escucho más canciones. La melancolía es mi estado de ánimo. A veces el amor dura toda la vida, a veces solo es pensamiento, una idea que puede o no ya haberse llevado a cabo, pienso si esto que vivo es el amor o solo un consecuencia de haberlo perdido, como se pierde algo que nunca tuviste la oportunidad de preservar.
Algunos insectos viven solo un día, y podes pensar que es muy poco, pero para el bicho ese, esa es toda su vida, el no piensa en su mala suerte ni en su brevedad, él es él mismo y su naturaleza y toda la vida le pasa en ese solo día que tiene, y le alcanza para realizarse como bicho en solo ese término. Para la gente es más complicado, porque en la vida hay muchos días, y algunos días pasan y son iguales a otros, y los olvidas, pero otros días son extraordinarios y son maravillosos y querés que no se terminen nunca, pero se acaban. Y tenés que vivir con eso, el siguiente día y el siguiente. Vivís pensando en esa tarde cuando todo era mejor. A veces creo que los días malos no serian tan malos si esos días maravillosos que pasamos juntos no hubieran sido tan maravillosos.
Todo lo que me paso con vos parece solo un recuerdo, un recuerdo que me quiere arrastrar a un pasado que no existe, y que, a pesar de su inexistencia, pesa, como pesan los sentimientos de los demás en el alma de uno, pesan pero siguen siendo ajenos. Lo que siento por vos debe pesar en vos, supongo, pero solo es algo que siente otra persona, y todos saben que las personas viven su vida de acuerdo a los sentimientos propios y los ajenos con el tiempo se olvidan, como se olvidan los bichos porque solo viven un día. Y todo esto es solo para impresionarte. Lo escribí pensado vos, en vos y tu ausencia.
Escucho las canciones que suenan y torturan un poco pero parece que no hay otra manera de vivir. Morir no es mejor que vivir. Es difícil saber diferencia y por qué importa tanto. Ya no es vida esta vida, y estoy seguro que no es muerte lo que vivo pues no sentiría nada y la nada, nada es , y nada sos si sos nada, por lo tanto, es la incertidumbre, esperar por cosas que nunca van a pasar como en el infierno griego. Una gota y otra gota por toda la eternidad o un solo día, si son lágrimas es un tiempo indeterminado. Como el amor dura, duran las lágrimas, las risas sin embargo son intermitentes.
Como se revierte esto? Cuál es la canción indicada? Si siguen sonando en mis oídos las mismas de siempre aun cuando se acabo la batería. Cuando volveré a descubrir una canción nueva en la radio? quizás alguna vez si vuelvo a escuchar la radio, si afuera llueve y escucho la radio, si alguien se apiada de mí, como yo no me apiado de nadie, y me canta una canción al oído como me cantaste vos.
Las segundas partes no son buenas. Como en las películas que siempre miro, sin embargo, nada se dice sobre la bondad o inconveniencia de ver la misma película una y otra vez más, o escuchar la misma canción que compartimos hace tiempo o que me la cantes al odio otra vez y que me de gracia como cantás. No siempre las cosas son lo que parecen. Si esto parece amor es probable que no lo sea, como siempre no son amor las cosas más variadas que se parecen al amor pero no llenan. Es tal vez es mi estado de amino, y mi personalidad que tiende a opinar de todo lo que ve, que acostumbra hacer preguntas de lo mas incomodas, la que me acerca, pero no soy egoísta ni tengo malas intenciones, las preguntas siempre me las hago a mi primero aunque mis respuestas no siempre me caen bien.
Estoy acá solo y escuchando las canciones que me visitan cada vez que estoy solo.
Los amigos ya se fueron y lo que pensaste que iba a durar solo un día, finalmente duro solo eso. El contestador automático me dice una y otra vez que me vas a llamar, pero mi celular sigue sin sonar, y la lista de música vuelve a empezar. Cuando uno piensa en cómo va a pasar el siguiente día, quizás sea normal pensar que mañana va a ser mejor, pero que pasa cuando pensás que lo mejor que te podía pasar ya te paso?
Pensé muchas veces en los diálogos que mantuvimos, trato de encontrar las claves. Los repito en mi cabeza. Ensayo una y otra vez las preguntas que voy a hacer en nuestra próxima conversación y tengo un cuaderno lleno de respuestas posibles, por si dudas de mí en algún modo. Escribo palabras que te convenzan de seguir conmigo, como si fuera real la relación que alguna vez tuvimos. Escucho más canciones. La melancolía es mi estado de ánimo. A veces el amor dura toda la vida, a veces solo es pensamiento, una idea que puede o no ya haberse llevado a cabo, pienso si esto que vivo es el amor o solo un consecuencia de haberlo perdido, como se pierde algo que nunca tuviste la oportunidad de preservar.
Algunos insectos viven solo un día, y podes pensar que es muy poco, pero para el bicho ese, esa es toda su vida, el no piensa en su mala suerte ni en su brevedad, él es él mismo y su naturaleza y toda la vida le pasa en ese solo día que tiene, y le alcanza para realizarse como bicho en solo ese término. Para la gente es más complicado, porque en la vida hay muchos días, y algunos días pasan y son iguales a otros, y los olvidas, pero otros días son extraordinarios y son maravillosos y querés que no se terminen nunca, pero se acaban. Y tenés que vivir con eso, el siguiente día y el siguiente. Vivís pensando en esa tarde cuando todo era mejor. A veces creo que los días malos no serian tan malos si esos días maravillosos que pasamos juntos no hubieran sido tan maravillosos.
Todo lo que me paso con vos parece solo un recuerdo, un recuerdo que me quiere arrastrar a un pasado que no existe, y que, a pesar de su inexistencia, pesa, como pesan los sentimientos de los demás en el alma de uno, pesan pero siguen siendo ajenos. Lo que siento por vos debe pesar en vos, supongo, pero solo es algo que siente otra persona, y todos saben que las personas viven su vida de acuerdo a los sentimientos propios y los ajenos con el tiempo se olvidan, como se olvidan los bichos porque solo viven un día. Y todo esto es solo para impresionarte. Lo escribí pensado vos, en vos y tu ausencia.
Escucho las canciones que suenan y torturan un poco pero parece que no hay otra manera de vivir. Morir no es mejor que vivir. Es difícil saber diferencia y por qué importa tanto. Ya no es vida esta vida, y estoy seguro que no es muerte lo que vivo pues no sentiría nada y la nada, nada es , y nada sos si sos nada, por lo tanto, es la incertidumbre, esperar por cosas que nunca van a pasar como en el infierno griego. Una gota y otra gota por toda la eternidad o un solo día, si son lágrimas es un tiempo indeterminado. Como el amor dura, duran las lágrimas, las risas sin embargo son intermitentes.
Como se revierte esto? Cuál es la canción indicada? Si siguen sonando en mis oídos las mismas de siempre aun cuando se acabo la batería. Cuando volveré a descubrir una canción nueva en la radio? quizás alguna vez si vuelvo a escuchar la radio, si afuera llueve y escucho la radio, si alguien se apiada de mí, como yo no me apiado de nadie, y me canta una canción al oído como me cantaste vos.
Las segundas partes no son buenas. Como en las películas que siempre miro, sin embargo, nada se dice sobre la bondad o inconveniencia de ver la misma película una y otra vez más, o escuchar la misma canción que compartimos hace tiempo o que me la cantes al odio otra vez y que me de gracia como cantás. No siempre las cosas son lo que parecen. Si esto parece amor es probable que no lo sea, como siempre no son amor las cosas más variadas que se parecen al amor pero no llenan. Es tal vez es mi estado de amino, y mi personalidad que tiende a opinar de todo lo que ve, que acostumbra hacer preguntas de lo mas incomodas, la que me acerca, pero no soy egoísta ni tengo malas intenciones, las preguntas siempre me las hago a mi primero aunque mis respuestas no siempre me caen bien.
miércoles, 5 de enero de 2011
Otra vez, así como así
"Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas"
Otra vez. Así como así, pensé que estaba loco, pensé que era un capricho, pensé que hacia todo eso porque estaba jugando un juego, pero no, después de muchos días de no hablar de él, después de muchos días de no pensarlo, después de pasar por los brazos de muchos otros como él, me doy cuenta. Estoy enamorado, es la sensación en el pecho, es ese sentimiento que te baja por todo el cuerpo, una especie de reacción que empieza en el momento exacto cuando pienso que no estamos juntos, y, probablemente, nunca lo vamos a estar. Así como pasan los días, como la mañana sigue a la noche, así estoy pendiente una vez mas del teléfono, pendiente de las cosas más insignificantes, de cualquier gesto, enamorado. Con ganas de llorar, enamorado y sin esperanza de felicidad, como es el verdadero amor, no correspondido. Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas. Las canciones de amor fallido, las tardes sentado mirando por el balcón , imaginando recuerdos que recortas de historias que te contaron, tardes pensando, sonriendo un minuto, ocultando el rostro entre las manos al siguiente. Viendo pasar las parejas que caminan de la mano en frente tuyo, y pensás, cuando se volvió esta vida una expectativa. Por qué uno se vuelve confiado y se olvida?, por qué a veces te sentís tan bien, y otras veces te querés morir?, por qué cuando te sentís bien levantas la vista del piso y miras el cielo, pero nunca llegas a mirar para arriba, siempre hay algo que te detiene, siempre hay unos ojos que miran a los tuyos y siempre te distraes a mitad de camino.
Que tan lejos estará el lugar donde las personas son felices siempre?
Habrá un lugar donde esto no tenga que pasar una y otra vez? Es un problemón esto de enamorarse de la persona equivocada.
Siempre buscamos mas, somos inconformistas. Siempre queremos estar con el que más nos gusta, sin pensar que estamos entregándonos a la decisión de los demás, sin pensar que querer a alguien no implica en lo mas mínimo que la otra persona nos ame, es más, ni siquiera hay muchas chances de que se entere que existís.
Para mí, lo peor de el amor no correspondido , es pensar , casi siempre al principio, que hay algo del otro lado que nos llama, que las señales son ciertas, que es mejor creer lo que ven tus ojos, que el otro siente lo mismo por uno. Porque si uno de entrada supiera que no hay chance, seria , tal vez, más sencillo salir de esta locura, pero , a mi me pasa, me pasó ahora, al comienzo alguien estaba a mi lado en todo esto, no lo invente, no lo soñé. Alguien estaba mirándome, alguien no dijo nada cuando sonreí y suspire en un abrazo con los ojos cerrados. Todo comienza siempre de a dos (salvo quizás en la adolescencia) casi nunca son amores platónicos o ideales, siempre empiezan por algo físico, o casi siempre. Una mano en el hombro una caricia, no son señales, estoy hablando de coger, estoy hablando de pasar el domingo en pelotas, comiendo helado entre polvo y polvo, esas cosas son las que confunden. El sexo lo complica todo. Y el amor es final amargo los domingos. El ocaso de la voluntad. Es depender. Es esperar. Es llorar y finalmente entender que las cosas no son como uno las sueña, que las personas suelen ser egoístas y unos hijos de puta, pero muchas más veces , simplemente son buenas personas que no te aman.
Otra vez. Así como así, pensé que estaba loco, pensé que era un capricho, pensé que hacia todo eso porque estaba jugando un juego, pero no, después de muchos días de no hablar de él, después de muchos días de no pensarlo, después de pasar por los brazos de muchos otros como él, me doy cuenta. Estoy enamorado, es la sensación en el pecho, es ese sentimiento que te baja por todo el cuerpo, una especie de reacción que empieza en el momento exacto cuando pienso que no estamos juntos, y, probablemente, nunca lo vamos a estar. Así como pasan los días, como la mañana sigue a la noche, así estoy pendiente una vez mas del teléfono, pendiente de las cosas más insignificantes, de cualquier gesto, enamorado. Con ganas de llorar, enamorado y sin esperanza de felicidad, como es el verdadero amor, no correspondido. Siempre cuando llega el amor, viene esa sensación de que estas a punto de caerte de la silla, esa distracción constante, la apatía por el resto de las personas. Las canciones de amor fallido, las tardes sentado mirando por el balcón , imaginando recuerdos que recortas de historias que te contaron, tardes pensando, sonriendo un minuto, ocultando el rostro entre las manos al siguiente. Viendo pasar las parejas que caminan de la mano en frente tuyo, y pensás, cuando se volvió esta vida una expectativa. Por qué uno se vuelve confiado y se olvida?, por qué a veces te sentís tan bien, y otras veces te querés morir?, por qué cuando te sentís bien levantas la vista del piso y miras el cielo, pero nunca llegas a mirar para arriba, siempre hay algo que te detiene, siempre hay unos ojos que miran a los tuyos y siempre te distraes a mitad de camino.
Que tan lejos estará el lugar donde las personas son felices siempre?
Habrá un lugar donde esto no tenga que pasar una y otra vez? Es un problemón esto de enamorarse de la persona equivocada.
Siempre buscamos mas, somos inconformistas. Siempre queremos estar con el que más nos gusta, sin pensar que estamos entregándonos a la decisión de los demás, sin pensar que querer a alguien no implica en lo mas mínimo que la otra persona nos ame, es más, ni siquiera hay muchas chances de que se entere que existís.
Para mí, lo peor de el amor no correspondido , es pensar , casi siempre al principio, que hay algo del otro lado que nos llama, que las señales son ciertas, que es mejor creer lo que ven tus ojos, que el otro siente lo mismo por uno. Porque si uno de entrada supiera que no hay chance, seria , tal vez, más sencillo salir de esta locura, pero , a mi me pasa, me pasó ahora, al comienzo alguien estaba a mi lado en todo esto, no lo invente, no lo soñé. Alguien estaba mirándome, alguien no dijo nada cuando sonreí y suspire en un abrazo con los ojos cerrados. Todo comienza siempre de a dos (salvo quizás en la adolescencia) casi nunca son amores platónicos o ideales, siempre empiezan por algo físico, o casi siempre. Una mano en el hombro una caricia, no son señales, estoy hablando de coger, estoy hablando de pasar el domingo en pelotas, comiendo helado entre polvo y polvo, esas cosas son las que confunden. El sexo lo complica todo. Y el amor es final amargo los domingos. El ocaso de la voluntad. Es depender. Es esperar. Es llorar y finalmente entender que las cosas no son como uno las sueña, que las personas suelen ser egoístas y unos hijos de puta, pero muchas más veces , simplemente son buenas personas que no te aman.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Se va el 2010, nos deja
"A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria."
Es el 2010 que se va. Y como todo lo que se va, de alguna manera nos deja. Muchas cosas me pasaron este año y siempre tuve a quien decirlo, siempre hubo causantes de todo y siempre hubo personas que fueron víctimas de la circunstancia. Gente que estuvo en mi camino el 2010 y tengo la suerte de que ya se estén preparando para bancarme el 2011.
Los amigos y vecinos. Las cosas siempre cambian. Las personas vienen miran y se van. Algunas, sin embargo, hacen algo más que solo ser espectadores, muchos propusieron y muchos surtieron efecto. Estuve confundido gran parte del 2010, estuve perdido un par de veces, me aferre a personas y a sentimientos. De todos los amigos que me visitaron este año hay algunos que son nuevos, algunos que son viejos, muchos que son de siempre.
Este año un amigo chiquito leyó entre líneas en lo que escribí, y me cambio mucho la forma de ver las cosas, los colores fueron distintos y la lluvia también. Caminar y sentir el viento en la cara en Alem y Corrientes, agradecer la humedad de la ciudad y de los besos, ser libre, un ratito y de verdad. Claro que eso es solo un momento y no siempre lo mejor es lo que uno elige. Fueron unos días de darse permiso para todo. Fueron días en los que quise cuidar a alguien. Fue un año en el que quise tener todo y todo… como saben todos, no se puede. A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria. Parece que algunos tienen la capacidad de crecer, algunos que todavía no habían crecido, yo crecí hace mucho tiempo y ya no sé si queda algo mas para aprender, no sé si voy a cambiar si no cambie hasta ahora. Quizás en el 2011, quizás nunca.
Al principio de este año todo empezó en el mar, salvo una sola cosa que termino ahí, algo que me dejo con los ojos tan abiertos que no pude dormir en muchos días, incluso cuando estuve de vuelta en la ciudad. La imagen está en mí, una y otra vez se repitió este año, como para advertirme que no la voy a poder olvidar nunca más en mi vida. Y todo de donde sale? me pregunto, todo el amor que sentía y que venía de años anteriores sigue ahí, pero es inalcanzable tanto como incansable, las cosas que nunca empiezan nunca terminan, tal vez en 2011 me olvide de lo que paso en el mar, tal vez es la única manera. El corazón se me rompió este año y me engañaron antes de empezar a ser novios, y era bastante evidente que si así empezaba la cosa , no podía terminar bien, pero al final del año pudimos esclarecer que tan solo el amor no alcanza, que los tiempos podrán ser propicios pero las personas que no están juntas es porque no pueden estar juntas. Todo esto pasó un verano en el que hubo lágrimas que me dejaron por el piso, pero también pasaron otras cosas más. Este año que paso quise ser feliz con alguien que quería ser feliz conmigo, y me pareció que podía conseguirlo si sabia elegir y pensé que elegía lo que más me convenía, en lugar de enfrentar un desafío. Siempre me hubiera gustado que alguien a quien yo quería mucho y que no me quería tanto me diera la chance de estar juntos. La fantasía de que uno puede ganarse el amor del otro siempre me intrigo y pensaba, si yo tengo tantas ganas de estar con el alguien y estoy convencido de que si esa persona me diera la oportunidad yo lo haría feliz entonces si yo le daba una oportunidad a alguien entonces alguien me podría hacer feliz a mi (entonces , si entonces ,si entonces, como para ver que existe cierta lógica en esto) tenía la oportunidad y lo hice. Deje que alguien me hiciera feliz. Por supuesto, fracase, si no , no sería yo, no existirá esta página. Al final esto es lo que más me dolió, no poder hacer feliz a alguien que solo quería estar conmigo y hacerme feliz, y aunque no lo consiguió disfrute mucho el tiempo que compartimos. Y llore cuando me fui, y llore mas cuando me di cuenta que me quede sin nada.
Un día en invierno, conocí a alguien, me acuerdo bien, porque me dolía mucho un pie, y porque estaba parado en la fila para entrar al teatro y me sentí afortunado por ver a alguien y saber que quería estar con él.
Fue antes de la lluvia, que lo vi, y lo conocí, y tomamos café y compartimos una tarde y nunca más lo volví a verlo hasta este fin de año, cuando volví de un viaje, cuando extrañaba más a Buenos Aires que cualquier otra cosa. Lo vi y me vio y estuvimos comiendo juntos y tomamos helado, y me di cuenta que para volver a verlo iban a pasar otra vez las estaciones. Fue una semana en la que todo lo que podía pasar paso. Me di cuenta que estaba en con alguien y que no iba a estar más , me di cuenta que se repetía lo que no tenía que pasar mas y que era difícil pensar en poder evitarlo, como si el sexo fuera más grande que el amor. Me di cuenta que las cosas que eran antes de irme ya no eran más cuando volví, que las personas que eran jóvenes cuando me fui ya habían crecido, y estaban en otro lugar diferente y yo seguía en la misma. Pero no termino todo. Tuve la oportunidad de hablar. De decir una vez más, de pedirle a alguien, que me elija, me di cuenta que no tenía mucho que ofrecer, como si lo que me parecía prometedor al principio del año en realidad era solo ilusión, ilusión de perdedor. Está demás decir que la persona declino gentilmente mi pedido y me ofreció una amistad sincera en su lugar.
Siempre veo las cosas que me pasan como si fuera una peli, y el discurso final que hace que las personas cambien de parecer, en la vida real no dan buen resultado.
Como pasa el tiempo. Como se suspira al final del año. Cuento mentalmente los minutos felices, enseguida ya los enumere, y ahora qué?
Muchas personas me prometieron quererme y yo prometí lo mismo. Quizás es la forma de ser que tengo, siempre estoy en busca de algo, de un sentimiento que se parezca a ser feliz. Siempre junto las imágenes de las personas y me imagino finales con sonrisas, casas con parque alrededor y veranos felices, siempre hay alguien conmigo, nunca es mi fantasía estar solo. Me vengo equivocando y tengo poco tiempo para seguir equivocándome. Tendría que poder ya, a esta altura, prevenir, ver que las cosas que parecen que van a salir mal , por lo general salen mal, tendría que dejar de pensar que puedo arreglar las cosas, tendría que dejar de pensar todo el tiempo en el amor. Quizás en el 2011 lo haga.
Quizás pueda, finalmente en 2011 , salir a cenar.
Por suerte este nuevo año cambian las cosas, como cambian las cosas en los años nuevos, y como son las personas y sus promesas. En 2011 prometo estar con las personas que más quiero. Prometo estar siempre con las personas que mas me quieren. Y prometo compartir con mis amigos mi alegría ( si es que la hubiera) así como prometo compartir las experiencias que me toquen vivir. El 2011 será de búsqueda otra vez, será salir a cenar, responder las invitaciones, y conocer a las personas que dan vueltas por Buenos Aires, saber quiénes son y que me cuenten sus cuentos, como yo estoy contando los míos.
Es el 2010 que se va. Y como todo lo que se va, de alguna manera nos deja. Muchas cosas me pasaron este año y siempre tuve a quien decirlo, siempre hubo causantes de todo y siempre hubo personas que fueron víctimas de la circunstancia. Gente que estuvo en mi camino el 2010 y tengo la suerte de que ya se estén preparando para bancarme el 2011.
Los amigos y vecinos. Las cosas siempre cambian. Las personas vienen miran y se van. Algunas, sin embargo, hacen algo más que solo ser espectadores, muchos propusieron y muchos surtieron efecto. Estuve confundido gran parte del 2010, estuve perdido un par de veces, me aferre a personas y a sentimientos. De todos los amigos que me visitaron este año hay algunos que son nuevos, algunos que son viejos, muchos que son de siempre.
Este año un amigo chiquito leyó entre líneas en lo que escribí, y me cambio mucho la forma de ver las cosas, los colores fueron distintos y la lluvia también. Caminar y sentir el viento en la cara en Alem y Corrientes, agradecer la humedad de la ciudad y de los besos, ser libre, un ratito y de verdad. Claro que eso es solo un momento y no siempre lo mejor es lo que uno elige. Fueron unos días de darse permiso para todo. Fueron días en los que quise cuidar a alguien. Fue un año en el que quise tener todo y todo… como saben todos, no se puede. A lo largo del año las estaciones cambian y lo que funciona en otoño se desvanece en verano y el azul del cielo en diciembre es como sus ojos, el gris del cielo en invierno es lo que tengo en la memoria. Parece que algunos tienen la capacidad de crecer, algunos que todavía no habían crecido, yo crecí hace mucho tiempo y ya no sé si queda algo mas para aprender, no sé si voy a cambiar si no cambie hasta ahora. Quizás en el 2011, quizás nunca.
Al principio de este año todo empezó en el mar, salvo una sola cosa que termino ahí, algo que me dejo con los ojos tan abiertos que no pude dormir en muchos días, incluso cuando estuve de vuelta en la ciudad. La imagen está en mí, una y otra vez se repitió este año, como para advertirme que no la voy a poder olvidar nunca más en mi vida. Y todo de donde sale? me pregunto, todo el amor que sentía y que venía de años anteriores sigue ahí, pero es inalcanzable tanto como incansable, las cosas que nunca empiezan nunca terminan, tal vez en 2011 me olvide de lo que paso en el mar, tal vez es la única manera. El corazón se me rompió este año y me engañaron antes de empezar a ser novios, y era bastante evidente que si así empezaba la cosa , no podía terminar bien, pero al final del año pudimos esclarecer que tan solo el amor no alcanza, que los tiempos podrán ser propicios pero las personas que no están juntas es porque no pueden estar juntas. Todo esto pasó un verano en el que hubo lágrimas que me dejaron por el piso, pero también pasaron otras cosas más. Este año que paso quise ser feliz con alguien que quería ser feliz conmigo, y me pareció que podía conseguirlo si sabia elegir y pensé que elegía lo que más me convenía, en lugar de enfrentar un desafío. Siempre me hubiera gustado que alguien a quien yo quería mucho y que no me quería tanto me diera la chance de estar juntos. La fantasía de que uno puede ganarse el amor del otro siempre me intrigo y pensaba, si yo tengo tantas ganas de estar con el alguien y estoy convencido de que si esa persona me diera la oportunidad yo lo haría feliz entonces si yo le daba una oportunidad a alguien entonces alguien me podría hacer feliz a mi (entonces , si entonces ,si entonces, como para ver que existe cierta lógica en esto) tenía la oportunidad y lo hice. Deje que alguien me hiciera feliz. Por supuesto, fracase, si no , no sería yo, no existirá esta página. Al final esto es lo que más me dolió, no poder hacer feliz a alguien que solo quería estar conmigo y hacerme feliz, y aunque no lo consiguió disfrute mucho el tiempo que compartimos. Y llore cuando me fui, y llore mas cuando me di cuenta que me quede sin nada.
Un día en invierno, conocí a alguien, me acuerdo bien, porque me dolía mucho un pie, y porque estaba parado en la fila para entrar al teatro y me sentí afortunado por ver a alguien y saber que quería estar con él.
Fue antes de la lluvia, que lo vi, y lo conocí, y tomamos café y compartimos una tarde y nunca más lo volví a verlo hasta este fin de año, cuando volví de un viaje, cuando extrañaba más a Buenos Aires que cualquier otra cosa. Lo vi y me vio y estuvimos comiendo juntos y tomamos helado, y me di cuenta que para volver a verlo iban a pasar otra vez las estaciones. Fue una semana en la que todo lo que podía pasar paso. Me di cuenta que estaba en con alguien y que no iba a estar más , me di cuenta que se repetía lo que no tenía que pasar mas y que era difícil pensar en poder evitarlo, como si el sexo fuera más grande que el amor. Me di cuenta que las cosas que eran antes de irme ya no eran más cuando volví, que las personas que eran jóvenes cuando me fui ya habían crecido, y estaban en otro lugar diferente y yo seguía en la misma. Pero no termino todo. Tuve la oportunidad de hablar. De decir una vez más, de pedirle a alguien, que me elija, me di cuenta que no tenía mucho que ofrecer, como si lo que me parecía prometedor al principio del año en realidad era solo ilusión, ilusión de perdedor. Está demás decir que la persona declino gentilmente mi pedido y me ofreció una amistad sincera en su lugar.
Siempre veo las cosas que me pasan como si fuera una peli, y el discurso final que hace que las personas cambien de parecer, en la vida real no dan buen resultado.
Como pasa el tiempo. Como se suspira al final del año. Cuento mentalmente los minutos felices, enseguida ya los enumere, y ahora qué?
Muchas personas me prometieron quererme y yo prometí lo mismo. Quizás es la forma de ser que tengo, siempre estoy en busca de algo, de un sentimiento que se parezca a ser feliz. Siempre junto las imágenes de las personas y me imagino finales con sonrisas, casas con parque alrededor y veranos felices, siempre hay alguien conmigo, nunca es mi fantasía estar solo. Me vengo equivocando y tengo poco tiempo para seguir equivocándome. Tendría que poder ya, a esta altura, prevenir, ver que las cosas que parecen que van a salir mal , por lo general salen mal, tendría que dejar de pensar que puedo arreglar las cosas, tendría que dejar de pensar todo el tiempo en el amor. Quizás en el 2011 lo haga.
Quizás pueda, finalmente en 2011 , salir a cenar.
Por suerte este nuevo año cambian las cosas, como cambian las cosas en los años nuevos, y como son las personas y sus promesas. En 2011 prometo estar con las personas que más quiero. Prometo estar siempre con las personas que mas me quieren. Y prometo compartir con mis amigos mi alegría ( si es que la hubiera) así como prometo compartir las experiencias que me toquen vivir. El 2011 será de búsqueda otra vez, será salir a cenar, responder las invitaciones, y conocer a las personas que dan vueltas por Buenos Aires, saber quiénes son y que me cuenten sus cuentos, como yo estoy contando los míos.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Viaje a la Esperanza (no es optimismo)
"... Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no."
A veces, pensás que cuando la tormenta se calme y el gris del cielo sea azul, y el gris de tu corazón sea un poco menos gris, que cuando el momento de claridad este adelante tuyo, no solo lo vas a reconocer, sino que también le vas a dar la bienvenida, te vas a aferrar y la etapa de felicidad que vos mereces, finalmente, te va a llegar. Vas a ser Feliz. Vas a hacer Feliz (a alguien que es mejor persona que vos). Por lo menos es lo que a uno le enseñan, que después de la tormenta siempre llega la calma. La esperanza es nuestro último bote. Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no.
Pero aun con todo lo mal que nos sentimos, la cantidad de helado ingerido y las deudas de tarjeta de crédito contraídas en pos de un bienestar material, aun así, siempre volvemos a enamorarnos. Siempre cometemos el mismo error.
Pasamos por la vida de las personas y no reparamos que quizás surtimos el mismo efecto en ellas que el que ellas (bueno, ellos) surten en nosotros. Lo que quiero decir, es que toda esta miseria que acumulamos, digo, todo este amor que sentimos y no nos correspondieron, puede, o podría haber sido, equivalente el sufrimiento, perdón, amor, que sintió algún incauto por nosotros. La duda es la siguiente, cuando me siento mal porque el amor de mi vida se murió, o cuando deseamos que el amor de nuestra vida estuviera muerto, que son cosas bastante diferentes conceptualmente hablando, si bien tienen un punto de encuentro, un gran pu(n)to en común, estamos ahí solos, sufrientes, en compañía de la ausencia de alguien amado (prefiero el estado de viudez, sinceramente), cuando estamos solos y no es por nuestra elección, es justo tener una relación con alguien más?.
Es sabido que luego de un gran amor (no correspondido) viene un periodo de duelo, a veces pensamos que se terminó, y sonreímos y vemos que el sol sale y comemos medialunas a la mañana, y decidimos salir a salir con alguien, por supuesto termina mal. Causa dolor al pobre tipo que se pensó que éramos normales, y uno, en general, se da cuenta que no había superado nada.
Otras veces, cuando superaste todos los hombres de tu pasado, cuando te va bien en la vida, cuando no necesitas nada, sentís que necesitas necesitar, sentís que estás listo para querer a alguien, y le rezas a la virgen desatanudos para que esta vez consigas el hombre indicado. Es bien sabido que cuando alguien se recupera, se vuelve un poco inestable, pasas de un estado en el que sentías todo el tiempo, a no sentir nada (porque es del conocimiento popular que la nada asusta) Cuando es esa época en la que no pasa nada, y nada es lo único que pasa en tu vida, se te ocurre que algo debería estar pasando.
El sufrimiento, la rabia, el llanto, el insomnio, el dolor en general, son sentimientos que nos pasan, que tienen lugar en nuestra vida, pensar siempre en alguien que no nos ama es en definitiva pensar siempre en alguien. Ya no está el que siempre faltaba, ya no nos falta, su ausencia no está presente en nuestros días, y el helado solo lo pedimos para ver una peli el domingo con alguna amiga. Es el momento de estar solo, o, en la vida del puto, es el momento de ponerse de novio con alguien que nos gusta, alguien a quien queremos, alguien que no nos puede hacer sufrir, alguien que nos quiere con locura, y que nos parece tierno, alguien que es presumiblemente una buena persona, alguien a quien no amamos.
Antes que estar con alguien a quien no amamos nos convencemos de que lo amamos, claro no somos monstruos, cometemos un error. Le damos una oportunidad a alguien que nos quiere, como no nos la dieron a nosotros, damos a alguien la oportunidad de que gane nuestro amor, como siempre soñamos que él nos la hubiera dado. Es bien sabido, que cuando cualquiera de nosotros esta de novio, es una especie de imán, para los hombres que nos ven pasar caminando de la mano con un lindo muchacho. Es sabido que hombres más bellos que tu novio van a tratar de seducirte, es sabido que cuando estés de novio con alguien simple y que te quiere, alguien, de lo menos indicado, se te va a cruzar por la calle y te vas a enamorar. Es obvio, que si te pones de novio con alguien a quien no amas, vas a ser infiel, vas a provocar dolor en el que nos quiere. Vamos a demostrar que no amamos al que está al lado nuestro.
Tenemos quien nos quiere, y promete amarnos, tenemos al que estamos seguros es el más conveniente, tenemos la seguridad de que es posible “llegar a querer a alguien” y tenemos a un loquito que de repente te mueve el piso. Alguien que no sabes que puede pasar con él pero querés averiguarlo, alguien que sentís puede terminar de la peor manera, pero no importa.
Querés dejar al que no amas, por uno al que no conoces. Sabes que el que te quiere va a aceptar con resignación si lo dejas, como vos te resignabas a ser solo el amigo del hombre de tus sueños, haces sufrir, sentís culpa.
Hoy viajaba en el tren, un tren lleno de gente como son los trenes a las 9 de la mañana, y entre toda la gente, trataba de ver cual estaría feliz y cual simplemente resignada a la vida que le toco. Miraba la foto de una chica con una sonrisa de oreja a oreja, que estaba pegada en el vagón, y decía algo así como, “Ayúdanos a Encontrarla” y el número de Missing Children, la chica tiene 18 años y nadie sabe dónde está, en la foto se la veía feliz. Me pregunto si podre poner un cartel para que la gente me ayude a encontrarme. Me pregunto si la vida es simplemente incertidumbre o si estoy perdido momentáneamente, un momento largo, eso sí.
Existe la posibilidad de que esto sea una etapa. Cuando estaba mal y triste y solo y etc., pensaba que cuando esa etapa pasara las cosas iban a hacer, de alguna manera, mejores, cuando el tren llego a la estación, baje y tome el subte, me preocupe por no morir aplastado y me preocupe por encontrar un espacio para aguantar el viaje. Eso es lo que hacemos, tratar de acomodarnos en el lugar más cómodo del vagón para pasar el viaje lo mejor posible. Las caras de la gente van cambiando, siempre es gente distinta, pero es la misma gente, son iguales no tienen cara, te rodean y un poco te oprimen, pero estas acostumbrado. Las fotos en las paredes son de gente perdida, gente que no va a aparecer más, en tu vida.
Hablo con los amigos y vecinos, hablo de los amantes y los novios del pasado, un pasado que no es compatible con la esperanza. Después del subte Salí a la luz y el sol de una primavera que no me hace sentir bien para nada, no veo ni un pajarito, ni una mariposa, ni el amor esta en el aire, veo que cada vez es más difícil decidir, creo que todo pasa por mí. Siento que se acerca otra vez ese tiempo, ese tiempo cuando vez caer las cosas que te rodean, ves que se va despejando el camino, pero también te das cuenta que te vas quedando solo, ves que, otra vez, la esperanza está ahí, lista para ser tu último recurso.
A veces, pensás que cuando la tormenta se calme y el gris del cielo sea azul, y el gris de tu corazón sea un poco menos gris, que cuando el momento de claridad este adelante tuyo, no solo lo vas a reconocer, sino que también le vas a dar la bienvenida, te vas a aferrar y la etapa de felicidad que vos mereces, finalmente, te va a llegar. Vas a ser Feliz. Vas a hacer Feliz (a alguien que es mejor persona que vos). Por lo menos es lo que a uno le enseñan, que después de la tormenta siempre llega la calma. La esperanza es nuestro último bote. Si la esperanza es lo último que se pierde, quiere decir que ya intentamos todo lo posible y fracasamos, quiere decir que perdimos todo lo demás y lo último que queda es algo abstracto, un concepto, una especie de sentimiento pero no.
Pero aun con todo lo mal que nos sentimos, la cantidad de helado ingerido y las deudas de tarjeta de crédito contraídas en pos de un bienestar material, aun así, siempre volvemos a enamorarnos. Siempre cometemos el mismo error.
Pasamos por la vida de las personas y no reparamos que quizás surtimos el mismo efecto en ellas que el que ellas (bueno, ellos) surten en nosotros. Lo que quiero decir, es que toda esta miseria que acumulamos, digo, todo este amor que sentimos y no nos correspondieron, puede, o podría haber sido, equivalente el sufrimiento, perdón, amor, que sintió algún incauto por nosotros. La duda es la siguiente, cuando me siento mal porque el amor de mi vida se murió, o cuando deseamos que el amor de nuestra vida estuviera muerto, que son cosas bastante diferentes conceptualmente hablando, si bien tienen un punto de encuentro, un gran pu(n)to en común, estamos ahí solos, sufrientes, en compañía de la ausencia de alguien amado (prefiero el estado de viudez, sinceramente), cuando estamos solos y no es por nuestra elección, es justo tener una relación con alguien más?.
Es sabido que luego de un gran amor (no correspondido) viene un periodo de duelo, a veces pensamos que se terminó, y sonreímos y vemos que el sol sale y comemos medialunas a la mañana, y decidimos salir a salir con alguien, por supuesto termina mal. Causa dolor al pobre tipo que se pensó que éramos normales, y uno, en general, se da cuenta que no había superado nada.
Otras veces, cuando superaste todos los hombres de tu pasado, cuando te va bien en la vida, cuando no necesitas nada, sentís que necesitas necesitar, sentís que estás listo para querer a alguien, y le rezas a la virgen desatanudos para que esta vez consigas el hombre indicado. Es bien sabido que cuando alguien se recupera, se vuelve un poco inestable, pasas de un estado en el que sentías todo el tiempo, a no sentir nada (porque es del conocimiento popular que la nada asusta) Cuando es esa época en la que no pasa nada, y nada es lo único que pasa en tu vida, se te ocurre que algo debería estar pasando.
El sufrimiento, la rabia, el llanto, el insomnio, el dolor en general, son sentimientos que nos pasan, que tienen lugar en nuestra vida, pensar siempre en alguien que no nos ama es en definitiva pensar siempre en alguien. Ya no está el que siempre faltaba, ya no nos falta, su ausencia no está presente en nuestros días, y el helado solo lo pedimos para ver una peli el domingo con alguna amiga. Es el momento de estar solo, o, en la vida del puto, es el momento de ponerse de novio con alguien que nos gusta, alguien a quien queremos, alguien que no nos puede hacer sufrir, alguien que nos quiere con locura, y que nos parece tierno, alguien que es presumiblemente una buena persona, alguien a quien no amamos.
Antes que estar con alguien a quien no amamos nos convencemos de que lo amamos, claro no somos monstruos, cometemos un error. Le damos una oportunidad a alguien que nos quiere, como no nos la dieron a nosotros, damos a alguien la oportunidad de que gane nuestro amor, como siempre soñamos que él nos la hubiera dado. Es bien sabido, que cuando cualquiera de nosotros esta de novio, es una especie de imán, para los hombres que nos ven pasar caminando de la mano con un lindo muchacho. Es sabido que hombres más bellos que tu novio van a tratar de seducirte, es sabido que cuando estés de novio con alguien simple y que te quiere, alguien, de lo menos indicado, se te va a cruzar por la calle y te vas a enamorar. Es obvio, que si te pones de novio con alguien a quien no amas, vas a ser infiel, vas a provocar dolor en el que nos quiere. Vamos a demostrar que no amamos al que está al lado nuestro.
Tenemos quien nos quiere, y promete amarnos, tenemos al que estamos seguros es el más conveniente, tenemos la seguridad de que es posible “llegar a querer a alguien” y tenemos a un loquito que de repente te mueve el piso. Alguien que no sabes que puede pasar con él pero querés averiguarlo, alguien que sentís puede terminar de la peor manera, pero no importa.
Querés dejar al que no amas, por uno al que no conoces. Sabes que el que te quiere va a aceptar con resignación si lo dejas, como vos te resignabas a ser solo el amigo del hombre de tus sueños, haces sufrir, sentís culpa.
Hoy viajaba en el tren, un tren lleno de gente como son los trenes a las 9 de la mañana, y entre toda la gente, trataba de ver cual estaría feliz y cual simplemente resignada a la vida que le toco. Miraba la foto de una chica con una sonrisa de oreja a oreja, que estaba pegada en el vagón, y decía algo así como, “Ayúdanos a Encontrarla” y el número de Missing Children, la chica tiene 18 años y nadie sabe dónde está, en la foto se la veía feliz. Me pregunto si podre poner un cartel para que la gente me ayude a encontrarme. Me pregunto si la vida es simplemente incertidumbre o si estoy perdido momentáneamente, un momento largo, eso sí.
Existe la posibilidad de que esto sea una etapa. Cuando estaba mal y triste y solo y etc., pensaba que cuando esa etapa pasara las cosas iban a hacer, de alguna manera, mejores, cuando el tren llego a la estación, baje y tome el subte, me preocupe por no morir aplastado y me preocupe por encontrar un espacio para aguantar el viaje. Eso es lo que hacemos, tratar de acomodarnos en el lugar más cómodo del vagón para pasar el viaje lo mejor posible. Las caras de la gente van cambiando, siempre es gente distinta, pero es la misma gente, son iguales no tienen cara, te rodean y un poco te oprimen, pero estas acostumbrado. Las fotos en las paredes son de gente perdida, gente que no va a aparecer más, en tu vida.
Hablo con los amigos y vecinos, hablo de los amantes y los novios del pasado, un pasado que no es compatible con la esperanza. Después del subte Salí a la luz y el sol de una primavera que no me hace sentir bien para nada, no veo ni un pajarito, ni una mariposa, ni el amor esta en el aire, veo que cada vez es más difícil decidir, creo que todo pasa por mí. Siento que se acerca otra vez ese tiempo, ese tiempo cuando vez caer las cosas que te rodean, ves que se va despejando el camino, pero también te das cuenta que te vas quedando solo, ves que, otra vez, la esperanza está ahí, lista para ser tu último recurso.
sábado, 14 de agosto de 2010
El chico que podía llorar.
“…al fin todos te iban a mirar distinto, porque ibas a estar de la mano del hombre perfecto. Cuando pensabas que la peleas y las lagrimas , aunque frecuentes, eran, apenas, pasajeras. Pensabas en la suerte que tenias en haber conseguido el amor de tu vida ( el que solo duró un año. Quizás la vida solo dura un año )”
Cuando pasa mucho mucho tiempo, cuando realmente te acostumbras a la tristeza, al dolor o la ausencia, o ( como en mi caso) a todo eso junto, realmente convivís con vos mismo en paz(por llamarlo de alguna manera), calmado, sin estar pendiente de alguna mejora, tus motivos para la miseria están a la vista, están bien identificados, y todos conocen tus respuestas amargas cuando temas relacionados al corazón surgen. Pensás que los mejores años de la vida ya pasaron, y tenés dos alternativas, recordar todos los años que viviste en la inocencia, los años en los que estabas ajeno, los años en los que sufrías por que no te gustaban las chicas, cuando todavía no sabias que sufrir , realmente sufrir todavía te esperaba de la mano del verdadero amor. La etapa en la que te reías hasta caer al piso, te emborrachabas ( sin razón alguna, no como ahora), te drogabas y usabas la plata que te daban los tíos, hermanos mayores, y padres sin importar el lunes, solo vivías feliz, sin importar mañana, no tenias fantasías del futuro, no tenias fantasías aterradoras del futuro. La otra opción es aferrarte a esos días, a esos momentos, en los que pensabas que al fin habías encontrado el amor, pensabas que al fin todos te iban a mirar distinto, porque ibas a estar de la mano del hombre perfecto. Cuando pensabas que la peleas y las lagrimas , aunque frecuentes, eran, apenas, pasajeras. Pensabas en la suerte que tenias en haber conseguido el amor de tu vida ( el que solo duro un año. Quizás la vida solo dura un año ). Tenés esas dos etapas de felicidad. La inocencia de cuando sos joven ,un niño y la inocencia/ceguera que produce el encanto que el hombre hermoso nos genera. En cualquier caso, siempre elegimos recordar el tiempo de nuestra vida, en el estamos de a dos, borramos los recuerdos de nuestra soledad sana. Nos quedan esos recuerdos, que nos hacen llorar durante esta etapa ( eternidad) que nos toca vivir cuando estamos en el limbo de la vida, cuando el amor no esta. Cuando es un recuerdo, cuando es una realidad que no podemos alcanzar. Muy pocas veces tenemos la suerte de que el amor de nuestra vida muera en nuestros brazos durante la fiesta de casamiento. La mayoría de la veces vemos como nuestra pareja se va desmembrando ( lo cual no es difícil , solo se trata de dos miembros), vemos como perdemos el amor que conseguimos. Saber que es el amor, de que se trata, lo feliz que somos cuando somos felices es una maldición. Es como una pequeña tortura en tu corazón, que solo sentís vos, que nadie ve desde afuera, ni siquiera el torturador. Los recuerdos de la inocencia nos hacen llorar, añorar, incluso perdonar a veces. Lloramos escuchando las canciones que compartíamos, lloramos mucho tiempo del día, durante todos los días, al principio. Luego solo cuando miramos una película, el sábado a la tarde en el Arteplex de Belgrano.
Tenés esas ganas de llorar, que te llevan a pasarte todo una tarde mirando esa serie en la que las personas rubias y con ojos claros mueren de la manera mas imaginativa y triste, y pensar que es la muerte la que separa a los amantes te hace llorar. Tal vez es mejor no pensar en el porque . Porque si pensamos quizás lleguemos a la conclusión que llorar una perdida irreparable es mejor que llorar por las decisiones que se toman con respecto a la vida, llorar por una muerte que nos asalta por sorpresa, es noble. Uno aprende rápido a clasificar que día de la semana es el que nos trae mas tristeza, cual es el mas indicado para beber, cual para mirar la tele solo ,y cual de tus amigos es el que te va a abrazar mientras sollozas . A veces pasa tanto tiempo viviendo así que las lagrimas son parte de tu vida.
Pero, a veces te sorprende la noche y vos que no lloraste en todo el día, y miras para todos lados, te preguntas si alguien lo notó, y te dormís. A veces lo que pensás que nunca va a terminar, termina. El dolor, y las lagrimas también se acaban, como se acaba la felicidad, como se cierran los ojos cuando vamos a dormir. Dejamos de llorar/ser felices porque en algún lugar de nuestra alma ( gay) sabemos que tanto las lagrimas como el amor van a llegar a nuestra vida eventualmente otra vez.
Es difícil, no lo podes creer, pero a veces miras una temporada completa de Grey’s Anatomy y no lloras ni una vez. Y da miedo pensar, por un lado superamos esa persona que pensábamos nunca olvidar. Nos da pánico pero el amor que era tan grande, tan grande como el dolor que nos causo al dejarnos, se va, se desvanece , se olvida. Por qué? Por fin hicimos caso a todos, y nos olvidamos del hijo de puta? O será que maduramos, será que la calvicie no es la única consecuencia de pasar los treinta? En mi caso, estoy asustado . Tanto amor, tantas paginas escritas sobre el amor no correspondido, tantas lagrimas en el teclado, tantas alergias que justificaron tantas tardes con la nariz chorreando y los ojos mas rojos que los de un hippie de la FUA, tanto dolor… ya no esta? Donde se fue? Y por que? Ya no lloro, George se murió todo desfigurado y a mi no se me movió un pelo ( de la sien). Donde se fue ese sentimiento? Pocas respuestas me vienen a la cabeza. Pocas. No quiero, en realidad, pensar que puede ser esto. Esta tranquilidad de que la vida es mas compleja de lo que parece. Esta sensación es la sensación de los nuevos amores tal vez. La nueva fantasía. Por suerte, mi calvicie ( y mis 33 años) me hacen cauto. Tanto como para no hacerme mas preguntas por hoy.
Cuando pasa mucho mucho tiempo, cuando realmente te acostumbras a la tristeza, al dolor o la ausencia, o ( como en mi caso) a todo eso junto, realmente convivís con vos mismo en paz(por llamarlo de alguna manera), calmado, sin estar pendiente de alguna mejora, tus motivos para la miseria están a la vista, están bien identificados, y todos conocen tus respuestas amargas cuando temas relacionados al corazón surgen. Pensás que los mejores años de la vida ya pasaron, y tenés dos alternativas, recordar todos los años que viviste en la inocencia, los años en los que estabas ajeno, los años en los que sufrías por que no te gustaban las chicas, cuando todavía no sabias que sufrir , realmente sufrir todavía te esperaba de la mano del verdadero amor. La etapa en la que te reías hasta caer al piso, te emborrachabas ( sin razón alguna, no como ahora), te drogabas y usabas la plata que te daban los tíos, hermanos mayores, y padres sin importar el lunes, solo vivías feliz, sin importar mañana, no tenias fantasías del futuro, no tenias fantasías aterradoras del futuro. La otra opción es aferrarte a esos días, a esos momentos, en los que pensabas que al fin habías encontrado el amor, pensabas que al fin todos te iban a mirar distinto, porque ibas a estar de la mano del hombre perfecto. Cuando pensabas que la peleas y las lagrimas , aunque frecuentes, eran, apenas, pasajeras. Pensabas en la suerte que tenias en haber conseguido el amor de tu vida ( el que solo duro un año. Quizás la vida solo dura un año ). Tenés esas dos etapas de felicidad. La inocencia de cuando sos joven ,un niño y la inocencia/ceguera que produce el encanto que el hombre hermoso nos genera. En cualquier caso, siempre elegimos recordar el tiempo de nuestra vida, en el estamos de a dos, borramos los recuerdos de nuestra soledad sana. Nos quedan esos recuerdos, que nos hacen llorar durante esta etapa ( eternidad) que nos toca vivir cuando estamos en el limbo de la vida, cuando el amor no esta. Cuando es un recuerdo, cuando es una realidad que no podemos alcanzar. Muy pocas veces tenemos la suerte de que el amor de nuestra vida muera en nuestros brazos durante la fiesta de casamiento. La mayoría de la veces vemos como nuestra pareja se va desmembrando ( lo cual no es difícil , solo se trata de dos miembros), vemos como perdemos el amor que conseguimos. Saber que es el amor, de que se trata, lo feliz que somos cuando somos felices es una maldición. Es como una pequeña tortura en tu corazón, que solo sentís vos, que nadie ve desde afuera, ni siquiera el torturador. Los recuerdos de la inocencia nos hacen llorar, añorar, incluso perdonar a veces. Lloramos escuchando las canciones que compartíamos, lloramos mucho tiempo del día, durante todos los días, al principio. Luego solo cuando miramos una película, el sábado a la tarde en el Arteplex de Belgrano.
Tenés esas ganas de llorar, que te llevan a pasarte todo una tarde mirando esa serie en la que las personas rubias y con ojos claros mueren de la manera mas imaginativa y triste, y pensar que es la muerte la que separa a los amantes te hace llorar. Tal vez es mejor no pensar en el porque . Porque si pensamos quizás lleguemos a la conclusión que llorar una perdida irreparable es mejor que llorar por las decisiones que se toman con respecto a la vida, llorar por una muerte que nos asalta por sorpresa, es noble. Uno aprende rápido a clasificar que día de la semana es el que nos trae mas tristeza, cual es el mas indicado para beber, cual para mirar la tele solo ,y cual de tus amigos es el que te va a abrazar mientras sollozas . A veces pasa tanto tiempo viviendo así que las lagrimas son parte de tu vida.
Pero, a veces te sorprende la noche y vos que no lloraste en todo el día, y miras para todos lados, te preguntas si alguien lo notó, y te dormís. A veces lo que pensás que nunca va a terminar, termina. El dolor, y las lagrimas también se acaban, como se acaba la felicidad, como se cierran los ojos cuando vamos a dormir. Dejamos de llorar/ser felices porque en algún lugar de nuestra alma ( gay) sabemos que tanto las lagrimas como el amor van a llegar a nuestra vida eventualmente otra vez.
Es difícil, no lo podes creer, pero a veces miras una temporada completa de Grey’s Anatomy y no lloras ni una vez. Y da miedo pensar, por un lado superamos esa persona que pensábamos nunca olvidar. Nos da pánico pero el amor que era tan grande, tan grande como el dolor que nos causo al dejarnos, se va, se desvanece , se olvida. Por qué? Por fin hicimos caso a todos, y nos olvidamos del hijo de puta? O será que maduramos, será que la calvicie no es la única consecuencia de pasar los treinta? En mi caso, estoy asustado . Tanto amor, tantas paginas escritas sobre el amor no correspondido, tantas lagrimas en el teclado, tantas alergias que justificaron tantas tardes con la nariz chorreando y los ojos mas rojos que los de un hippie de la FUA, tanto dolor… ya no esta? Donde se fue? Y por que? Ya no lloro, George se murió todo desfigurado y a mi no se me movió un pelo ( de la sien). Donde se fue ese sentimiento? Pocas respuestas me vienen a la cabeza. Pocas. No quiero, en realidad, pensar que puede ser esto. Esta tranquilidad de que la vida es mas compleja de lo que parece. Esta sensación es la sensación de los nuevos amores tal vez. La nueva fantasía. Por suerte, mi calvicie ( y mis 33 años) me hacen cauto. Tanto como para no hacerme mas preguntas por hoy.
viernes, 30 de julio de 2010
Siempre se esta volviendo
"...Más conviene ocultar ese rasgo de nuestro carácter (como si uno cambiara en función de otro, como si pudiéramos suprimir quienes somos individualmente, para que nuestro individuo deje de ser individual y sea compuesto, que es el único estado que nos hace colectivos, o sea aceptables para este arca de Noé en que se transforma la vida cuando tenés muchos amigos de mas treinta años.)"
Es difícil tener la valentía de disfrutar y es que es muy difícil aceptar las cosas buenas. Desconfías, y desconfías. Ya te engañaron en el pasado, no hablo de los cuernos que tenés en el medio de la frente, esos les tocaron a más de uno en más de una oportunidad, hablo del engaño que es decepción. Conoces a alguien nuevo, lo ves, te ve, lo tenés todo nuevo, todo por delante. Te llama, en justa medida, te dice que le gustas mucho y te susurra cosas al oído, casi por equivocación va diciendo que te extraña con frases del estilo:”ayer pensé en vos”, y te asustas. Pensas que es un tarado, pensas que tenés todas las ganas de entregarte y de que las cosas sean fabulosas. Pero sabes, siempre sabes, que al final, todo te va a decepcionar, y en el mejor de los casos no te va a romper el corazón, aunque es muy probable que sí. Cómo protegerse de lo que es desconocido?, es un asunto importantísimo, es lo que hace que tanta gente permanezca aislada y tema a lo que no puede ver, y que está del otro lado de cualquier puerta, a la vuelta de cualquier esquina de cualquier pasillo de cualquier empresa donde trabajes o entre las góndolas de un Coto que te hacia el 5% de descuento los martes. Es un temor bastante estándar y comprensible. Casi que no tenés que ir a terapia y lo solucionas con una conexión a internet y el teléfono de (en mi caso) Los Tres Dragones. Te quedas en tu casa y listo.
El temor a lo que reconoces fácilmente, a lo que es familiar ( ojo , no es el miedo a tu Tía Lita y sus lunares, lo familiar quiere decir lo que ya experimentaste con anterioridad), el miedo a un sentimiento que ya sufriste (en el buen/ pésimo y verdadero sentido de la palabra ) y que, sabes, es capaz de abrirte el pecho y sacarte el corazón, para clavarlo en un estaca en el medio del camino , para dejarlo como advertencia para los viajeros de todo el mundo que se arriesgan a ese camino desconocido/conocido. No sos capaz de volver a confiar, no ahora, ni tampoco después. La confianza solo llega al final, al final final, a final “es hora de que hablemos “final, cuando no pensabas en el final. Cuando el miedo parecía vencido. Al principio tenés terror a enamorarte, sobre todo si no sabes si lo que el pibe te está diciendo es verdad. Seguramente es verdad, pero es sencillamente imposible para las personas (y para los putos más aún) atenerse a las palabras de otra persona, cuando alguien te dice que ayer pensó en vos, por dios, lo más probable es que estaba al medio día comiendo las sobras del día anterior, de una cena que te preparo y vos te desviviste por elogiar y simplemente se acordó de vos, pero, claro, no es sencillo. Uno piensa, ah (sonido de suspiro) me extraña! O, la mas de las veces, Ah! (sonido de Psycho) me extraña!, y corres la cortina del baño desesperado para ver si lo tenés ahí, metido en el baño, a punto de liquidarte con la baguete que compraste vos en esa panadería artesanal/careta , pero que se puso igual de dura que la compras en el chino. Tenés miedo de que alguien te quiera, querés que te quieran, pero por un motivo (el que recién vas a vislumbrar al cuarto año de terapia) pensas que es mentira.
Pensas que es mejor hacer todo lo posible para desalentar al pobre tipo que la vida, irónicamente, puso enfrente tuyo justo después de que te dieron el alta en el Moyano, después de la depresión causada por tu último “amor de tu vida”. Y haces todo lo que está a tu alcance para interponerte entre el pobre diablo interesado en vos y…vos mismo. Te convertís en tu propio guardián armado, que no deja acercarse a nadie sospechoso, te convertís en tu único amigo, el que te va a decir la verdad imparcialmente aunque sea la más terrible, te convertís en tu vieja, que te da de comer todo el tiempo, como medida irrefutable para hacerte sentir mejor, te convertís en tu psiquiatra, y te auto medicas para calmarte. Y así, con vos como tu propio ejército privado, te alistas para dar batalla, la última gran batalla de tu vida (o por lo menos hasta el mes que viene cuando te toca empezar el gym para prepararte para el verano), la batalla para evitar ser lastimado.
Todos sabemos, que uno se cruza con buena y mala gente en la vida, y cuando digo que es gente buena y mala, no quiero decir que te encontras con gente buena alguna vez y después en una oportunidad distinta te cruzas con alguien que es malo, hablo que de las personas que uno se cruza, todos, son buenos y malos a la misma vez. Todos son unos panes de dios, pero también pueden atropellarte con su auto. Cualquiera puede hacerte reír, y al siguiente minuto, puede herirte tanto que no pares de llorar hasta la próxima estación del año. Pero a lo mejor lo que me pasa ahora, digamos en estos días, es encontrarme una y otra vez a las mismas dos personas, bueno una es la misma, y la otra es la misma persona en muchas. La misma persona que va y viene, y va y va y vuelve a ir, y cuando pensas que va, es que se va pero después viene y la segunda persona son los hombres con buena voluntad de acercarse a mí, sin conocer la existencia de la primera persona (y tampoco de la primera persona del singular, o sea yo y mis disfunciones). Protegerse, prevenir, cuidarse de no cometer el mismo error dos (o 18) veces, esperar, ubicarse, llamarse a conciencia, cualquier excusa es válida, lo importante es no exponerse. No amar.
Tengo un amigo que va a los saunas (y cuando digo un amigo lo digo en serio, no estoy hablando de mi mismo), y al parecer es capaz de tener sexo sin siquiera pronunciar palabra. Y yo me pregunto: Por qué necesito hacerle tantas preguntas a las personas? Qué es lo que quiero saber? Si en definitiva el resultado es el mismo, conocer a una persona antes de acostarte parece ser lo PC de esta coyuntura social, donde todos quieren que se nos respete, tratando de asumir posturas que los heterosexuales abandonaron hace décadas , si es que alguna vez las tuvieron, me refiero a las conductas sexuales.
Uno trata de mantenerse a salvo aunque no está bien visto que tengas esa mirada irónica y el sarcasmo aflorando cada tres palabras. Mas conviene ocultar ese rasgo de nuestro carácter (como si uno cambiara en función de otro, como si pudiéramos suprimir quienes somos individualmente, para que nuestro individuo deje de ser individual y sea compuesto, que es el único estado que nos hace colectivos, o sea aceptables para este arca de Noé en que se transforma la vida cuando tenés muchos amigos de mas treinta años.)
Conocer los sentimientos de los demás puede ser contraproducente, pueden ocurrir dos cosas, primero, puede pasar que te guste alguien mucho, y luego cuando hablas es un perfecto imbécil, lo que no es malo, cuando los muchachos son bellos y tontitos son fáciles, es sencillo descubrir cuáles son sus necesidades (nunca mejor dicho) básicas. Podes entablar una relación, que por lo general dura una cantidad de días inversamente proporcional al grado de satisfacción sexual alcanzado. Y cuando pasa, estas contento, porque pensas que alguien menos afortunado que vos lo debe estar disfrutando en lugar tuyo en ese momento. Cuando conoces a alguien y tiene es personalidad especial que te divierte. Esa cualidad que te interesa, leyó los libros que vos leíste, le gustan las mismas películas, etc., etc., (ETC; ETC; ETC; ETC; ETC), Cuando te encontras con uno de esos, es inevitable pensar, en el final, el indefectible final que llegara, solo por el hecho de que realmente te gusta y querés conocerlo aun mas. Si vos sos lo suficientemente inteligente para desistir de una relación con alguien porque sabes que hay muchos aspectos que no te convienen, si además le sumas que la persona que te gusta es lo suficientemente inteligente como para terminar una relación con alguien (como vos) que en muchos aspectos no es favorable, esto da como resultado que existe el doble de posibilidades de que la relación termine. Por lo tanto, para ahorrar tiempo y lágrimas es mejor no involucrarse. Buenos así no es la (mi) vida. Siempre volvemos (a equivocarnos).
Es difícil tener la valentía de disfrutar y es que es muy difícil aceptar las cosas buenas. Desconfías, y desconfías. Ya te engañaron en el pasado, no hablo de los cuernos que tenés en el medio de la frente, esos les tocaron a más de uno en más de una oportunidad, hablo del engaño que es decepción. Conoces a alguien nuevo, lo ves, te ve, lo tenés todo nuevo, todo por delante. Te llama, en justa medida, te dice que le gustas mucho y te susurra cosas al oído, casi por equivocación va diciendo que te extraña con frases del estilo:”ayer pensé en vos”, y te asustas. Pensas que es un tarado, pensas que tenés todas las ganas de entregarte y de que las cosas sean fabulosas. Pero sabes, siempre sabes, que al final, todo te va a decepcionar, y en el mejor de los casos no te va a romper el corazón, aunque es muy probable que sí. Cómo protegerse de lo que es desconocido?, es un asunto importantísimo, es lo que hace que tanta gente permanezca aislada y tema a lo que no puede ver, y que está del otro lado de cualquier puerta, a la vuelta de cualquier esquina de cualquier pasillo de cualquier empresa donde trabajes o entre las góndolas de un Coto que te hacia el 5% de descuento los martes. Es un temor bastante estándar y comprensible. Casi que no tenés que ir a terapia y lo solucionas con una conexión a internet y el teléfono de (en mi caso) Los Tres Dragones. Te quedas en tu casa y listo.
El temor a lo que reconoces fácilmente, a lo que es familiar ( ojo , no es el miedo a tu Tía Lita y sus lunares, lo familiar quiere decir lo que ya experimentaste con anterioridad), el miedo a un sentimiento que ya sufriste (en el buen/ pésimo y verdadero sentido de la palabra ) y que, sabes, es capaz de abrirte el pecho y sacarte el corazón, para clavarlo en un estaca en el medio del camino , para dejarlo como advertencia para los viajeros de todo el mundo que se arriesgan a ese camino desconocido/conocido. No sos capaz de volver a confiar, no ahora, ni tampoco después. La confianza solo llega al final, al final final, a final “es hora de que hablemos “final, cuando no pensabas en el final. Cuando el miedo parecía vencido. Al principio tenés terror a enamorarte, sobre todo si no sabes si lo que el pibe te está diciendo es verdad. Seguramente es verdad, pero es sencillamente imposible para las personas (y para los putos más aún) atenerse a las palabras de otra persona, cuando alguien te dice que ayer pensó en vos, por dios, lo más probable es que estaba al medio día comiendo las sobras del día anterior, de una cena que te preparo y vos te desviviste por elogiar y simplemente se acordó de vos, pero, claro, no es sencillo. Uno piensa, ah (sonido de suspiro) me extraña! O, la mas de las veces, Ah! (sonido de Psycho) me extraña!, y corres la cortina del baño desesperado para ver si lo tenés ahí, metido en el baño, a punto de liquidarte con la baguete que compraste vos en esa panadería artesanal/careta , pero que se puso igual de dura que la compras en el chino. Tenés miedo de que alguien te quiera, querés que te quieran, pero por un motivo (el que recién vas a vislumbrar al cuarto año de terapia) pensas que es mentira.
Pensas que es mejor hacer todo lo posible para desalentar al pobre tipo que la vida, irónicamente, puso enfrente tuyo justo después de que te dieron el alta en el Moyano, después de la depresión causada por tu último “amor de tu vida”. Y haces todo lo que está a tu alcance para interponerte entre el pobre diablo interesado en vos y…vos mismo. Te convertís en tu propio guardián armado, que no deja acercarse a nadie sospechoso, te convertís en tu único amigo, el que te va a decir la verdad imparcialmente aunque sea la más terrible, te convertís en tu vieja, que te da de comer todo el tiempo, como medida irrefutable para hacerte sentir mejor, te convertís en tu psiquiatra, y te auto medicas para calmarte. Y así, con vos como tu propio ejército privado, te alistas para dar batalla, la última gran batalla de tu vida (o por lo menos hasta el mes que viene cuando te toca empezar el gym para prepararte para el verano), la batalla para evitar ser lastimado.
Todos sabemos, que uno se cruza con buena y mala gente en la vida, y cuando digo que es gente buena y mala, no quiero decir que te encontras con gente buena alguna vez y después en una oportunidad distinta te cruzas con alguien que es malo, hablo que de las personas que uno se cruza, todos, son buenos y malos a la misma vez. Todos son unos panes de dios, pero también pueden atropellarte con su auto. Cualquiera puede hacerte reír, y al siguiente minuto, puede herirte tanto que no pares de llorar hasta la próxima estación del año. Pero a lo mejor lo que me pasa ahora, digamos en estos días, es encontrarme una y otra vez a las mismas dos personas, bueno una es la misma, y la otra es la misma persona en muchas. La misma persona que va y viene, y va y va y vuelve a ir, y cuando pensas que va, es que se va pero después viene y la segunda persona son los hombres con buena voluntad de acercarse a mí, sin conocer la existencia de la primera persona (y tampoco de la primera persona del singular, o sea yo y mis disfunciones). Protegerse, prevenir, cuidarse de no cometer el mismo error dos (o 18) veces, esperar, ubicarse, llamarse a conciencia, cualquier excusa es válida, lo importante es no exponerse. No amar.
Tengo un amigo que va a los saunas (y cuando digo un amigo lo digo en serio, no estoy hablando de mi mismo), y al parecer es capaz de tener sexo sin siquiera pronunciar palabra. Y yo me pregunto: Por qué necesito hacerle tantas preguntas a las personas? Qué es lo que quiero saber? Si en definitiva el resultado es el mismo, conocer a una persona antes de acostarte parece ser lo PC de esta coyuntura social, donde todos quieren que se nos respete, tratando de asumir posturas que los heterosexuales abandonaron hace décadas , si es que alguna vez las tuvieron, me refiero a las conductas sexuales.
Uno trata de mantenerse a salvo aunque no está bien visto que tengas esa mirada irónica y el sarcasmo aflorando cada tres palabras. Mas conviene ocultar ese rasgo de nuestro carácter (como si uno cambiara en función de otro, como si pudiéramos suprimir quienes somos individualmente, para que nuestro individuo deje de ser individual y sea compuesto, que es el único estado que nos hace colectivos, o sea aceptables para este arca de Noé en que se transforma la vida cuando tenés muchos amigos de mas treinta años.)
Conocer los sentimientos de los demás puede ser contraproducente, pueden ocurrir dos cosas, primero, puede pasar que te guste alguien mucho, y luego cuando hablas es un perfecto imbécil, lo que no es malo, cuando los muchachos son bellos y tontitos son fáciles, es sencillo descubrir cuáles son sus necesidades (nunca mejor dicho) básicas. Podes entablar una relación, que por lo general dura una cantidad de días inversamente proporcional al grado de satisfacción sexual alcanzado. Y cuando pasa, estas contento, porque pensas que alguien menos afortunado que vos lo debe estar disfrutando en lugar tuyo en ese momento. Cuando conoces a alguien y tiene es personalidad especial que te divierte. Esa cualidad que te interesa, leyó los libros que vos leíste, le gustan las mismas películas, etc., etc., (ETC; ETC; ETC; ETC; ETC), Cuando te encontras con uno de esos, es inevitable pensar, en el final, el indefectible final que llegara, solo por el hecho de que realmente te gusta y querés conocerlo aun mas. Si vos sos lo suficientemente inteligente para desistir de una relación con alguien porque sabes que hay muchos aspectos que no te convienen, si además le sumas que la persona que te gusta es lo suficientemente inteligente como para terminar una relación con alguien (como vos) que en muchos aspectos no es favorable, esto da como resultado que existe el doble de posibilidades de que la relación termine. Por lo tanto, para ahorrar tiempo y lágrimas es mejor no involucrarse. Buenos así no es la (mi) vida. Siempre volvemos (a equivocarnos).
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